21 mayo 2009

PUBLICOS VICIOS (homoerotismos en Youtube)


32. Extraños juegos (tercera parte)


Completamos esta incompletísima trilogía lúdica con mis niños favoritos en su salsa loca. Pero lo primero que se me ocurre preguntarme es, por ejemplo, lo del bondage, ¿dónde lo habrán aprendido?. ¿O es que acaso han caído en las redes de un demente adulto, el amigote treinteañero del ciber club que se mantiene fuera de campo por si las denuncias?. Las ligaduras, las cuerdas, atados a un árbol, o recién secuestrados en forma de paquete, listo para mandar por correo en trocitos a los Lecters del mundo oscuro. ¿Qué puede resultarme hermoso de esa visión del terror falsificado que siente un lindo rubito en estas tesituras?.

Pero el bondage clásico no es lo único a lo que se entregan los niños ociosos. Piensan en jugar siempre. Como sea, cuando sea y con quien sea. Y si les falta la Playstation, o si ya les carga la tele digital, se lo montan a su manera. Una lucha grecorromana demasiado caliente como para que sea una reivindicación digna de los atletas de la Panatenaika, las posibilidades de provocar algo grotesco mediante una simple hidrolavadora (?) y tantas cosas más.
Es inútil añadir con palabras lo que las imágenes sugieren por si mismas. El maravilloso cosquilleo que provocan en algunos de nosotros no es fácil de describir con palabras. Ni siquiera un tribunal que te juzgará por "hombre del saco" logrará arrancarte nada, ni una burda justificación. O se siente o no se siente. La mente de uno, en esos trances legales o no legales, permanece aún en el patio de mi recreo.
Niños perversos jugando a extraños juegos. Sólo es eso, ¿les parece poco?.
































No hay comentarios: