02 octubre 2009

El consultorio perverso del doctor Cebollo

Señoras y señores, muy buenos dias. Vueltos de las vacaciones reemprendemos el consultorio. Y ya paso a contestar a algunas de las amables cartas que ustedes me han remitido a mi dirección de correo electrónico. Espero que sus dudas se vean resueltas al final del post.
Y les animo a que sigan poniéndose en contacto conmigo. La dirección les recuerdo que es insignemédicoceboglioscrottofürther@hotmail.com


CONSULTA: Triple función

Cuando hago el acto sexual no completo,sin llegar a la eyaculación, echo un líquido transparente y pegajoso. Me gustaría que me indicaran cómo se llama, a qué es debido que yo eche este líquido y si puede producir embarazo.

Un interesado


RESPUESTA



Ese líquido transparente y pegajoso es llamado "líquido prostático". Lo segrega la próstata durante el momento de la eyaculación, en cuyo caso se mezcla con el semen, al que da su característico olor. Normalmente no contiene más que proteínas, coloina, ácido cítrico, etcétera; pero, en ocasiones, lleva también una cierta porción de espermatozoides, constituyendo lo que se conoce por "preeyaculado", cosa que el hombre no suele advertir, al no experimentar la sensación orgásmica, posibilitando algunos embarazos no deseados al practicar el coito interrumpido.
La función del líquido prostático es triple: confiere una mayor fluidez y untuosidad al esperma, vitaliza los espermatozoides y lubrica la vagina.


CONSULTA: En la vejez



Soy un hombre de setenta y cinco años, viudo desde hace seis meses. Mi mujer era una estupenda ama de casa, pero muy mala en las relaciones sexuales, pues ya en la noche de bodas puso trabas al hacer la relación sexual. Tuvimos tres hijos. Cuando nació el primero, se negó a hacer el acto sexual, incluso estuvimos a punto de separarnos y no tomé esa determinación porque quería mucho a mi mujer.
Hace unos quince años se negó a hacer la relación sexual alegando que se cansaba por la forma en que lo hacíamos -que era la posición normal-. Incluse le propuse cambiar de postura, pero se negó a ello. Entonces empecé a masturbarme una vez a la semana. Ella nunca lo supo porque yo no quise disgustarla.
Como he leído en su consultorio que las mujeres se masturban en el baño con agua caliente, yo también lo hago de esa forma. Pongo un tubo de goma en el grifo de agua caliente y me lo aplico en el pene; sin llegar a la erección completa, pues ya no se endurece, llego a tener un placer como nunca sentí en mis cuarenta y ocho años de casado. Ahora mi problema es que me masturbo cada día y, como ya soy muy viejo, quisiera que me dijeran si me puede perjudicar, y si es asi frenarme un poco, pues gozo de muy buena salud.

J.A.


RESPUESTA

Usted habla de "problema" sin razón; porque no lo es que se masturbe cada día, como tampoco puede acarreárselo la técnica que utiliza. Siga haciéndolo con total tranquilidad, aunque sin olvidar lo que -sin distinción de edades- venimos recomendando constantemente: sin forzar la naturaleza, sin excesos.
Y eso es usted mismo quien debe apreciarlo, pues en esta concreta cuestión, como en tantas otras, no existen ni promedios válidos, ni topes o límites de frecuencia que autoricen a formular una regla de carácter general.
Limítese a espaciar las masturbaciones si nota que le fatigan demasiado. Y disfrute, amigo, disfrute; resárzase de todo lo que no ha podido durante este casi medio siglo del que nos habla.
Su carta es importante. Importante para nosotros y para muchos de nuestros lectores. Porque, una vez más, nos confirma que la andropausia suele presentarse muy tardíamente y, a veces, nunca.
Nota bene: Entiéndase por "andropausia", como incorrecto equivalente de la menopausia femenina, tanto el momento inicial como el estado de extinción senil -aunque no siempre- del deseo y de la potencia sexual masculina.
De hecho, como dice Gèrard Zwang, tal concepción no se justifica más que parcialmente. Ningún dato puede serle asignado, en función de sus variaciones según los individuos; pero puede afirmarse que, muy a menudo, tanto la secreción de andrógenos cuanto la capacidad erectiva se mantienen, aunque lógicamente disminuidas, hasta muy tardíamente o... hasta siempre.


CONSULTA: Mutuo conocimiento

¿Está obligado a casarse un soldado que deja embarazada a una chica, de pésima conducta, aunque sólo la haya visto dos veces, siendo en una de ellas en la que mantuvieron relaciones sexuales, si ella es menor de dieciocho años, por el simple hecho de estar cumpliendo el servicio militar profesional?. ¿Hay alguna ley militar que le obligue?

