27 febrero 2009

QUE LE DEEEN

Por Maricón Martinez, el único colaborador de este blog al que le han renovado el contrato. Vamos, que para el no hay crisis


Queridosss, ¿recuperándoos de las pasadas fiestas?. Yo igual. Bueno, miento. Yo no he disfrutado nada porque no he tenido tiempo. El trabajo me embarga. Tengo los misiles abrillantadísimos y el teléfono rojo reluciente para cuando los altos dignatarios del Kremlin decidan hacer la llamada fatídica. ¿Cómo, que no os habeis enterado?. No puedo adelantar nada porque es secreto de Estado. Pero aqui se avecina una buena. No digo más. Y a lo mío. ¿Os apetece hoy recordar a Jeff Stryker?. Siempre es bueno recurrir a los clásicos.
Jeff es un gran clásico. Fue el más grande (en todos los sentidos) actor del porno video surgido tras la muerte de John Holmes. Y más buen mozo, más carismático. Era lindo. ¿A que si?. ¿A que estábais enamoradísimas de el hasta las cachas?. Pues he recuperado una partida de fotos de la época del Powertool (que fue el VHS que lo colocó en el mapa definitivamente) y en la que estaba en el momento físico que Maciste y yo preferimos. También está la trampa de la nostalgia. La del primer impacto y todo aquello. Lean el calendar boy que le dedicó el autor del blog hace ya años y sabrán más y mejor de este porno astro.
Por cierto, ¿donde estará ahora Jeff?. ¿En un geriátrico, está malo Jeff?. ¿Se ha reformado?. Chi lo sá. Pues eso, que disfruten con nuestro gimnasta favorito. En poses clásicas y en la duchita. Pero sobre todo SOLO. Como en aquel otro VHS dedicado a sus fans. ¿Lo vistéis, no?. Se le podía acariciar, succionar, besar pura o negramente. Como aqui. Stryker forever.


EL PRIMER JEFF STRYKER



En el centro: Pose clásica.
Lateral izqda.: otro tipo de pose clásica (aunque no muy suya)



El boxeo y Everlast. Reparen en su carita. Adorable. Y en esas luces y sombras, como a la Rembrandt. ¿O es a la Vermeer?



Aqui ya no lleva el Everlast. ¿Se fijan?. Lo que luce es un colgante precioso. Pura orfebrería norteamericana del pasado siglo.



Debajo del agua tibia, en las duchas, los colgantes adquieren tamaños majestuosos. El muchacho repara en ello. Y...



Comienza la maniobra. Nunca me gustaron sus piernas. ¿Ustedes que opinan?. Las encuentro algo flacas... No sé... quizá sea el problema de tanta descompensación. Para mí que es más gruesa la de en medio que las laterales. Vamos, que está muy mal hecho, como el David de Miguel Angel, al que le encuentro mucho brazo. Una imperfección sublime, en todo caso.



Uy, se corrió la puerca



Mi fotografía favorita del ídolo naciente. Lo siento. Sé que ese detalle de los jeans de puta es un poco absurdo y ochentero. Pero esa carita, ese pechín me llegaron a trastornar durante semanas. Yo quería ver esa película que anunciaba el jóven como fuese. ¿En qué teatro la estrenaban?. Ay, aquellos tiempos del cuplé.

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