22 marzo 2010

PECHO-LOBOS

Por Maricón Martinez

Hola, hijas de puta. ¡Quedaos con mi cara avinagrada, de merluza reseca!, ¿me estais escuchando?, ¡quedaos con mi cara porque si os vuelvo a ver por esta tasca os rajo de izquierda a derecha!. Estad al loro, que la señorita Martinez no se anda con chiquitas. ¡Que tengo mu mala follá...!
Qué ganas de ponerme nerviosa... ¿Os gusta esto, os da morbo, quereis más pecho lobos?. Las buenas os lo mereceis todo. Para eso fisgoneo en mis recuerdos encarpetados, que ya quisieran los archivos sin permiso de publicación de las revistas del cuore... A vosotras os dedico mi sección mensual. En confidencial, porque con estos maromazos tuve flirtis. A tope con ellos. Tós julais.


JOSE LUIS PERALES. Un dios griego como esos que aparecen para coleccionar en las tarrinas de margarina. Un caballero en la cama, además. Le gustaba envolverme con papel aluminio de arriba a abajo que parecía la muñeca embalsamada de Famosa, recortando con tijeras por las zonas huecas para acto seguido consumar sus ardores. Este detalle me gustó siempre por original y refinado, típico de un señor artista como él. Y perdonen que hable en serio. Gladiador muy bien dotado. Duramos unos meses. Los que le llevó la creación del album Marinero de luces, que me lo dedicó. Pedazo de cantautor. Foto rarísima hecha en Casa Campo, donde estuvo viviendo un verano. Un mal rato lo tiene cualquiera.


DANIEL VELAZQUEZ la chupaba muy bien. Le hacía unas lavativas que se volvía loca, que aun tengo los videos por ahí si los quieren los del Interviu. Lo que pasa es que no quise seguir porque tenía rollos raros con terroristas del Grapo. No tan guapo como Perales pero con muy bellos pinrreles. Estuve con él de principios del 75 a principios del 75. Vamos, que me lo calcé en tres ocasiones. No se lo recomiendo. Halitósica perdida. Reitero lo de los pieses, qué fermosura. También hubo momentos bien románticos. Fue en el tercer casquete. Era mi cumpleaños y lo hicimos en un pajar. Nos salió en lo mejor la ratita Casilda que nos dedicó un recital de canciones de Guijarro y Algueró (el la había invitado). Hay quien dice que no es macho. Que es damisela. ¿O habría que decir pedazo de loba?: Yo lo dejo entre interrogantes y con muchos corazones enmarcando su retrato (siento que éste vaya con camisa, pero algo de pecho lobo se le puede percibir. ¿Qué le quieren?, a pesar de mucho insistirle no le dio la gana de regalarme un topless).


Esta es una foto que le saqué a MILIKITO cuando estuvimos contratados por el Circo Macabrae en 1977 (la foto no salió entera pero se puede intuir que el muchacho se agarraba la cosa con intenciones de hacerse una chaqueta. Chistes de la Transición). Yo de aquella era famosa ecuyére con ramalazos punk. El ya era payaso democristiano. Y un poquito farlopero (cojan de lupa y reparen en esas picaduras en los brazos: ¡no son de avispón!. Con decirles que Iván Z. se entrevistó con este chico justo ese fin de semana porque quería darle el protagonista de Arrebato, bodrio que acabó haciendo William H. More) Una noche me entró borracho en la roulotte. Estaba deprimido porque su padre y su tío se habían trajinado a unas perras callejeras y las tipejas los tenían sedados en el carromato de enfrente. Lo habían dejado todo revuelto, puesto patas arriba. Encontraron unas alhajas de Pinito del Oro y se largaron las perras. Milikito se refugió en mis voluptuosos senos (tres exactamente) y yo le consolé metiéndole la bocina por el culo. Le entró toda.


A este no lo reconocerán. Al niño gordito de la izquierda, digo (que el otro es su padre). Bien, pues se trata ni más ni menos que de JORDI ESTADELLA en su tierna infancia durante un tranquilo día de pesca. Qué bañador. Yo le tiraba de la tela toa parriba hasta hacerle gritar. Fue mi primer amor platónico. El nunca lo supo. Ni siquiera se fijaba en mí. Eramos compañeros de colegio en los Salesianos de Barcelona. A mí ya me atraían los repolluditos y conceptué al pequeño Jordi como uno de los manjares más apetitosos del curso aquél (les hablo de hará cincuenta años, o más). Tenía, pese a su timidez, mucho éxito con las niñas. Lástima que el que se lo llevase al huerto al final fuera Constantino Romero, otro compañero salesiano. La suerte del voceras...


FELIPE CAMPUZANO es un orfebre (con los dedos) del amor. El año pasado me mandaba a diario un ramo de camelias al hospital (estuve ingresada por la enfermedad del lifting). Con él supe lo que es un orgasmo. Te deja plena. Es muy machista, lo reconozco. Le gusta zarandearte por nada, amenazarte con una cafetera hirviendo o hacer que te va a tirar por la ventana mientras se ríe con expresión de psicópata del Sur. Pero son sólo prontos. No lo llega a hacer porque teme a la Aído. Y luego es un pedazo de amante. Y si tienes un cuarto de hora y ahondas más en su psique hasta puede que le descubras su Andalucía espiritual: entre el escroto y el esfinter. Tremendo nabazo el de este gitano, ya que andamos por los bajos. Si he de elegir entre él y Emilio el Moro, lo tengo muy claro: me quedo con este don Juan. Miren que las tuvo bien guapas y de todas me fue a preferir a mí. Por algo será..., los misterios de las señoritas del Norte... JA JA JA JA!. Me voy a tomar otro güiskito que me está cogiendo el relente...

2 comentarios:

Anónimo dijo...

jajaja
Que muslos tan exiguos los de campuzano!! Prefiero mil veces los munificentes de Jordi aunque el pecho lobo no saliera hasta unos años después. Aunque el velazquez tiene su morbo y hasta el payaso democristiano parece sexuado y todo. Jesus!!!

Anónimo dijo...

Se me olvidaba comentar el asombroso parecido entre el Perales de la caa de Campo y Arcadi Espada.