ABDERRAMAN


RESPUESTA

Nuestra respuesta es tajante: no hay ley ninguna -militar o no- que obligue a nadie a casarse contra su voluntad, sea o no menor de edad la mujer, de intachable o pésima conducta. Base contractual del matrimonio es el "consentimiento de ambos cónyuges"; y si éste no existe, el matrimonio es nulo. No admitas por tanto tú, o aquel por quien te intereses, coacción de ningún género. Que el hombre, aunque a veces no lo parezca, es y debe ser, por esencia, LIBRE.
Raros son en nuestro país los matrimonios meramente civiles (y militares no los hay). La mayor parte son, a la vez, canónicos y civiles; es decir, de vicaría y de Juzgado. Pues bien, el canon 1.081 del Código Canónico declara que " el matrimonio nace del consentimiento de las partes, legítimamente manifestado entre personas hábiles en derecho, el cual no puede ser suplido por ninguna potestad humana". Y piensa que, como dice el matrimonialista Alemany Gal-Beguñá, "...el número de matrimonios civiles en España es muy bajo, y el canónico afecta a la casi totalidad de la nación, por venir obligados a dicha forma todos los católicos y ser nuestro país de viejas raíces católicas".

P.S. Dicho lo fundamental de lo que atañe a tu pregunta, no nos queda más que remitirte -por si lo deseas- al artículo número 101 del Código Civil y a los cánones 1.081 a 1.094 del Código Canónico.





CONSULTA: El tormento de las dudas

Tengo 21 años, soy soldadito y desde hace unos cuatro años estoy viendo unas cosas muy raras en mi personalidad. Cuando tenía 6 u 8 años todos los días me daba masajes con la mano en mi pene, hasta que un día noté que no tenía fuerzas de ninguna clase y me estaba quedando muy delgado. Pasó el tiempo y me daba masajes una vez por semana, luego empecé a correrme casi todos los días en la cama soñando y no me daba cuenta hasta que por la mañana al despertarme me veía manchado y eso casi todos los días. Entre los amigos lo consulté y me dijeron que fuera a hacer el amor. Como no tenía novia, fui a hacerlo con una prostituta y no encontré ningún placer a pesar de haber sido la primera vez que lo había hecho, pues apenas noté que me había corrido, pero aún seguía corriéndome por las noches hasta poco antes de ingresar en las Fuerzas Armadas. Luego conocí a una chica con la cual hemos hecho varias veces el amor, pero la primera vez que introduje mi pene a los pocos segundos me corrí y mi pene se volvió como el de un crio, y yo veía que la chica se estaba excitando cuando le metí el pene y me dijo que le hacía daño, lo saqué y lo volví a meter, luego esperamos un rato y otra vez lo intentamos, pero igual que la primera vez, solamente que no le dolió. Cuando pasó una semana volvimos a hacerlo y lo hicimos 4 veces en 3 horas, pero por más que lo intentamos nada conseguimos, puesto que ella sentía algún placer durante los segundos que lo tenía metido y yo me corría en pocos segundos y ninguno de los dos sentimos el placer que teníamos pensado sentir. Además, los dos deseábamos hacer el amor, pero no logré desvirginar a la chica ni yo tampoco me desvirginé. Mi pene creo que no es normal, ya que cuando está fecundado mide unos 8 o 9 cms. y la medida normal es de 13 a 15 cm. ¿Se puede desvirginar a una chica con las medidas que tengo?. ¿Puede crecer mi pene si me operase de fimosis?. ¿Puede que tenga algo que ver con lo que hacía cuando tenía 6 u 8 años? ¿puede quedar embarazada con la medida que tengo o se necesita más?. ¿Debo ir al médico?.

J.R. "el preocupado"


RESPUESTA



1º Si; se puede desvirgar a una mujer con un pene que en estado de erección (no "fecundado", como escribes tú) mida tan sólo ocho centímetros de longitud. La razón es muy simple: el himen o virgo se halla justamente en la entrada de la vagina, y, por consiguiente, la penetración de un falo, cualquiera que sea su tamaño, tiene que producir su desgarro, aunque éste muchas veces no conlleve ni hemorragia ni dolor, salvo cuando no existe el himen congénitamente (aplasia himeneal) o es extraordinariamente elástico (himen complaciente).

2º Terminada la pubertad, el pene no suele crecer más. Sin embargo, cuando aquella se ha iniciado más tarde de lo habitual (pubertad tardía), puede darse el caso de que los genitales -y el resto de los órganos- no acaben su desarrollo hasta pasados los veintidos o más años. De todas formas, hemos de manifestarte que dificilmente tus actuales medidas experimentarán un cambio apreciable, así que como la operación de fimosis (circuncisión) nada cambiará a los efectos de tu pregunta, y, por otra parte, sería una necedad someterse a una intervención quirúrgica -aún siendo mínima- no verdaderamente necesaria.

3º No existe relación alguna. Las actividades masturbatorias o pseudomasturbatorias jamás modifican, ni en más ni en menos, las dimensiones de la verga, cualquiera que sea la etapa de la vida en que se practiquen.

4º Una mujer puede quedar embarazada incluso sin la directa intervención del pene. Tal es el caso de aquéllas que conciben de resultas de la inseminación artificial (fecundación artificial). Y tal, también, el de las encintas -en ocasiones aun permaneciendo vírgenes- por haberse llevado las manos mojadas de semen a sus genitales, después de haber masturbado a su compañero, o por haber éste eyaculado encima de la vulva.
En realidad, el pene se limita a facilitar la preñez al hacer posible que el semen se deposite en el interior de la vágina. Y para tal misión poco importan unos centímetros de más o de menos, aunque es evidente que cuando la emisión seminal se produce junto a la entrada de la matriz (cérvix o cuello uterino) aumentan las probabilidades de fecundación, siempre y cuando la mujer se halla en la fase de ovulación.
Pero llegar a padre, lo que verdaderamente es importante es que el semen sea de buena calidad; que tenga una alta concentración de espermatozoos por centímetro cúbico, que el porcentaje de formas anómalas sea bajo, y que la vitalidad y motilidad de aquéllos sean elevadas. En tal supuesto -y no padeciendo la mujer ninguna de las posibles causas de esterilidad femeninas- la fecundación se producirá, más pronto o más tarde, a no ser que uno o ambos miembros de la pareja utilice un método anticonceptivo realmente eficaz.

5º No tienes por qué ir a ningún médico. Al menos por lo que atañe a tu consulta. Tanto tus automanipulaciones infantiles cuando las poluciones nocturnas de las que nos informan denotan, respectivamente, una conducta y un fenómeno fisiológico totalmente normales. Y lo mismo debemos decir con respecto a tu frecuencia eyaculatoria ("...lo hicimos cuatro veces en tres horas...") dado que te encuentras en la edad en la que la potencia sexual del hombre alcanza sus cotas máximas, asi como en lo que atañe a la tan frecuente precocidad eyaculatoria.
Lo que sí merece la pena es que procures que esa chica alcance plena satisfacción de vuestras relaciones sexuales, y no como ahora que se queda "a medio camino", en parte por tu precocidad eyaculatoria y en parte, también, por tu falta de habilidad. Porque no sólo con el pene -sea éste grande, pequeño o mediano- se hace el amor; se puede dispensar placer con las manos, con la boca y, en definitiva, con todo el cuerpo. Como primera providencia deberás descubrir sus más sensibles zonas erógenas para poder, de acuerdo con las indicaciones que ella misma te haga, aprender a estimularlas de la forma que resulte más eficaz.
Cuando sí será oportuno que acudas a la consulta de un sexólogo es cuando, con ésta u otra chica, llegues a constituir una "pareja estable", si en aquel entonces sigues siendo un eyaculador tan prematuro como ahora. Porque el tratamiento de la eyaculación precoz requiere, amén de las pertinentes instrucciones y dirección del profesional, la directa colaboración de la mujer. Por sí solo el hombre no puede llegar a aprender a controlar -demorándola el tiempo necesario- la llegada de su orgasmo.
Hay una frase de tu carta que requiere una breve aclaración. Estás equivocado al afirmar "...no logré desvirgar a la chica ni yo tampoco me desvirgué...". Porque A: una de dos: o ya no era virgen o dejó de serlo cuando realizásteis el acto sexual por primera vez y te dijo que "le hacía daño", y B: Los hombres no se desvirgan: no puede perderse, desgarrarse o romperse lo que no se tiene, y los varones carecen de la estructura anatómica equivalente al himen femenino.




CONSULTA: Solución compartida

Soy una mujer casada hace años. Tengo 35 años de edad. Desde siempre he hecho el amor con mi marido perfectamente y tanto él como yo quedábamos satisfechos y lo pasábamos muy bien.
Desde hace tres meses, si bien seguimos haciendo el amor como siempre, yo no siento nada. El se enfada conmigo, pero no hay más que él en mi vida.
No sé si tiene algo que ver que desde hace varios años tengo que tomar pastillas para la jaqueca, en una dosis de seis por día durante todo lo que reste de vida, porque se trata de una jaqueca de origen nervioso.
Tenemos dos niños. Espero que esto tenga solución y que ustedes me puedan ayudar.

A.M.G.


RESPUESTA

En primer lugar, debe congratularse de que sus relaciones amorosas con su esposo hayan sido gratificantes para ambos tantos años. No es de extrañar que en alguna ocasión, como la que ahora nos refiere, se tuerzan un poco las cosas.
Seguidamente nos parece que es preciso iniciar nuestra respuesta con un voto de censura para su marido de ser cierto lo que nos dice que se ha enfadado con usted, al darse cuenta de que no experimenta como antes respuesta sexual en sus relaciones. También nos parece adivinar una situación de celos en su esposo cuando usted nos aclara que "no hay nada más que él en su vida"...
Cuando alguno de los componentes de la pareja, y más aún cuando ésta es estable, sufre algún trastorno en el desempeño de su sexualidad, es precisamente entonces cuando el otro -o la otra- deben demostrar su cariño y aportar el necesario compañerismo y comprensión para ver de colaborar en una solución del problema -pequeño problema la mayoría de las veces- que si en ocasiones se agranda es precisamente por la incomprensión del cónyuge.
Deben ambos desangustiarse y su esposo "desenfadarse" de forma que puedan tomarse este pequeño problema con tranquilidad y a ser posible con cierta dosis de buen humor. Si son capaces de adoptar esta actitud se resolverá el asunto por sí solo. De lo contrario estarán ustedes y su marido "pendientes" de si consigue, en cada nueva relación sexual, "su" orgasmo, y esta expectación, por sí sola es ya suficiente para que las cosas persistan en su estado actual, dado que se establece un mecanismo nervioso de tensión que puede bloquear en usted la respuesta sexual normal, agravándose innecesariamente el problema.
Creemos que debe dejar leer esta respuesta a su esposo. En todo caso referirle lo que en ella se plantea, a fin de que considere de que debe cambiar de conducta hacia usted, pasando de su actitud crítica negativa a la de una tranquila aceptación de este pequeño bache del que sin duda saldrán en el momento en que quiten importancia al asunto.



En cuanto al mecanismo que originó la interrupción en sus sensaciones físicas, seguramente tiene una explicación muy sencilla y banal: Un día está más fatigada de lo normal; quizá las pastillas que toma para la jaqueca le hacen un poco más de efecto de lo usual y está soñolienta. Quizá, sencillamente, no le apetece hacer el amor (del mismo modo que, en ocasiones, no tenemos apetito, o no nos viene a gusto ver la televisión). Sin embargo ustedes hacen el amor y en esta ocasión no experimenta nada. Quizá no se lo dice al esposo y se lo guarda para usted y espera con cierta ansiedad lo que ocurrirá la próxima vez. Si se lo ha explicado a su marido y reacciona mal, aumenta en usted el nivel de tensión en relación a cómo va a responder en lo sucesivo...
De una forma u otra, esta "próxima vez", obviamente no resulta satisfactoria. Asi se establece un círculo vicioso que está alimentado por el nerviosismo ante el compromiso de lo que va a suceder en cada nueva relación sexual. Los enfados de su esposo y las posibles sospechas de infidelidad empeoran las cosas.
De esta forma progresiva de acumulación de temores y frustraciones surge una impotencia o una falta de respuesta sexual que se hubiese solucionado por si sola, si hubiésemos estado mejor informados y diéramos a los primeros incidentes el poco valor y trascendencia que en realidad tenían.
Pero dado que la sexualidad, en nuestra cultura, se vive con poca o nula información, y con actitudes erróneas y torturadas, tales situaciones se producen muy a menudo y se complican. La solución depende de ambos cónyuges y suele ser muy sencilla. No sentirse obligado a experimentar orgasmo. No sentirse cohibida y culpabilizada poque no lo alcance durante un período de tiempo indeterminado. Tomarse este incidente con naturalidad y sin recriminaciones por parte de la pareja. Cuando ésta sea la actitud de ambos, un buen día -o una buena noche- volverán las aguas a su cauce, sin más problemas y sin terapéutica médica alguna.


Ilustraciones provinientes de los archivos PEGAMIN


AVISO IMPORTANTE

Pueden seguir mandando sus cartas, pero no incluyan dinero en ellas, ya que el servicio ofrecido es totalmente gratuito. La correspondencia debe dirigirse a:
insignemédicoceboglioscrottofürther@hotmail.com

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