09 abril 2009

Esa juventud que canta. Por Las Carmelitas


Hoy Las Carmelitas charlan con... Padre Alejandro






Carmelita A y Carmelita B (al unísono) : Nunca habíamos visto nada semejante. En un festival, donde todos los que actuaban eran conjuntos modernos, oímos a un sacerdote, con entera complacencia por parte del público, hablar de la humildad cristiana y el amor de Dios.
¿Cómo fue esto?. Porque una especie de mensajero del Creador había aparecido en el escenario con una guitarra, unas canciones y una agudeza de penetración poco frecuente en nuestros sacerdotes.
Este prodigio era el padre Alejandro: sacerdote argentino que había tenido un programa de TV en Argentina durante seis meses; que había grabado nueve discos, y que ahora venía a conocernos.
Su aspecto era el de un sacerdote corriente, con un chaleco negro encima de una sotana y la guitarra en bandolera.
Creímos de interés para nuestros lectores el conversar a través de nuestra sección en el blog con este hombre sensacional, y por eso citamos al padre Alejandro; aqui está el fruto de nuestra entrevista

Carmelita B: Padre ¿dónde nació?

Padre Alejandro: Verás. Como yo siempre he tenido un gran amor a mi madre, nací junto a ella el día 1 de julio de 1931, en Buenos Aires

Carmelita A: ¿De qué clase era, socialmente, su familia?

PA: Mira, yo no me he parado a pensar nunca en ésto, lo que quiere decir que muchos apuros no pasamos. Eramos de clase media, sencilla

Carmelita B: ¿Cuándo surge en usted la vocación sacerdotal?

PA: A los dieciseis o diecisiete años, pero entré al seminario al final de los dieciocho, después de hacer un curso de ingenieria en la facultad

Carmelita A: ¿Cuándo sintió vocación por la música?

PA: No lo sé. Mi vocación es una cosa extraña: comenzé a sentirla cuando me expulsaron del coro del seminario, por no tener oído. Fue entonces cuando dije: Hay que forzar el destino; entonces comencé a tocar la guitarra y me di cuenta de que podía componer algunas cosas; y empecé por canciones del oeste americano, de vaqueros. Ese ritmo era el que mejor me sabía. Después me dediqué más al jazz, pero siempre con un sentido religioso y guiado por el sentido del humor

Carmelita A: ¿Tiene algún problema para unir sotana y música?

PA: No. Yo terminé en el seminario en una época de transición y viraje muy grandes, es decir, que se abandonaba cierta imágen de la Iglesia un poco triste, severa, incomprensiva de las realidades contemporáneas y se vivía un poco por anticipado el concilio, gracias a Dios.

Carmelita B: Amen Jesús

Carmelita A: Maria y José

PA: Yo viví tiempo de transición, que para mí es la cosa más maravillosa que existe, porque uno puede hacer cualquier cosa rara, y la gente dice: Estamos en tiempo de transición, no importa. Por eso yo no tuve problemas; además, mis canciones tienen todas un sentido religioso muy profundo

Carmelita B: ¿Cuál fue su primera canción?

PA: La primera fue una de vaqueros, dedicada a los niños; se llamaba Pequi Cuatroqui, el vaquero Chicato. Chicato quiere decir corto de vista

Carmelita A: Cegato...

PA: Es la historia de un vaquero miope

Carmelita B: Qué tierno...

PA: Después hice la Creación, y después el bayón El trompetero, con letra brasileña. Eso lo canté en el seminario, y después en todas las partes: gustó mucho y, por fin, la grabé en la C.B.S.

Carmelita B: Columbia Broadcasting System



La música moderna es un símbolo de rebeldía contra la condena de minoría de edad, a la que os sometemos las generaciones que os precedemos


Carmelita A: ¿Cuántos discos ha grabado?

PA: Nueve, en total. Es decir, treinta y dos canciones

Carmelita A: ¿Cuántos ha vendido?

PA: Unos cien mil del primero, de los otros no sé

Carmelita B: ¿Ha llegado al Disco de Oro?

PA: ¿A qué llamáis el disco de oro?

Carmelita A: A un millón de ventas

PA: No, todavía no he llegado

Carmelita A: ¿Considera irreverente bailar el twist?

PA: En absoluto, nada de eso; nada es malo a priori, todo depende del uso que se le den a las piernas. Yo lo considero un ritmo de nuestro tiempo; lo único que le veo es poca vida

Carmelita B: ¿Como baile es inmoral?

PA: ¡No, por Dios! ¡Cómo va a ser malo, con la velocidad con que se baila!. Un dia fui a mis bailes, a los de Farmacia; yo soy asesor conciliar de los estudiantes de Acción Católica de Farmacia, y me encontré a un muchacho bailando solo, contra la pared... y le pregunté: ¿qué haces muchacho bailando pegado a la pared, es que acaso tienes miedo de mi?.

Carmelita B: ¿Y el que respondió?

PA: Bailando, mi compañera está allí. Y estaba bailando a doce metros. ¡Cómo va a ser inmoral!

Carmelita B: El parroco de mi pueblo lo censura en las homilias

PA: Porque no sabrá los pasos

Carmelita A: ¿Su conciencia le dice algo porque toque la guitarra y cante en público?

