18 febrero 2010

Escala en HI FI. Por Cordelia Flyte

No controles de STEREO TOTAL (Elefant, 2009)

Dos buenas piezas

Los discos de Françoise Cactus y Brezel Göring siempre me ponen como una moto tipo Scooter LML. Hay en ellos sano gamberrismo, petardez divertida y locura disfrutable. En España L kan buscan parecérseles pero no son lo mismo. Quizá Chico y Chica brillen a su altura. Sólo les hace falta a los vascos esa fertilidad creativa que en el caso de los franco-alemanes (en especial de mademoiselle Cactus) viene de largo. Su último disco, editado por Elefant a finales del año pasado, es un gran regalo para sus fans españoles. Porque va todo cantado en castellano (por supuesto, con acento franchute, que es un chiste en si mismo). Stereo Total si de algo han hecho gala en su trayectoria ha sido de desfachatez en esto de los idiomas. Han tonteado con el alemán, francés, japonés, italiano y hasta el turco. Que para eso tienen dos buenas bocazas.
Para su disco en español eligieron un completísimo muestrario de canciones de nuestro pop más reciente, alternándolas con su repertorio más clásico. Y, la gran sorpresa, retrotrayéndose a los ochenta, etapa The Lolitas (ahora que se ratea tanto esa década, ellos mejor que nadie para recuperar catálogo musical y libro de estilo propios), con casi lo mejor del disco: Wit Tanzen im 4-Eck, que es ahora Bailamos en cuadrado y la genial Everybody in the discotheque (I hate) titulada Todo el mundo en la discoteca. Por no hablar de El chico de anoche (una tecno- agro-rancherita a la que no hubiesen hecho ascos los antiquísimos Terry Cuatro). En cuanto a los viejos Stereo Total, sobresalen por derecho la maravillosa L'amour à 3 y Lolita Fantôme, imposibles de destrozar por más que pretendan reinventarse desde posturas iconoclastas que irían del rock and roll 50's al punk o el sonido discoteca. Facilitaron la labor de no caer en ridículos involuntarios los traductores de ocasión: Luis y Montse de Elefant, Belén y Luis de L kan, Joan Vich, Suzette, etc.




Posiblemente los cortes que menos me gustan sean los guitarreros o más rudimentarios como Miau, miau. Por no hablar de lo aburrida que encuentro la versión de La casa Azul (C'est fini) o lo fallida de la titular, quizá por que el No controles de Olé Olé fue uno de mis fetiches tarareables de pre pubertad y lo considero imposible de igualar (ni siquiera Guille Milkyway y sus fastuosos mundos coloreados podrían aventajar lo de la Larraz, oído lo que hizo con el cover del Quiero vivir en la ciudad de Mecano). Son detalles insignificantes y, por supuesto, muy subjetivos, que no alteran la diversión general que el disco del dúo franco alemán me provoca. Sus otras versiones españolazas son correctas: el Voy a ser mamá, muy versioneada, donde vuelve a cantarla un tío (con Nosotrash no transgredía tanto la copla) y, destacando del resto, Un rayo de sol de Le Mans, más por el rescate que por los resultados definitivos (aparece como bonus secreto al final).
Resumiendo, Stereo Total siguen enganchando por su mariquitismo, actitud iconoclasta (Kraftwerk versus Gainsbourg, Plastic Bertrand versus el electro guarro de ahora, Telex versus archivos Elefant), su arrojo en unas letras donde el sexo es preponderante (entre lo promíscuo y lo puritano, maravillosa en ese sentido la deslabazada Complejo con el sexo), su humor descacharrante y surreal y un bagaje con varios efervescentes momentos que les darían para un recopilatorio comme il faut. Lo bueno es que ellos no son nada comme il faut sino como les sale del chichi y por eso se atreven con estimulantes artefactos colmados de descaro y anormalidad. Los de Elefant pueden estar contentos.

No hay comentarios: