22 diciembre 2008

EL MUNDO LOCO DE NADIUSKA MONTEZ

NADIUSKA MONTEZ O LA VOLUNTAD DE REINAR EN LA MIERDA
Artista exclusiva de Opalo Movies & Lazarov corp.


FICHA TECNICA
Productor: Valerio Lazarov
Director: Jorge A. F
antasy
Guión: Jorge A. Fantasy

Música: Daniel White y discos de Jorge A. Fantasy

Vestuario: Peletería Em
anuele 1 y Rastrillo Baratadas

OPALO MOVIES, S.A. COLOR 69 min.
Estrenada en Líneas de autobuses Méndez en julio de 1977


REPARTO

Nadiuska Montez

Doctor Cabeza

Andrés García

Paco
La Conchi

Marilyn Morbo

Agata Rimmel

Jessica Puig
La niña endemoniada


Exito de taquilla: Malo

Opinión de la crítica: Obra maestra de los despropósitos



En momentos de extrema tensión lo importante es equilibrar los sentimientos. Analizar con serenidad pros y contras, amores y odios... hasta que se produzca la iluminación. Hasta que la luz pueda palparse con la propia mano. La revelación de Andrade no era más que otro ingrediente a condimentar en aquel plato estrafalario. Aún así, revelación en forma de orden; o sea, con agresividad paternal. Mas nuestra amiga no halló ningún factor positivo para salvar la vida al redimido improbable. Todo lo contrario. Sus más terribles vibraciones estaban allí para lanzar el veredicto. Y ella, aunque pequeña a ojos del gorila, parecía una esfinge inolvidable de réproba crueldad. Con su agria mirada, con su irreprochable semblante de leona herida, con sus cabellos desmelenados por el viento... Herida sin querer reconocerlo, en un entorno enrarecido que idolatraba de rodillas al gruñón primate.
El doctor Cabeza, que nunca se equivocaba, tuvo la definitiva idea de enseñarle una fotografía.
- Obsérvela, por favor, Nadiuska
- Pero...
Una fotografía borrosa en donde una Montez en pañales montaba en el colo de un hombre igualito a Andrade. Un hombre al que estaba besando una mujer muy parecida a como era ahora ella. ¿Sus padres?.
-Encontré esta foto en la habitación de Andrade, en el hotel - explicó Cabeza.
- Es mi madre, conmigo...y...
Y Andrade treinta y tantos años atrás. Pero ya era demasiado tarde. El simio, con un enorme zarpazo, repudió a su víctima que cayó rodando montaña abajo. El paroxismo de los aborígenes llegó a extremos casi bíblicos. Y la Judith número 1 de aquel tinglado se abrió paso para ayudar al caído.
- ¡Padre! -gritó la Montez.
- No...no... -exclamó el moribundo.
- ¿Por qué has hecho esto..., por qué?
- No me... arrepiento
Maxi exhaló un suspiro mortal. Nadiuska, presa de un terrible desengaño, se vino abajo. Andrés corrió hacia ella.
Cuando la Montez despertó ya estaba camino de vuelta a la Habana. Los arrumacos de García pretendían servirla de consuelo. Cabeza los observaba como quien observa cobayas de laboratorio.
- Tengo que agradeceros tanto, a los dos... - comentó ella mientras apretaba las manos de sus amigos.
- Quiero decirte, cariño... que... desde el momento de la suplantación yo me encontraba raro con ese hombre. Si, no me llegó a convencer del todo... a pesar de su sorprendente transformación -aclaró Andrés muy malamente.
- No tienes porqué aclararme nada. Ese no era mi padre. Por muchas fotografías que me enseñeis... Andrade era un monstruo... era un canalla, era...
Y echó a llorar con incontenible emoción.
Indudablemente Andrade era un monstruo en el más piadoso sentido de la palabra. Mientras el gorila Manilla se había retirado a su escondrijo, el agonizante textilero aún tenía duras palabras que airear. En ese aspecto, la Montez no podía estar más tranquila. No obstante esa noche, y de nuevo en el Hotel Consulado, su mente torturada por el dolor y la fiebre selvática se abrió a los infiernos contenidos. Y las pesadillas se sucedieron: ella y su padre compartiendo risas, caricias, besos profundamente prohibidos. ¡Electra a la vista!.
Se despertó sudando, sobresaltada, aterrada. García la abrazó.
- No puedo seguir así, no tengo fuerzas...
- Nadisuka, debes ponerte esos supositorios que te recetó Cabeza
- Creo que es mi fín, Andrés. Creo que poco me va a quedar por hacer en este mundo
- Me asustas, no debes hablar como lo estás haciendo
- Me estoy enfrentando a un pasado que desconocía. Que ni siquiera existía. Siempre desee tener una familia... pero sólo era un personaje, un mito fantástico de una década a merced de autores chiflados. Ahora que han creado mi pasado, han destruido mi presente
- Mi vida, tu pasado no existe. Tu misma dijiste que Andrade era un monstruo
- ¡Un monstruo que me suplantó ante ti. Un monstruo que yo adoré en algún período de mi historia. Un monstruo que soy yo misma, pues!
- Nadiuska, ¿no te voy a perder?
La Montez cerró los ojos y se escondió con la sábana.

