24 abril 2009

QUE LE DEEEEN....

Por Maricón Martinez, listo para el ataque

Pues como no sea para el ataque de nervios, no sé para qué ataque estoy listo. Algunas veces no consigo entender los añadidos de mis solapistas del post... Ja ja ja ja.... Y río por no llorar. Ahora que me han despedido de la fábrica por negligencia laboral o no sé qué leches... ¿Qué se piensan?. ¿Qué confundía los misiles con supositorios?. Vamos maricón, todo fue el Bermúdez, hijo de puta, andaba loquito por darme y se inventó que andaba jugando con los misiles de guarra manera, que tengo el esfinter muy elástico o no sé que escribió en la pizarra aquella... Será posible. Soy un homosensuarl marginado por su condición de tal y cual.
Ahora bien, esto no va a quedar asín. Me voy a ir al contencioso y se van a cagar por la pata p'abajo. Se los aseguro. No es la primera vez que me sucede. Luego dirán en el juice que venía de la trena. ¿Eso que tiene que ver?. Y se quejan de que vamos a llegar a los cinco millones de parados.
Bueno, les agoto con mi vida personal que hace chispas y burbujitas típicas de un hundimiento marino. Y no. Que hoy quiero hablarles de otro de mis ídolos de la pasividad gay porn. Aunque les aseguro que este muchacho era muy completo. Un versátil bien hermoso. Que dejó, como Joey Stefano, una leyenda tras de si. Y que como aquél, murió jóven, por la heroina rica rica. El es...

MIKE HENSON (1964-2002)

Fue uno de los tipos más populares del porno gay estadounidense desde mediados de los años ochenta hasta principios de los noventa. La era trágica, la del Sida, ya saben. Gracias a su atractiva cara y su cuerpo atlético un servicio de chulos lo absorbió y le introdujo en esta potente industria del entretenimiento.
Su debut lo tuvo en 1984 en Big & Thick (sinceramente se lo digo, aqui el muchachote me pasó inadvertido). Porque su gran debut, bajo mi modesto opinar, fue en Two handfuls (1986), donde estaba formidable. El era muy de tríos. Uno de los primeros aconteció en esta película, en una sala de cine de esas, para adultos. Esto a Maciste Betanzos le traerá recuerdos, porque creo que por esa misma época, siendo aún un adolescente, le pasó algo igual con dos señores mayores que le hicieron un hombrecito... Bueno, eso que lo cuente él (si quiere). Aqui les vengo a glosar los polvos de Mike. Y en la misma cinta hay otro polvo mejor. En una cama. Se lo cepillaba un maromo bien dotado (Brian Maxon). Había mucho fetichismo del calzoncillo blanco (Calvin Klein) en esa época. Y Henson aparecía tumbado boca a bajo con la prenda muy puesta. Maxon se la olía, le pasaba la lenguita (como hay que hacerle a los chicos comunicativos y adorables: y Henson en los ochenta lo era mucho) y se los bajaba con los dientes y muelas (menudos caninos). Lo más extraordinario de Two Handfuls es ver cómo Brian se folla a Henson dos veces casi sin sacarla. Y sacar la saca, para que veamos el pringue, pero luego (en un efecto magnífico) se la vuelve a introducir y ahí le queda hasta el The End (yo sospecho que no se re-corría, pero en mi fantasía tiendo a imaginar que si).
Un año más tarde llegó Jeff Stryker a su vida. In hot pursuit es una peli ideada para el lucimiento de este joven dios. Y Henson tenía un sketch algo flojito pero que a mi me resulta inolvidable. Jeff aparecía todo empapado durante una noche de tormenta en el apartamento de Mike, que lo recibía en calzoncillos blancos y la chimenea encendida. Le explicaba que el camión había sufrido una avería, que de repente empezó a diluviar. Henson le sugirió que se quitase la ropa, que iba a coger un constipado (lo que hemos presenciado cientos de veces en las pelis románticas de Greer Garson y Walter Pidgeon). Asi que Stryker se lo quitaba todo... menos el calzoncillo blanco, que resulta que se le había calado (si, he puesto calado, no cagado; se le intuía todo su mito). Asi que Henson empezó a temblar y a mordisquearse el labio inferior. Stryker entendió (sobre todo porque le dedicaba una agachada) y aquello degeneró en la rutina habitual. Eso si, frente a la chimenea tan cálida.
Henson también curró ese mismo año en otra maravilla de William Higgins, Hot Rods II: Young and Hung II. Salía sólo al principio, haciendo un trío en una tienda de campaña (onda maniobras militares). En cambio, debo decirles que esa película le pertenece por entero al esplendoroso Vinnie Marino, que de aquella estaba increiblemente turbador.
La gran película de Mike Henson es Big Guns. No lo duden. Háganme caso. Bájensela cuanto antes porque es uno de los mejores pornos del fin de la época pre condom. Empezó a partir de ahí a compartir repartos con el adorable John Davenport (gran activo, de rizos rubios muy cortitos y carita bien simpática).
Aunque no sepamos exactamente a qué se dedicaban ambos amigos (podían ser agentes secretos, o seguratas o masajistas de hotel) daba lo mismo, porque lo que estaba claro es que formaban una pareja preciosa... Que no llegaba a coincidir en ninguna cama. Por ejemplo, Henson aqui se trajinaba a ¡KEVIN WILLIAMS!. Era su fisioterapeuta personal (me parece que tenía la sirenita rubia un malestar en la zona lumbar que la mataba). Empezaba a masajear y terminaba en lo obvio. Lo bonito de este sketch es que, mientras esto sucedía, Davenport se la cascaba mirándolos por una micro cámara con monitor desde la otra habitación del motel.
Y ya no digo nada de la apoteósis de la peli. El trío de Henson con otros dos señoritos de muy buen ver. De tan buen ver que uno era calcadito al Tarzán Gordon Scott (Jeff Boote). Surgía todo como un juego. Se probaban un calzoncillo curiosísimo, para dos (quedaban los "probantes" muy próximos el uno del otro), de estos que vendieron en las sex shops una temporada -más breve que lo que duró el invento aquél de los gayumbos con rellenos para aumentar nalgas. El dueño de la prenda arguía que a su novia le encantaba ponérselo con él. Y al quedar engarzados por el calzoncillo tándem, Boote los tiraba a la cama y se ponían a mariconear (lucha grecorromana, palmaditas en el culo). Pero todo muy bien. Como naif, no de retintines. Les prometo que sube la temperatura corporal verlos a todos en acción (sobre todo a Boote, qué booty) aún hoy en día.



En 1988, Mike siguió su periplo en My best Buddy de activo y en otra tienda de campaña. Pero no con ropas militares, sino en plan teenager (que no nos lo creímos), con chupa de cuero y vaqueros azules. La estrella del filme era el considerable Kris Williams (otro actor malogrado). En cuanto a Full Load, es un porno muy apreciable. Ambiente de camioneros. Aparecía Henson en un bar de carretera, tomándose una cerveza. Interceptaba a la pareja protagonista, les echaba una miradita de esas que lo dicen todo y se iba al retrete. Detrás fueron ellos. Sinceramente, nunca he visto un báter de camioneros con tantos agujeros en las puertas. El caso es que rodeado de glory holes, Henson se marcó otro trío estimulante con los viajeros (uno macho man, el otro más apolíneo). Y disfrutó mucho con su versatilidad.
La década de los ochenta se acababa con un Henson pletórico. El dinerito que estaba ganando lo derrochaba con creces en la vida nocturna (bares y clubes) de LA y San Francisco. Se enganchó a la heroina y poco tiempo después descubrió su condición de seropositivo. Es por eso que resulte tan emocionante su filme More of a man (1990. Chi Chi LaRue). Porque aqui iba a tener como partenaire a un mito de características similares: Joey Stefano. Ambos enganchados al caballo, con anticuerpos del HIV, más pasivos que activos. Y con los rostros más tristes que puedan imaginar. Es una peli de mal rollo y, a la vez, esclarecedora, testimonio del cambio de los tiempos. El hecho de que exista un plano bien prolongado de la colocación del preservativo a cargo de Stefano a Henson no significaría que el tipo era un torpón, sino que se estaba avisando al espectador de cómo se iban a hacer las cosas a partir de alli en este género ínfimo. El argumento era nimio, como suele suceder en estos casos: Mike era camarero del puticlub de Chi Chi La Rue. Stefano se prendaba del mozo, pero aquello era un amor imposible (rollito gay camp). Henson le daba una y otra vez calabazas (tal vez presintiendo que por su bottomismo sólo podrían ser hermanas). Hay un detalle muy gracioso. Cuando Stefano hace sexo oral con una prostituta en un coche. Mientras le come la almeja se imagina que es la polla de Mike (vemos el montaje paralelo de ambas modalidades). Cosa difícil de creer. Pero terminaban juntos, amándose con cara de funeral, en una carroza tapada durante la celebración de una cabalgata -bien miserable: cuatro gatos mal contados- del orgullo gay (¿dónde estaban los extras, señorita LaRue?, ¿dónde esos pedazos de sodomitas de la comarca?, ¿agonizando en los hospitales?).



Henson a partir de ahí optó por tomar la retirada. Al parecer quería estudiar, sacar una diplomatura de informático o asi. Tal vez, la última vez que lo vimos en una estanteria de sex shop fue cuando se les dio por rodar una segunda parte (muy aburrida) de la clásica Powertool. Henson aparecía al principio, después de Stryker (que realizaba un cameo insustancial, como puente de unión emocional entre ambos pornos). Y se lo beneficiaba el nuevo descubrimiento, Lex Baldwin (uno de los hombres más endiabladamente hermosos del porno gay de principios de los noventa. Activo, por más señas). Lo hacían en el interior de un furgón (como la nerd Isabel Sarli en Carne).
Y el retiro. Se desintoxicó. Se unió sentimentalmente a Dennis Sandman, ex compañero de mili y graduado en diseño por la escuela de Rhode Island. Vivieron felices unos años. Hasta que en 2002 apareció el cadáver de Henson tirado en la cama del piso de ambos. Había muerto de una sobredosis. Dicen que la heroina hace un efecto demoledor en los desenganchados que, de pronto, se les dá por picar a lo loco. No asi a los que no la abandonan y saben meterse las dosis adecuadas. También dicen que Dennis lo encontró aferrado a una Biblia (este dato es una mamarrachada y que sólo se justifica por el alto número de señores de la Iglesia que ven pornomarica). Fue una muerte trágica, en todo caso. Henson es parte de mi memoria masturbatoria de ese período. Y, como tal, un amor de ayer. Un gran versátil, más pasivo que activo, que vivió en la era más crítica del porno gay.


http://www.dailymotion.com/video/x770iu_mike-henson-john-davenport-closed-c_gayles

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