18 noviembre 2009

Boquitas Pintadas recupera a...


Rafael Alberti y María Teresa León en el Trastevere






Poemas del destierro

Rafael Alberti escribió en su exilio italiano, etre 1964 y 1967, uno de sus libros de poemas más melancólicos. Roma, peligro para caminantes. Allí el poeta recitaba a sus amigos los versos que hablaban de monumentos, gatos, y de su nostalgia por los paisajes de su niñez.




ROMA, PELIGRO PARA CAMINANTES

Alma, ciudad... (Cervantes)
E li'accidente, crescheno 'ggni ggiorno
(G.G.Belli)


Trata de no mirar sus monumentos,
Caminante, si a Roma te encaminas.
Abre cien ojos, clava cien retinas,
Esclavo siempre de los pavimentos.

Trata de no mirar tantos portentos,
Fuentes, palacios, cúpulas, ruinas,
Pues hallarás mil muertes repentinas
-si vienes a mirar-, sin miramientos.

Mira a diestra, a siniestra, al vigilante.
Párate al ¡alto!, avanza al ¡adelante!
Marcha en un hilo, el ánimo suspenso.

Si vivir quieres, vuélvete paloma;
Si perecer, ven, caminante, a Roma,

Alma garage, alma garage inmenso.






LO QUE DEJE POR TI


Ah! Cchi non vede sta parte de monno

Nun za nnemmanco pe ecche ccosa é nnato
(G.G. Belli)


Dejé por ti mis bosques, mi perdida
Arboleda, mis perros desvelados,
Mis capitales años desterrados
Hasta casi el invierno de la vida.

Dejé un temblor, dejé una sacudida,

Un resplandor de fuegos no apagados,
Dejé mi sombra en los desesperados
Ojos sangrantes de la despedida.

Dejé palomas tristes junto a un río,
Caballos sobre el sol de las arenas,
Dejé de oler la mar, dejé de verte.

Dejé por ti todo lo que era mío,
Dame tú, Roma, a cambio de mis penas,
Tanto como dejé para tenerte.





*Fotografías de Carles Fontseré

No hay comentarios: