16 abril 2009

BISUTERIA POP

ABC YE YE

LOS CHICOS MODERNOS EN ESPAÑA (séptima parte)

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M

Un clásico. Un mito. Un pionero. Manolo Díaz. Al cumplir los dieciseis ya formó su primer conjunto: Los Mágicos. Luego perteneció a Los Sonor. Y durante el servicio militar (en la República de Liberia) montó con chicos de color (negro) The Mad Ones. A su regreso a Madrid, este inquieto ye yé (natural de Oviedo) formó Los Polaris, a la vez que componía para otros grupos y cantantes. Terminó de solista la decada gloriosa popularizando, entre otros, Rufo el pescador, Posguerra, Bibí, En la universidad o este increible single (plagadito de efectos sonoros bizarros) que traía Laboratorio y Los Marcianos. La portada es antológica.



Un canario de la quinta del 42 (como Manolo Díaz). Perteneció a Los Diablos Negros (maravillosos) y a Los Botines (pre Camilo Sesto). En 1965 participó en la película Historias de la televisión en calidad de actorcillo. Ese mismo año empezó a grabar como solista acompañado de orquesta (Capri c'est fini) aunque se incluiría el tema en un Ep de su grupo Los Botines. Para Columbia y como Manolo Pelayo grabó Rufo el pescador de M. Diaz y muchas canciones más (versiones anglosajonas y temas propios). Le tengo especial aprecio a este single, sobre todo por su Recordando tan meloso.


Ignoro todo de Marco. Salvo que grababa en Belter canciones algo festivaleras y romanticoides. Y que tenía una pintiña (como decimos por Galicia) de lo más chusca. Parece, en cierta medida, una premonición física del espantoso Julio Iglesias. Irrelevante, en cualquier caso.



Se llama Rubén y nació en Buenos Aires. Le sirvió de trampolín el canal 9 de la capital argentina. Hablamos de principios de los años sesenta. A España se vino con la avalancha de artistas de su país y con el pretexto de los diferentes festivales de la Canción. No sólo cantaba, también tocaba el piano, la bateria y componía. Su voz era vibrante y viril, aunque algo pastosa en los temas más modernos.



Equiparables a Abelardo y los 4 Diplomáticos. Conjuntos habituales en las fiestas de los pueblos y las salas de fiestas de la Costa turística, que se amoldaban a los nuevos ritmos con pasmosa habilidad. Si había que hacer un bolero, se hacía. Si una yenka, pues ideal. Su twist Hola juventud es irresistiblemente recoleto. Para un arranque de fiestorro o una carta de presentación resultaba de lo más idónea.



El alicantino Michel empezó cantando mientras esculpía panteones y lápidas. Era una profesión que llevaban ejerciendo su familia durante varias generaciones (la de las lápidas, no el canto). Pero a Michel aquello no le gustaba mucho. Y no porque sugiriese aquel arte necrófilo una tristeza alejada de su estilo musical. Al contrario, pues de siempre fue un artista muy serio, nada frívolo en su repertorio pop. Quería recorrer mundo y no cementerios. Y a fe que lo consiguió. El Valderrama del pop.
Antes de lanzarse a conquistar las Rusias se curró buena parte de los festivales patrios. Grabó muchísimos discos para Columbia, Zafiro y Belter. Y este es uno de mis favoritos. Brilla con especial fulgor el tema de Guijarro y Algueró Un amor desconocido. La portada está muy bien, además. Ahi le vemos a él, pilotando un deportivo último modelo. Con sus características gafas de pasta negras.



Poco se puede añadir ya de la siguiente tríada de ye yés. Porque, ¡quién no se acuerda de Micky, por ejemplo!.
Fue una lumbrera. Uno de los personajes más pintorescos del mundillo juvenil nativo. Entre chalao y tío surrealista, siempre nervioso e imprevisible. Riéndose de las etiquetas desde su anarquia particular. Lo veo un poco el Tip de lo ye yé. Aqui con Los Tonys, año 64. A pesar de que Argenta, uno de sus componentes, reniegue de esta etapa yo la encuentro deliciosa. Y este Ep es uno de mis íntimos de la carrera de Micky con el grupo. Su versión del Nunca Más es tan emocionante... Uno de tantos regalos de mi amigo Manolo el de Toledo que guardo con más especial cariño



Mike o Miguel. Rey del twist. Y al llegar a Hispavox a servir de comodín a los sinfonismos desorbitados de Waldo de los Ríos. Finales de los sesenta. Y una curiosidad, para Radio Luxemburgo cantando en alemán



Pues este es un verdadero alemán. Del Berlin oriental. Michael Kogel es su real nombre. Cantante del grupo Mike and the Runaways y luego lider carismático de Los Bravos (que es un mitazo). Películas, tourneés y múltiples sellos discográficos donde desplegar su furia vocal, tan cercana al soul blanco. Antes de su etapa de solista sacó algo como Mike y Los Bravos. Pero ni por asomo repitió la campanada de su Black is black y secuelas o trabajos inmediatos. En la actualidad es un has been completamente ido. Ni aun asi parece posible una reintreé en el universo catódico.



El barcelonés Juan Erasmo Mochi empezó a ser conocido tras ganar el II Festival de la Canción de Mallorca. El ya era relativamente popular en los hogares españoles al presentar el programa televisivo Escala en Hi Fi. Creo que esto fue lo que le abrió camino a una carrera como solista (y actor: Megatón ye yé). Pasó de Zafiro a Novola con cancioncillas intrascendentes pero bien poppies. Mami panchita, disco producido por Juan Pardo, le convirtió en efímero cantante del verano. Su éxito más importante fue abandonar a Pardo y cambiar again de sello discográfico. La canción de la fortuna se llamaba Los que se van. Peazo de tío, por cierto.

continuará

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