06 agosto 2009

Estampas de santos. Por el reverendo Belcebú von Bleu

El fumador de Adriaen Brouwer (h. 1628)

Queridos hermanos: el arte del XVII no sólo es el del exuberante barroco sino también el de la pintura de género que floreció en la Holanda protestante, entonces en la cumbre del poder económico.
Las pinturas que los artistas holandeses realizaron durante ese período para una clientela burguesa próspera son, a primera vista, muy diferentes de las pinturas religiosas y las composiciones mitológicas típicas de la Italia católica y, en menor medida, del Flandes católico. Con todo, en un nivel más profundo, estos modos opuestos de enfocar el arte tienen algo en común. Representan un reconocimiento mucho más sincero que el que antes había sido posible de la capacidad del cuerpo para dar placer.
Un artista que sirve de puente entre los impulsos, en apariencia, muy distintos del arte holandés y del flamenco es Adriaen Brouwer, nominalmente flamenco, pero muy cercano en cuanto a tema y a actitud a sus contemporáneos holandeses. La diferencia es, quizá, que Brouwer, en especial hacia el final de su breve carrera, trata de involucrar al espectador de una manera más íntima que como lo haría un holandés. Sentimos esto cuando miramos el famoso cuadro en el Louvre (y, desde hoy mismo, también en mi capillita de los milagros. O sea, que ya pueden empezar a atar cabos, aficionados al folletín gabacho, pues acaso se encuentren ante la solución de los misterios del Louvre, lleno de fantasmas... o quizá ladrones. Fíjense que entre los nombres de Belcebú y Belphègor no existe tanta diferencia fonética) ; el famoso cuadro, decía, del patán fumando y bebiendo.
Escuchad atentamente, ya acabo: en el siglo XVII, el tabaco tenía en cierto sentido la fama que la marihuana tiene hoy en día, y hay todo un grupo de cuadros de varios artistas dedicados al tema de los "borrachos de pipa". La de Brouwer es quizá la más vívida presentación de este tema; el cuadro es, bien verán, una imágen impactante de gratificación oral. Hay un paso muy breve, psicológicamente, de una obra como ésta a las opulentas naturalezas muertas de la época.

AMEN

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