PA: Si no toco la guitarra y no actúo en público estoy siendo infiel a mi vocación sacerdotal. Tengo una conciencia muy aguda de la singularidad con que Dios crea a cada ser. Es decir, el sacerdocio no es una profesión standard, donde cada uno debe repetir unas frases o fórmulas aprendidas en un seminario, sino que cada sacerdote debe dar una visión personal del Evangelio que le ha sido transmitido, y comunicarlo. Y Dios me hizo asi, hasta el punto de que han ocurrido una serie de cosas que hacen que piense que Dios me quiere asi. A lo mejor un día Dios cree que se me tiene que acabar el "cuarto de hora" y que debo colgar la guitarra en el ropero; entonces, la colgaré. Pero ahora debo de cantar y gritar fuerte



Dios es alegre y amigo de toda su creación, luego, a priori, el twist es obra suya


Carmelita A
: ¿Es real ese temor a Dios que se inculca a los jóvenes de hoy?

PA: Es una imágen microscópica de Dios. Dios es tan Omnipotente, que es amigo del twist; es más, debe serlo, pues El es el Causante, desde el momento en que dota al hombre de unas piernas para saltar y unos manos para tocar la guitarra, o sea que, en último término, es el responsable del twist. Claro que este ritmo hay que ubicarle dentro de unos cauces lógicos, como todos. El cuchillo sirve para pelar patatas, pero si se lo clavamos a otro en la panza, el cuchillo es malo también

Carmelita B: Nosotras estamos amenazadas de muerte por una vecina muy mala.

Carmelita A: Nos pone trabas para que podamos encontrar un pisito de acogida.

Carmelita B: Y nos salío un día por el pasillo con un cuchillo asi de largo... Tenemos miedo

PA: Denunciadla

Carmelita A: Ya lo hemos hecho, pero como si nada. Verá, nosotras somos muy poquita cosa. Aunque nos vea con estes cuerpazos. No somos como Maciste Betanzos, que hace doscientos posts era un muerto de hambre y ahora es todo un milenario. Las Carmelitas somos de verdad. Vivimos mayormente de Caritas Diocesana

Carmelita B: Y nos alimentamos tan sólo de agua de arroz y pan negro

PA: Se os nota. Dios va a ser ese cuchillo muy pronto. No tengais miedo

Carmelita B: ¿Se refiere a que van a volver las Cruzadas?. (silencio) ¿Cómo ve a la juventud?

PA: La veo en busca de una autenticidad, la veo sincera, quizá sea esta la cualidad más grande. Pero también la veo irresponsable y, a veces, muy superficial. No quiero con esto hacer demagogia, porque podía alabar a la juventud, pero la veo asi.
Tiene un momento histórico que vivir, terriblemente profundo, y tiene que encarearse en las estructuras de esta tierra para tratar de hacer el mundo más humano.
Es por esto porque hay que ayudarla, comprenderla e interpretar sus inquietudes, en una palabra, gritarla como San Pablo: "Es el momento de surgir del sueño, de despertar"

Carmelita B: ¿Es la juventud de hoy rebelde a Dios?

PA: No quiero hacer comparaciones, porque siempre son nefastas.Yo tengo que comunicar el Evangelio, y el Evangelio no es decir: Si sigues bailando asi te vas al infierno. No; es decir: baila como sea, pero pensando en Dios, que El ha hecho una vida maravillosa para que la disfrutes. El cura no debe recordar a la gente que tiene que morirse, y no debe especular con este miedo. El verdadero sentido religioso empieza en la vida cuando uno comienza a gustar de ella. Dios es el factor vitalizante del proceso existencial

Carmelita B: Qué bonito habla, Padre

Carmelita A: Es todo la lectura. ¿Ha conseguido resultados positivos palpables?

PA: Yo he tenido dos stadiums llenos de gente en Chile, con ocho mil personas cada uno cantando el Aleluya en jazz. Esto es una alabanza a Dios, creo yo. He tenido una cantidad de contactos humanos que sin la guitarra no habría conseguido

Carmelita A: A nosotras el jazz nos aburre. ¿Críticas?

PA: Cuando dicen: El cura que canta en la TVE, en contra; cuando me oyen, a favor

Carmelita A: En Madrid han suspendido los festivales de música moderna, ¿qué opina?

PA: Que es antilógico, antipedagógico, antipolítico y prematuro

Carmelita B: ¿Y qué es todo eso?

Carmelita A (mirando el reloj) : ¿Proyectos?

PA: Soy cura artista, y aventurero un poco; he venido a España por casualidad, que es la otra cara de la Providencia. Primero grabo en Hispavox tres discos, doce canciones inéditas. TVE... visitas, conciertos. Tocaré en algunos puntos de España

Carmelita B: Que tenga usted mucha suerte. Si nuestros lectores tienen la oportunidad, aconsejámosles que vayan a verlo esta semana santa

PA: Y mucha suerte a vosotras también, que me habéis caído muy simpáticas. ¿No tenéis zapatillas?

Carmelita B: Es que no hay...

PA: Pedídselas a Franco. Ya vereis como hay

Carmelita A: Franco es Amor

PA: Pero con minúscula

No hay comentarios: