09 abril 2009

BISUTERIA POP


CON LA IGLESIA HEMOS CANTADO, MARCELINO



Un monográfico de estas características debe empezar con un título que forma parte de la memoria colectiva de nuestro país. Tal vez el mejor exponente de aquello que se dio en conocer por un lado, cine de estampita y por otro, el cine con niño. Su responsable Ladislao Vajda, al cabo de pocos años, insistió en la linea de la infancia desde una óptica muy distinta pero igual de acertada en El cebo.
Este disco Lp de la compañía Emi Odeon reproducía con primorosos efectos sonoros el meollo de la historia de Sanchez Silva, con las voces originales del filme



Pueden echar ustedes un vistazo a la contraportada. Matilde Vilariño fue el inolvidable Marcelino que interpretaba el no menos inolvidable Pablito Calvo. Y como Fray Papilla, un insólito (y siempre magnífico, en su seny) Jose María Cafarrell



Sigo evocando de alguna manera el cine español (más reciente) con esta Sor Campanas. Y es que si alguien acusó de blasfemo e irreverente a Almodóvar a la hora de elegir los nombres de sus monjas para Entre tinieblas, aqui podríamos argumentar que, veinte años antes, ya una hermana cantarina respondía a un mote muy poco serio.
Ella le cantaba aqui a la Navidad. Para efectos es lo mismo. Fiesta, desmelene y repostería fina. E incluso peor, porque la gente se despelota y se van a la playa. Y dios no quiso eso



Qué decir del padre Alejandro. Que va a ser nuestro cicerone este jueves santo en el blog. ¡Qué mal cantaba!, pero qué enrrolladito parecía... Si quieren saber más de este producto post conciliar, no se pierdan la entrevista de las Carmelitas, dentro de unas horas



Esta es toda una institución. No hablamos de Sor Adela, suponemos que una compañera del convento. Sino de la intérprete de este disco: Soeur Sourire (en España, Sor Sonrisas). La del Dominique-nique-nique. Gran artista, pedazo de cantautora. Mezcla de Marie Josie Neuville y Françoise Hardy.
Con el tiempo se salió de la Orden y terminó de manera trágica sus dias. Rollo bollo por medio



De una monja belga a un curita francés (¿de campagne?). Bueno, el curita de Bresson estaba muy rico. A este lo veo un poco Don Vinagres. Reconzco que no he repasado este disco en años. pero por la portada vale. El también apoyaba a Juan XXIII en su aperturismo musical.
Yo no sé porqué no se hicieron Eurovisiones Eclesiásticas en su tiempo. Artistas habíalos a puñados. Y es que yo no soy nada partidario de la Canción misionera, con estudiantes cantando a Simon y Garfunkel, que parecen unos pelotilleros. A mi lo que me gusta es esto de las sotanas y los hábitos girando el ye yé con mucho vuelo. Una cosa felliniana, vamos. O como aquella de Monica Vitti para Dino Risi, que ahora no me acuerdo del título...



¿Les chifló Sor Ye Yé?. Lo interpretaba una actriz mexicana. Esta es nuestra Rachel, recreando las canciones del filme. Las prefiero antes por ella que por la original, no sé porqué. Quizá porque me guste Rachel ahi, en la foto, perdida en el bosque del lobo. Y por su voz rotunda y algo desquiciada. La Canción del Ave María es de reclinatorio (admite los movimientos de brazos tipo go gó)



Este no es un disco milagro, del galileo in person profiriendo lamentos y quejíos en vía dolorosa. Sólo es un Ep de saetas. Pero nada menos que de Manuel Vallejo por un lado (o cuando los balcones de las calles de Sevilla se llenaron de estrellas) y, por el otro, Conchita Bautista a mediados de los años cincuenta. Aqui nos damos cuenta de que esta maravillosa artista no sólo fue única en el flamenco pop o en el flamenco eurovisivo. También fue extraordinaria en la copla y en ciertos palos flamencos, como la saeta al cantar


El gitano Calaf es un maestro de la rumba. Del clavo y del martillo. Y si se ha de poner místico, doliente y hasta solemne pues se pone: Crucificado (sin llegar a ese sentimiento trágico de un Bambino, aqui vemos a un juvenil Peret haciendo verdaderos méritos dentro de esa escuela)



Uf. Purito rockabilly la primera etapa de Los Amaya (y su combo gitano). Finales de los años sesenta. Jose y Delfin, por una cara honrando a Morricone (impresionantes eses gritos: ¡Colgadlo, colgadlo....!. Como si el de Nazareth fuese un héroe de spaghetti western) y, por otra cara, esa rumba genial: En la cruz moría. Fíjense en que después de ese título va escrito/manchado con rotulador un No radiable, ejemplo de censura radiofónica bastante idiota que asolaba las radios de provincias de mi Galicia (pero fue general... si, o generalísimo). Quiza aqui el señor director encontró demasiado profana la alegria de los speedicos rumberos para lo que era una escena de mucha desolación cristiana




Cerramos la selección con una apocalíptica Celia Cruz, cantándole al Génesis como quien anuncia el fin del mundo (con las trompetas de Jericó incluidas). Menudos crescendos los de ella. Yo creo que debió quedar abducida por el erotismo de Jorge Rivero en la peli de ese mismo año en la que hacía de Adán, porque si no no se entiende. Y encima, la cara A lleva el signo de Aquarius. Esta Celia seudo hippy es apasionante (como la propia Hair, seudo hippy y apasionante). En todo caso, parte de una personalidad irrepetible, aún por descubrir

No hay comentarios: