22 febrero 2010

PECHO-LOBOS

Por Maricón Martinez 2010 (nuestro colaborador más mítico... sin pelos en el orto)

Ya me ven. Cara nueva, de quirófano. Expresión spleen que yo duermo en Pikolín. Soy una superviviente de 2009. Y como hace mucho que no hago cosas en el blog, me he puesto las pilas y palante. Supongo que les va a gustar mi sección. Van a llorar de risa algunas, lo sé. Por que me conocen y saben que mi archivo fotográfico está repletito de amantes pretéritos. Me voy a tener que remontar a la época del can cán, donde hubo muy buenos adanes, luciendo sus atributos varoniles sin verguenza alguna. Y eso que aún estaba en España la temible censura: castradora, nunca mejor dicho. El macho ibérico quedaba mermado en su punto vital. Sin el coso que le cuelga poca razón de existir tiene.
Abran bien los ojos. Echenle un vistazo a mis pecho-lobos. ¡Cuánto rescate inútil!. La antítesis del buen gusto. La negación del beefcake. Exhibicionismo con improbables fines lucrativos. A no ser que los destinatarios sean unos parafílicos de cuidado. Pajéense a gusto. La ocasión la pintan calva


MOCHI
Increible como me follaba en su época de boxeador. Yo entonces salía con él y con Manuel Reverter, a quien dejó tumbao por k.o. debido a celos, nada más.


Juan Erasmo diome muchas bofetadas mientras duró el idilio (me dejó el tímpano estropeado, las cuerdas vocales rotas, el pelo sucio y enmarañado). Lo merecía. Hubo forcejeo. Es natural. Si es que le puso cuernos. Y yo de aquella era hombreriego.


ROLANDO BARRAL fue un inolvidable profesional de la televisión venezolana. Reunía todas las condiciones de galán, como podrán apreciar viendo estos simpáticos beefcakes. Pasa que era muy machote pero con trauma. Su penecito medía menos que el de Boris Altolaguirre. Y eso lo traía por la calle de la amargura. Yo lo comprendía y le daba muchos ánimos. Era tan macho que me obligaba a hacer el amor caracterizado de Lupita Ferrer


No aguantaba mis chillidos. Me prometió que me introduciría en la Televisión de Puerto Rico y luego pasó de una cuando me descubrió haciéndole blowjob al Puma, que era un cantante de bastante éxito en Latinoamerica y que estuvo involucrado en la Iglesia Evangelista. Duramos unos meses. Nuestro affaire sólo pudo pasar en la década atrevida de los setenta


EDUARDO MENDICUTTI. Es un popular escritor, premio Nobel que triunfa en Chueca con sus novelas de corte realista, inspiradas en Tolstoi y William Shakespeare. Esta foto la hicimos en el 73 en California, Malibus. A mi el chico no me enamoró. Yo estaba intentando escribir un poema dedicado al surf y el me interrumpió maleducado comentando no se qué de mis pestañas preciosas. Mmmmmm!. Le dí por el culo repetidas veces pero no me causó esa sensación que dicen que se siente. Luego el se vino a España donde estuvo trabajando como poseur de prendas íntimas marca Abanderado y Jim. De su etapa de cupletista con Manolita Chen y la hija de Carrero apenas recuerdo aplausos a su persona. Sé que hay estanterias en Berkana sólo con sus libros. Lo único que me fastidia es que no limpien el polvo las bolleras que lo regentan y que los libros antes citados estén todos inspirados en mí. Sin pedirme permiso. Eso no se suele hacer. Pero el lo hace. Si lo saben en Estocolmo lo cuelgan por los... Sólo tiene un huevo.


LUIS DEL OLMO Y JOAQUIN SOLER SERRANO. Hombres de la comunicación por antonomasia. Me gustaba más Soler Serrano, pues es más espiritual, peludo y estuvo en el Amazonas F.C., pero Del Olmo se encaprichó conmigo el triple. Nos presentó una buena noche Pilar Trenas y nos hicimos muy amigos. Me dio una emisora y varios programas. Y una antena parabólica que aún conservo porque pienso que es de oro. También me vale para comunicarme con personas del espacio extraterráqueo sin necesidad de TDT. Ahrggg!. De Soler Serrano no supe nada, le compuse un pasodoble, se lo canté por teléfono y me colgó. Luego me lié con el señor Martin Ferrand, que eran ambos grandes rivales. Tico Medina escribió de todo aquello en un número de Lecturas, que nunca estuve de acuerdo con lo que contó. Hay cosas que no se pueden contar.


MILLAN SALCEDO Y JOSEMA YUSTE. Fueron responsables de que yo pillase una gastritis perforable hemorroidal bastante jodía por tocarlos intimamente. Millán no me quiso porque él se coló por mi padre. Hiiiiiiii!. Josema me folló porque estaba drogado pero a mí no me gustaba Josema. Tampoco Millán. Prefería al otro, al barbas aquel que echaron porque no sabía lo que era el humor, que me acuerdo que se llamaba Eloy Arenas. No se crean que son simpáticos en la vida auténtica. Les pasa como a mí. Que en el blog soy simpático y luego odio a la gente.

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