17 junio 2010

BISUTERIA POP


SPANISH BUBBLEGUM

Chiclé a la española. 2ª parte


Sobran las presentaciones. Excepcional Ep que incluye dos temas de los Beatles muy poco versionados en castellano (ya sabemos que Carulla y sus chicos eran especialistas en esto). Pero lo que los trae aqui es el resto del disco. Dos explosiones de colorido pop, una original de Dave Clark Five (Tabatha Twitchit) y la otra de los Turtles, más conocida por el aficionado (Happy together).


El gran Palito se destapa con una delicatessen ajena al estilo de sus creaciones habituales, más... petardonas. Y eso que el autor original luego se desvirtuó tanto como el propio Palito, Neil Diamond. Pero, ¡ah!, el Diamond de los inicios, el de este A little bit me, a little bit you (bien popular allende los mares por los chicleteros Monkees) ya son palabras mayores. El argentino lo tituló Un poquito tú, otro yo.


Una chica ye yé como Rosalía bien podía aportar unas cuantas gemas en sonido bubble gum. Quizá el más evidente sea este Siempre fuimos compañeros, que defendió la guapetona en uno de tantos festivales veraniegos. La cancioncilla de hecho tenía un título muy festivalero. En cambio, si le hubieran puesto mejor lo que canta con insistencia el coro masculino que la acompaña (algo así como Chi quin danga, chiqui, chiqui, chi quin danga) se hubiera definido con exactitud de qué iba la tonada: pegajoso bubblegum a la española.


Eran buenísimos los Stop con Cristina, sin ella, o ella sóla, sin los Stop o con los Tops... Pero hay que elegir y yo elegí un clásico que todos ustedes tendrán en sus casas. El single de Tres cosas. Pero no por este tango pop sino por El remo. ¿El motivo?. Por ser tan petardo, rotundo, porque te hace bailar de forma despreocupada... Y, en fin, porque la voz de Cristina es adictiva y resucita a un muerto.


Viajamos a la Argentina con Joe Borsani y su troupe. Una mezcla de New Seekers, The Rocky Horror Picture Show y... ¡hasta de los Glitter band de Lets Get Together again si me apuran!. O al menos eso parecían o querían parecerse en su etapa setentera. Soul amable, resaca ye yé y glam horteribiri con en ese estimulante Por eso vuelve, por favor.


Tras los pasos de Los Angeles y Formula V. Fue su único disco. Un single. Una cara A más animosa (si, como chiclé pero del fino) mientras que la cara B era pop melancólico y preciosista. Lo dicho, perfectamente encuadrados dentro de las directrices estilísticas de unos Herrero-Armenteros (de hecho, la producción era del primero). Algunos de los miembros de este grupo fugaz reaparecieron en el panorama musical nacional bajo el nombre de Noya-Monroy, ya avanzados los años setenta.

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