22 octubre 2009

Bisutería Pop

JITAZOS DE AGUILE
Primera época en España


LUIS AGUILE (1941-2009)

Montar un post en exclusiva a este crooner simpar que se acaba de morir me parece algo obligado, sobre todo dentro de esta sección del blog. Sólo que voy a restringir la evocación de su carrera a mi etapa favorita, pues no quiero ahondar en traumas personales a propósito de ciertos hoteles terroríficos (o lo que vino luego, que poco más fue).
Nos centramos en la primera mitad de los años sesenta. En 1960 llevaba grabando cuatro años en Argentina, su tierra natal (era porteño). Contenía su primer single El preso número nueve y Tu recuerdo y yo. Su primer contacto con el público español lo tuvo en Barcelona, donde intervino en un Festival para la juventud en el Palacio Municipal de Deportes, organizado por Odeón (su disquera) con la colaboración del popular locutor Arribas Castro. En aquel festival actuó junto a otros compañeros del sello como Gelu, Jose Guardiola y el Dúo Dinámico.



Este primer Ep que os enseño data de 1963. A destacar que el tema titular era una exaltación del ritmo del twist, lo que indicaría que Luis era de aquella un personaje dinámico, capaz de mostrarnos una faceta desenfadada y divertida del croonerismo (que él bordaba a su manera). La letra era del propio Aguilé. El resto son versiones (otro de sus puntos fuertes) de éxitos extranjeros.



Seguimos en el 63. La portada con esa foto verdoso-lechosa se nos antoja, por eso mismo, fea e inmerecida, para lo que había dentro: un gran disco, sin duda alguna. Se abría con otra composición aguileña, el vals Señal. Pero luego tuvo la fortuna de cantar en nuestro idioma canciones preciosas como El perro de trapo (una frivolidad del primerísimo Pino Donaggio) o el Ya no estamos juntos (de Peppino di Capri). Acababa el cuatro canciones con el No te creo de Chico Novarro (se prefiere de todas formas la versión del dúo Gelu y Tito Mora).



Otro Ep del 63. Danke schoen encabeza el mini repertorio. Bien podía haberlo cerrado, dado el mensaje tan directo de este swing del orquestador B. Kaempfert. Le sigue una nueva concesión al arte seudo pop de los artistas argentinos que triunfaban en España (Palito, Los 3 sudamericanos...) ahora con el Qué lindo es. La otra cara es fabulosa. Una buena versión del clásico de Algueró (para Marisol) Bossa nova junto a tí y el Bad to me de Lennon y McCartney (No me dejes). Fino el olfato de don Luis, apostando tan pronto por los melenudos de Liverpool, en el año de su consagración europea.



Más de 1963. Sigue con la tradición de empezar con un tema de cosecha propia: Puedes echarte a volar. No desmerece con el conjunto, que es portentoso. Por un lado, el Devil in disguise de Elvis, el Tell him de Burt Russell para The Exciters, cancioncilla que, en su versión traducida, introduciría el argentino en nuestro país y que generaría a partir de entonces docenas de adaptaciones patrias. Se cerraba el Ep con un exotismo vía Italia pero mirando a Tel-Aviv, ni más ni menos.



Preciosa portada en colores, digna de un teen idol de la Cameo Parkway. Estamos en 1964 y el twist hace estragos. El Pregúntaselo a Frizzi fue uno de sus primeros hits enfocados en plan mercantilista a ser "canción del verano". Y es fenomenal. Recoleto y ye yé. De las primeras veces en las que aparecen junto a él el coro de chicas (muy en la línea de Claude Françoise) animando la tonada (y Aguilé animándolas a ellas, todo sea dicho). Sigue la cara con el twist de Ray Charles Unchained my heart (Desata mi corazón). Si le damos la vuelta al disco nos daremos cuenta de que nuestro homenajeado se repliega ahora a las composiciones de compatriotas suyos como Palito y Dino Ramos (Decí porqué no querés) y Leo Dan (Fanny).



Nos hemos saltado el Ep del Verde, verde y la fantástica Es un secreto porque ya lo hemos comentado en el capítulo correspondiente a los chicos modernos (letra L) en esta serie. A cambio, os ofrezco una rareza. Un disco promocional de la marca de electrodomésticos ODAG. Dos canciones de Luis, Pigalle que interpreta él mismo (tras los pasos de Chevalier. Una oda al barrio más gracioso de Paris) y el himno de la firma Odag cantado por una misteriosa voz femenina que no es otra que la de la gentil Lita Torelló. La letra no tiene desperdicio. Publicidades así YA NO SE HACEN.



La portada lo dice todo. Aguilé nos anima el verano de 1965 (después de habernos animado la primavera con su Chico ye yé) con sus mejores galas marineras. Lástima que los cuatro temas no sean todos dinámicos. Era lo que se estilaba. Dos temas alegres y dos slows. Que cada faceta cumplía con una finalidad a la hora del guateque. De la rama movida fueron En verano (de Billy Furey cuando ya no era rocker) y Por el camino de Mejico (South of the border, hay versión de Dean Martin). La ayuda de sus coristas se torna imprescindible para la ocasión. Luego se nos ponía mansurrón, seriote (y hasta dramático) en He nacido para tí y Un beso es poca cosa. Pero la melancolía no le duró mucho.



Un cambio de sello. Ahora ya estaba en Sonoplay (junto a Miguel Ríos -sin el Mike-, y Marta Baizán, nada menos). Han pasado dos años del anterior Ep (en nuestra historia, que él sacó mucho más en ese intervalo: el estremecedor Juanita Banana, mismamente) y el verano del 67 volvía a requerir de sus servicios especiales. Lo más reseñable del disco (aparte de la portada pop-sicodélico-rosácea y su flequillo de peluqueria) es que por primera vez se hizo acompañar de un grupo de beat-soul, The End, que refuerza el sonido con unas testuras la mar de modernas, salvando el embolado de la posible pachanga (en la que caería tarde o temprano. Igual le pasó a Georgie Dann a partir del Bimbó). Oh, cuánto amor partía de una pieza clásica (El vals de las olas). La Banda tuvo tantas versiones que ahora nos parece un corte de relleno (original de Chico Buarque de Hollanda). La chatunga es fabulosa, con esas guitarras eléctricas tímidas pero bienintencionadas y su voz nasal y chispeante (uno de sus enjoyables, aparece en cualquier recopilatorio del artista). Estaba en la onda del sonido beat español (o racial) que propugnaban sobre todo los conjuntos de aquí como Brincos (Flamenco) o Los Cheyenes (Válgame la Macarena). Se cerraba el Ep estival con el Sono come tu mi vuoi de Mina. Por Aguilé la cosa pierde; normal, la Mina es mucha Mina.

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