17 diciembre 2009

Bisutería Pop


ARTISTAS DEL DESTROZO

Esto me lo ha sugerido un post del mes pasado en el blog de DC's. Una de sus galerias dedicadas en esta ocasión a imágenes del libro Discographisme recreatif, editado recientemente por Patrice Caillet y que es una extensa colección de portadas de discos masacradas por sus propietarios. El efecto que sugiere, a juzgar por el post denniscooperiano, es tan divertido para los gualtrapas habituales de los sótanos del Metralleta como doloroso para los tiquismiquis de la cosa del coleccionismo. Yo, como me identifico más con el primer grupo, sonrío cómplice ante estos desvaríos afrancesados pues a mí lo que me importa es la canción. Luego que la portada esté hecha cisco o halla caído sobre ella un tuneo fatal ya me parece un poco pecata minuta (también depende del precio, claro).
Este pasatiempo daría para mucho. De hecho al autor del libro le ha dado para dos volúmenes. Reconozco que esta vez no me he matado demasiado por ofreceros al completo mis fetiches disqueros en el peor de los estados. Pero ahí quiero dejar constancia del single italiano de Joan Manuel Serrat (su dueño no tenía portada y me hizo una raudo y veloz. Era un amable vendedor de Mataró que desde su entrañable sentido de la responsabilidad y amor por la música quiso que permaneciera el cantautor en su casa habitual de entonces, Novola-Zafiro, cuando en realidad su single lo había sacado en Vergara).
En cuanto al Profeta de Albacete, qué decir de este mostro. Probablemente sea el máximo exponente de artista que se confeccionaba él mismo sus propios envoltorios. Reparen detenidamente en sus cut'n'paste, sus autobombos y autografiados. En todos los mil y un detalles que sólo por haber pertenecido a una época como la suya, la del vinilo, pudo dar en plenitud (esto con la moda de los Cd's ya ha perdido bastante). Y si quieren les animo a que busquen en su discoteca privada. Seguro que aparecen recreaciones alucinantes. Claro que no valen las firmitas de los dueños, moda estúpida y masiva donde las haya (a no ser que las firmas correspondan a personas de cierto renombre, como la que guardo yo en una contraportada de un Ep de Gelu. La tal firma era de un tal Leopoldo Panero. ¿Les suena?. Año 1960. Un escándalo).















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