06 mayo 2009

Apuntes macisteños

El post nº 2.000

A mis lectores de Wordpress convendría explicarles que si he llegado a este record ha sido desde el rincón de Blogger que llevo cubriendo puntualmente desde octubre de 2005, fecha de inicio de Fantasía Mongo. Me siento muy orgulloso por haber cumplido con este reto de trabajo continuado. Nunca, ni siquiera en mi etapa de bachiller me había pasado. Siempre fui una persona muy vaga, que necesitaba un método, una costumbre en forma de lugar fijo. Y durante los años noventa, mi década más loca, hoy estaba aqui, mañana allí... Era imposible sentarme a escribir nada, no encontraba motivación. Incluso a principios de este siglo, la única manera de desarrollar mi creatividad, que fue la radio, se vio perjudicada por una dura relación sentimental que me llevó, la mayor parte de las veces, tanto a la inercia intelectual como a la entrega al otro. Para la radio escribí mucho, si. Recuperé esa ilusión después de que en 1997, año fatídico, pudiera encerrarme en mi mismo durante lo que me duró la prestación social sustitutoria (seudo mili, que tuvo más de condena en penitenciaria de lo que en realidad debiera haber sido). Pero como la fecundidad de estos últimos cuatro años, nunca.
Procuro vivir intensamente (según mi manera de entender la vida). Acelerar cuanto pueda antes de que lleguen mis cuarenta años (dentro de unos meses). Me he puesto una meta tonta. Acabar con el blog para entonces, seguir descargando películas hasta diciembre y luego parar. Disfrutar más del mundo exterior, de mi madre, quedar curado de esta dolencia, juntar unos ahorros, para cuando me tenga que quedar solo... Sé que estoy en un momento excepcional, que bien podría ser este el mejor momento de mi vida. Lo único que pretendo es ser consciente de ello. Dejar de lamentarme. Llevo meses en un buen estado de salud, sin fiebres. Y sin amores de los que depender y por los que sufrir. Hay días que el trabajo en el blog me embarga (como la semana pasada). Entonces me encierro en mi cuarto pero no pienso en lo que ocurre afuera. Si hace buen tiempo que lo haga, si la gente está estúpidamente feliz por eso mismo, pues que lo esté. Yo estoy trabajando, pariendo cosas. Afuera no se me ha perdido nada. Tengo mis ratos por la tarde de paseos. Y veo que vuelvo con la cara larga. Mi ciudad sigue muerta, pese al tumulto, pese a una juventud arrolladora que impone su poderío dentro de esa ola consumista en la que han caído. Pero mi provincia, sin coche que te aleje de esta pequeña urbe, se ve en un periquete. Todo conocido, nada nuevo. El sol no es para tanto.

*Tras dos mil posts miro más al futuro que al pasado. Buena señal. Este va a ser el último mes con jornadas de tres post diarios. A partir de junio y durante los meses de calor reduciré mis publicaciones a dos, que aún así ya es una exageración y unas ganas de cansar al respetable. No quiero que sea todo relajo. Sé que uno cuando escribe con más calma puede reflexionar de otra forma, cuida más el léxico, mejora la escritura. El que me queden sibaritas de copiosa carrera, me harán aprovechar mejor los minutos repasando sus interpretaciones frente al DVD. Necesito tiempo. De un día para otro tragarme veinte o treinta películas de fulanito o menganita es imposible. Pero con esta reducción de posteríos se hará lo que se pueda.
También quiero disfrutar del verano, cómo no. Pero para el verano aún queda tiempo. Y apuntes como éstos. Y a partir de octubre volver con el mismo ritmo en lo que sería la recta final del blog. Pero tengo dudas de que esto vaya a cumplirse a rajatabla. Todo depende de cómo se porte Blogger conmigo. Yo con Blogger he sido un abusador. Me explico. Llevo consumido a día de hoy un 78 por ciento de capacidad de subida de imágenes. Si sigo así, con el scáner echando humo y ocupando a mega por imágen, me quedaré sin espacio. Y un post sin imágenes, hoy por hoy no lo concibo. Sobre todo, porque muchas secciones tienen su razón de ser gracias a todo el material fotográfico que estoy rescatando de mis archivos personales. Conviene pues a partir de junio y hasta octubre ahorrar en este sentido y ver luego si puedo o no cumplir con mis objetivos. También está la solución, más razonable, de regular el scáner para que ocupen menos las fotos. Pero no soy tan artista de las máquinas. No domino lo suficiente esta materia. Para mi que siempre ocupan una burrada.

*Dicho todo esto, quiero agradecer a mis lectores incondicionales su fidelidad. Sus visitas diarias al blog paralelo de Wordpress (el blog bueno sigue siendo el ubicado en Blogger. Por estar más corregido. Y ser más completo. El original). Wordpress me está dando problemas para copyempastar muchos de los primeros posts de Blogger. No sé porqué, pero es así. Por ejemplo, recuperar los fines de semana álbumes de cromos de 2005, tener juntitos unos cuantos en un mismo post era una buena idea. Pero el proceso no es tan fácil. Quizá desista. Aunque para eso están los enlaces de Fantasía Mongo. Ahi encontraréis todos los primeros chicarrones, por ejemplo. Es una lástima que el sábado no pudiese pegar en Wordpress el cromo dedicado a Kirk Morris. Cosas de lo informático. Hasta que no le pillas el truco...

*Iba hoy a hacer un despliegue informativo de mis experiencias sexys en los últimos quince días, pero otra vez me he echado atrás. Lo dejo para el próximo miércoles, para Macisterotique. Sólo adelanto que cada vez alucino más con mi irresponsabilidad y poca decencia en ambientes públicos. He vuelto a superarme a mi mismo. Y hasta aqui puedo escribir. Deberán contentarse con admirar las fotos que adornan estas líneas: son mis sobrinitos preferidos de este último mes. Y todos disponen de lindos escorts en la puti red.
En cuanto a lo burocrático y lo familiar pues muy bien. Fui ayer a Hacienda. Por lo de la paga de la Ley de Dependencia, y me han dicho que mi madre no tiene porqué declarar nada. Respiro aliviado.
Salimos a pasear un par de días (no quiero decir que estuviésemos cuarenta y ocho horas tirados por las calles, si no que en un plazo de dos días subimos y bajamos las escaleras del edificio en un par de ocasiones). Agradable, aunque muy cansado. Ella en silla de ruedas y cuesta abajo es nefasto. Espero que en tan delicado trance de andar pisando el freno no me entre el complejo Richard Widmark, porque acabaríamos a gritos. En sollozos. Y en Urgencias.
Por lo demás, nada que añadir de nuevo. Hago un brindis al sol. Y sigo escribiendo. Mañana será otro día. Y el mio empieza esta misma noche.

2 comentarios:

Amputaciones dijo...

¡Hey! ¡Feliz cumple-todo!

Por cierto, relájate, pero no lo dejes... Se echaría mucho de menos Fantasía Mongo...

Diego.

maciste II dijo...

Gracias, Dieguín. Un saludo. A ver si me paso (por escrito) por tu sala de operaciones un día de estos