17 diciembre 2008

MACISTEROTIQUE (tenebrae)

En directo, desde la capilla del reverendo Belcebú von Bleu


Maciste B.: Avemaría purísima

Rev. Belcebú: Sin pecado concebida

Maciste B.: Vengo a confesarme

Rev. Belcebú: Tienes una pinta espantosa. ¿Cuánto tiempo hace que no te confiesas?. Buff, qué halitosis

Maciste B.: Desde el último Macisterotique

Rev. Belcebú: Mientes. Desde los últimos apuntes macisteños, el miércoles pasado

Maciste B.: Ah. Cómo es...

Rev. Belcebú: Te escucho

Maciste B.: Pasado mañana me dan unos análisis serológicos. Y estoy preocupado

Rev. Belcebú: Tu conciencia está que trina

Maciste B.: Me veo muerto. Y dejando mis obras incompletas

Rev. Belcebú: No deberías ser tan catastrofista, eso para empezar. Siempre las puede acabar alguien por ti. En el fondo, Maciste Betanzos es un seudónimo

Maciste B.: Echo una mirada atrás y sólo veo a seropositivos corriéndose en mi culo

Rev. Belcebú: Cuida tu lenguaje, amigo. Estás en casa de Mecagoendios

Maciste B.: No me exiga templanza, que no duermo desde hace una semana

Rev. Belcebú: Y cuida tu voz, haz gárgaras o algo. Estás afónico

Maciste B.: Esa es otra. La semana pasada la doctora María Esther me recetó antibióticos. Tengo faringoamigdalitis

Rev. Belcebú: Eso es por chupar pollas sucias

Maciste B.: O por el catarro...

Rev. Belcebú: ¿Vés?. Basta que alguien te ataque para que tus autodefensas salten. No estás tan hundido moralmente como pretendes hacernos creer

Maciste B.: Quiza hoy ya no, pues la medicación me ha mejorado mucho. Pero el viernes pasado estaba convencido de que las oportunistas empezaban hacer acto de presencia en mi organismo

Rev. Belcebú: Y te viste muerto

Maciste B.: Pues si. No es broma. Me vi hacia el final de mis dias. Partiendo hacia mi último viaje

Rev. Belcebú: Acuérdate de Nino Bravo, el del cacharrazo. Al partir, un beso y una flor

Maciste B.: Tengo la conciencia negra negrísima

Rev. Belcebú: Eres una persona adulta desde tiempo inmemorial. Elegiste el camino de lo maricón. Y no tomando seguridades. Apechuga ahora con tus dolores

Maciste B.: Qué cruel es usted. Si hubiese puesto condones (aunque fueran los Spermstop, única marca en la que transigen ciertos sectores eclesiásticos por su alarmante ineficacia), fijo que ahora me lo estaría recriminando

Rev. Belcebú: Por descontado, pues eso es antinatural. Partiendo de que tu sexualidad es lo más antinatural del mundo. Dios no quiso eso. Puedes hacer acto de contricción. Reflexiona sobre tus actos. Look back in anger, my friend

Maciste B.: Muchísimo está en el blog. Sin embargo, los polvos anteriores al 2005 también contabilizan pues los últimos exámenes de VIH los realizé en el 97 aproximadamente

Rev. Belcebú: Tiempo hubo para que el apocalipsis ya se hubiera cernido sobre ti. ¿No te parece?

Maciste B.: En cuanto al blog, le traigo los pergaminos. Tome

Rev. Belcebú: Pero esto es un CD-R

Maciste B.: Una copia del blog

Rev. Belcebú: El blog y lo que tu haces cuando no tecleas ya me lo sé de memoria. El scatyolista (suciedad), el tal Pedro (melancolía), el culo del Victor (porquería), el árabe ese (purgaciones exóticas)... ¿Qué hubo antes?. Ah, cuatro años de convivencia con un chapero...

Maciste B.: Antes hubo otros... claro

Rev. Belcebú: Y ninguna mujer

Maciste B.: Ninguna mujer

Rev. Belcebú: Pobre incapacitado

Maciste B.: Hombre, capacitado soy. Y mucho...

Rev. Belcebú: ¿Has yacido con hombres poco higiénicos, de aspecto patibulario, deshechos sociales?

Maciste B.: De esos hubo un par. Recuerdo uno que era yonqui pero yo no lo supe hasta poco después. Su nardo era arrebatador. Tan pronto llegaba al váter público ya me esperaba desde la puerta con aquella ambrosía erecta. Me la clavaba no más aparcaba en un urinario

Rev. Belcebú: Pero el te bajaba los pantalones

Maciste B.: No, ya me los bajaba yo por el camino

Rev. Belcebú: ¿Y corríase dentro de ti?

Maciste B.: Un par de veces lo hizo, nada más. Pero yo entonces me iba a casa avergonzado y abortaba en el bidet

Rev. Belcebú: Pero hombre, no abortes: di sí a la vida. En fín, eso no da seguridad ninguna. ¿El semen llevaba heces?

Maciste B.: De vez en cuando. De aquella no solía ponerme enemas

Rev. Belcebú: Ese paria habrá muerto... ¿Lo has vuelto a ver?

Maciste B.: No. Pero luego me di cuenta de que se inyectaba heroina allí mismo. Desde ahí y tambien desde que vi el Trash de Andy Warhol y Pablo Morrisey siento una particular fascinación por los yonkis

Rev. Belcebú: Y los seropositivos. Ese desgraciado habrá muerto. ¿Tenía melenita o el cuero cabelludo hecho trizas?. Es que hay varios... Consultaré las bajas en el book de memoria histórica, es de suponer que pasó por aqui pidiéndome katiuskas para el invierno

Maciste B.: No le niego nada de eso

Rev. Belcebú: Te atrae la muerte. ¿Te gustaría hacértelo con Satán, Sara Montiel o con tu propia madre?

