26 febrero 2009

BISUTERIA POP


EL MIÑO FUE UN FESTIVAL



La verdad es que en los años sesenta nuestra piel de toro se volvió muy musical. Prácticamente cada provincia tenía su festival de la canción moderna, siendo el patrón a imitar el señero Festival de Benidorm, seguido muy de cerca por el de Mallorca. En Galicia el más representativo fue el del Miño, que se celebraba en Ourense, cuya primera edición data de 1965 y que compartió con el de Aranda de Duero la denominación de Hispano-Portugués (en clara alusión a la buena vecindad con el país luso).
Son muy pocos los datos que he podido rescatar referentes a este festival (que me queda tan cercano en el espacio y tan lejano en el tiempo), pero creo recordar que tenía lugar en el marco señero del Jardín del Posio. Por alli (o por el lado que fuese, si es que mi dato de ubicación es erróneo) desfilaron todos, pero absolutamente todos los solistas, dúos, trios y conjuntos de mayor fama del mundillo pop del momento. Puedo corroborar este último pues hubo un tiempo, a finales de los ochenta, que frecuenté mucho la tienda discófila de mi amigo Quintairos, donde guardaba docenas de fotografías recogidas de las distintas ediciones y en las que aparecía él mismo junto a nombres de la importancia ye yé de Los TNT, Elvira, Los Tres Sudamericanos, Sylvana Velasco y tantos más.
Venga aqui mi guiño personal, entrañable y respetuoso a esos años de efervescencia musical que vivió una ciudad tan anodina, tan olvidada, tan postergada a los últimos puestos del crecimiento económico. Con este stop en el camino, como hicieron un día muchos artistas de la nueva ola en pos de la celebridad (y de paso, poniéndose como pepes y pepas de pulpo á feira y similares).



De la primera edición no he encontrado nada en mi discoteca. De la segunda (año 1966: un buen año para el pop) rescato este disco de Elvira, (la llamaban "la voz de naranja", tal vez porque era valenciana, tierra de naranjos como bien supo Blasco Ibáñez) con el primer y segundo premio. La más rítmica y pegadiza era No, no, no.



El gran triunfador de la tercera edición (1967) fue Victor Manuel. El jóven cantante asturiano aún buscaba su ubicación en el panorama musical nativo e iba vacilando entre lo moderno, lo folk catequista y el rollo de cantautores. En lo primero dio joyas festivaleras como este Lazos azules y rosas, que tuvo muchas versiones. En Ourense el primer premio se lo llevó Paco Ruano que defendió el tema suponemos que muy bien. También lo grabaron Los Unísonos (con chica al frente, por cierto). En esta portada pueden ver el panorama turístico de la capital: el puente romano... que ya da pena.... y las riberas del Miño que hoy por hoy están muy saneadas (se ha creado un excelente paseo fluvial por los alrededores)



Aqui les presento a Paco Ruano, el flamante ganador del III Festival del Miño (con la canción de Victor Manuel vuelvo a recordar, pero es que este dato es importantísimo). Es uno de mis sex symbols patrios favoritos, lo reconozco. Ya hablaremos más detenidamente de él cuando lleguemos a la letra P en nuestro particular diccionario de los Chicos modernos (en esta misma sección del blog, ustedes saben)


No sé nada de este señor. Vino a Ourense, grabó dos temitas para Belter y poco más. Bueno, si: Murmullo era un bolero con acompañamiento de guitarra eléctrica y bateria (Beltersound total) dedicado al rio Miño (para ver si enternecía a los jueces y le daban el primer premio. Pero no estuvo de Dios, o del Santo Cristo)


Johnny Valentino gozaba en esta portada de una imágen total, como de seudo Bond o de Diabolik de andar por casa. Tengo mis dudas en cuanto a si era extranjero o de aqui. Por ejemplo, en este single del IV Festival (año 1968) una la canta en español con acento americano y otra en inglés con acento español (vamos, que se le entiende to-di-to). Me da que era un poco camelo el tal Valentino. Los dos temas son horribles.


Y aqui tenemos otras vez a Elvira, favorita del público ourensano (una hija adoptiva, como poco) que no se perdía cada año su cita con las aguas calientes de las Burgas (asi tenía ese cutis de pandereta). Era su momento en solitario, pues la chica había empezado su carrera pop con Los Caliope. Y grabó bastante, aunque en un pequeño sello pero de grato recuerdo (Berta). Defendió en la cuarta edición un temita bien gracioso de Acy Aguero y Cánovas titulado Siempre solos. Habría que recuperarlo de alguna manera porque está mono.

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