Maciste B.: Sí le encuentro morbo al primero, no diría que no. Hay mucha gente que le molan los del Opus, los seminaristas y curitas (con perdón) pero a mi esos me suelen dejar helado

Rev. Belcebú: ¿Y las monjas no te ponen?

Maciste B.: Esas menos. Rollo trilladísimo, ¿no?

Rev. Belcebú: Hay hermanas imponentes

Maciste B.: Aún si se parecieran a Monty Clift en Yo Confieso. Los curitas, digo

Rev. Belcebú: ¿Osaste con algún rumano de supermercado?

Maciste B.: Con cuatro o cinco, sólo. Hasta doscientos mil que hay...

Rev. Belcebú: Una burrada. En el viaje contraen muchas enfermedades y luego se las meten a uno

Maciste B.: Algunos exigían condón. Otros no... Pero no fueron tantos

Rev. Belcebú: El que exige deberías ser tú. Antes. No respetas tu vida, ¿cómo vas a respetar la de los demás?

Maciste B.: No debería planteárselo así.

Rev. Belcebú: Y pasando a otro tema escabroso... ¿lo has hecho con niños?

Maciste B.: ¿Esa delicatessen?. Han caído dos o tres, si. Para qué ocultar nada ya

Rev. Belcebú: La habrán palmado, angelitos. Del sarampión, tan oportunista. ¿Eran mayores o menores de diez?

Maciste B.: Mayores, si. Mayores de diez eran.

Rev. Belcebú: ¿Doce, once, más de trece?

Maciste B.: Más de trece.

Rev. Belcebú: Angelitos, de la edad de Facundín. Sus padres me lo confían sabiendo que ellos no pueden mantenerlo y yo si. Hay veces que este campanero debe pasar todo el fín de semana enclaustrado sin más cobijo que mi sotana

Maciste B.: La cual es pura

Rev. Belcebú: A no dudarlo, pecador. A no dudarlo. Nunca verás un mal rastro de mierda o leche seca como la de otros religiosos de la congregación cuyos nombres me guardaré por discreción y porque mi mente sólo está en el día a día de esta pequeña capilla

Maciste B.: ¿Qué piensa, reverendo?. ¿Seré el elegido próximo en las estadísticas de sidosos?

Rev. Belcebú: A mi me da que no. Que aún te queda fornicio para rato

Maciste B.: Dios le oiga... Cada vez que veo un pene ajeno, o un coñito de chico me pongo a temblar...

Rev. Belcebú: No es para menos... Mi Facundín los domingos en maitines, cuando lo baño, come jabon por detrás que es una locura. Pero estate tranquilo, no te veo con pérdida de peso. ¿Has sangrado en el mingitorio?

Maciste B.: No

Rev. Belcebú: ¿Te endrogas?

Maciste B.: Ya no

Rev. Belcebú: Yo voy a rezar por tí mientras no me canse. Tu reza también. El viernes mándame un fax tan pronto sepas algo. ¿Cómo va el sarcoma de Kaposky?

Maciste B.: No, no. Amigdalitis fue...

Rev. Belcebú: Eso es por haber chupado pollas en mal estado, fijo. ¿Vas mejor?

Maciste B.: Voy mejor. Pero fíjese que hasta esa simpleza me la tomé por la tremenda. Especulando, entendí que tal dolencia infantil me retrotraía en defensas de nuevo al cuerpo de un niño. Aunque enseguida di con una coartada que me ayudó a sobrellevarlo todo. Y es que el machote Carlos Estrada en La tía Tula también padecía de lo mismo.

Rev. Belcebú: Bonita comparación, teniendo en cuenta lo picha brava que era en esa execrable cinta

Maciste B.: No, no. El en esos momentos aún era casto. Un respetuoso viudo, sólo que se estaba colando por su cuñada

Rev. Belcebú: Y en última instancia, ese Estrada no era nada macho. Sé de hombres que estuvieron con él. Tipo Rock Hudson

Maciste B.: ¿Qué me está diciendo?. Sea más concreto

Rev. belcebú: Lo que te digo. No me hagas hablar... ¿Alguna confidencia más antes de que se te acabe la moneda?

Maciste B.: No. No tengo ganas de confesarme más. Me acaba de dejar...

Rev. Belcebú: Pues ea, no desfallezcas. Además, un Maciste seropositivo mola. Subirías la audiencia del blog. La gente se entregaría en los comentarios. Te ayudarían mucho. Dándote consejos o celebrando tu desdicha. Eso no deja indiferente.

Maciste B.: Prometo que para la próxima lo haré con una mujer, que traen menos problemas...

Rev. Belcebú: Ah, eso por descontado. Si todos los invertidos tarde o temprano acabais tuberculosos. Donde esté una mujer... Pero que no sea pública, ¿eh?. Que entonces estamos en la misma.

Maciste B.: Que sea privada...

Rev. Belcebú: Si, de libertad. Y enclaustrada... Hay unas hermanas en el conventillo de las Ursulinas flageladas que son un primor...

Maciste B.: Absuélvame ya...

Rev. Belcebú: No, que me contagias. Déjame abrir las ventanas del confesionario, que entre el oxígeno. Vete en paz y no vayas a rolos, que está el suelo de sintasol.

Maciste B.: Los antibióticos es lo que tienen. Comen a uno

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