Fue cuando García despertó muy de mañana, cuando se produjo la respuesta de su compañera. Nadiuska había desaparecido. Una escueta nota encima de la almohada era su único mensaje:

"Andrés. Regreso a Torrijas porque sé que es la única manera de sobrevivir a un cataclismo semejante. Debo irme sola, sin tí, sin nadie ni nada. Y empezar desde cero. Ahora nada me debe atar. No me busques, sería doloroso. Tómalo como una crisis emocional de un personaje al límite ya. Asi me siento. Necesito reflexionar o simplemente vivir. En el fondo siempre fui una entrañable presencia dentro de la angosta serie B hispana, pero nada más. Me enteré que en el Hotel Consulado está el equipo de René Cardona jr. Es tu momento Andrés, aprovéchalo. Tu potencial erótico en la serie barata mexicana será un bombazo. Habla con Cardona y tendrás lo que mereces. Gracias por todo lo que me has dado, que no ha sido poco. Algun día sabrás de mí. Te quiero Nadiuska "

García salió corriendo del hotel buscando imposibles. Tras él, todo su futuro. Pero esto ya es otra historia.

Una semana más tarde, miss Montez al fín podía respirar los aires españoles como oxigenante terapia. Pero como aún quedaba mucho camino hasta Torrijas y su monedero estaba vacío, debió ingeniárselas de autostopista; remedio infalible, por otro parte, atendiendo a las curvaturas de la fémina. Caminando con aquella blusa ceñidísima y los vaqueros cortos a rabiar era la salteadora de cunetas más irresistible desde que las maggiorate desaparecieran del Olimpo de los fetichistas. Y como no podía destapar el tobillo, se apretaba lasciva los senos. Eso sí, a quien le convenía. Parecía encontrarse ya en su salsa. Y los kilos de más que había ganado en Cuba, le marcaban un culazo delicioso. Un culazo que sabía mover como nadie y que hacía parar camiones a su paso.
- ¿Puedo ayudarte? -preguntó el maduro camionero.
- Voy a Torrijas. Está a doscientos y pico kilómetros -respondió seductora.
- Sube bombón
Asi la descocada bomboncita y el empalmado camionero se pusieron en ruta.
- ¿Adonde vas?-preguntó ella.
- Camino de Toledo. Regreso. Por eso va tan rápido esta máquina. Y tú ¿cómo te llamas?
- N... ehm Chantal
- Yo soy Paco, para servirte. Es muy peligrosa esta carretera para mujeres que anden solas
- Me imagino. Por eso ha sido una bendición encontrarte, estaba a punto de caer la noche
- Y tu eres muy bonita... (sonriendo tímidamente)
- La verdad es que siempre desee estar en un bicho como este. He de reconocer que los camioneros siempre me han puesto cachonda -exclamó tocando toda la cabina.
El nervioso Paco puso la radio, era demasiado tentador para ser verdad (Il suo slip fa pam pam). Por supuesto, de sintonía iba Encarnita Sanchez. Símbolo conciliador-maternal a la par que ardorosa guerrera para todos los "presos de la autopista". España y los españoles estaban con ella. Paco también. Y con su virgencita adosada. Y con la putona al lado.
- ¿Oyes a Encarna? -preguntó la Montez.
- Una mujer de gran valía. Además solo en el camión tantas horas... no sabes la compañía que da
- Si yo tuviera un programa de radio por la noche, lo haría lo más erótico posible. Y con llamadas directas, directas a mi sexo. Se llamaría Amigo conductor. Adoro a Perlita de Huelva, es tan nuestra...
- Chantal...
- Paco...
Sus rostros se acercaron lentamente. Paco paró el camión en un descampado.
- No debo, lo siento -dijo el camionero retirándose.
- Si debes, claro que debes
Lo besó con locura mientras su mano le apretaba la bragueta.
- Pero yo soy tan fofo para tí... Y tu eres tan bo... nita
- Me da igual, querido. Eres ancho de espaldas y ante eso nunca me echo atrás
Y menos si es camionero, claro. Lo que tenía que pasar, pasó (que la Montez todavía tenía chocho para rato). De fondo, la inigualable Encarnita avisaba a sus incondicionales de la proximidad de un apeadero a cinco kilómetros. Servicio nocturno, servicio al instante. La senda es peligrosa.

Asi precisamente se llamaba el bar restaurante de carretera en el que, tras el polvo, pararon a comer algo. Afuera 6 o 7 camiones descansaban del duro trote. Nadiuska se encontraba a gusto en ese cargado ambiente de machirulos tripudos y olores a tabaco negro, vino de garrafa y pescaito frito.
La presencia de una hembra como ella en tal chilote no se pasó por alto demasiado tiempo. Paco se había ido a mear y la Montez, entre tanto, se acercó al escaparate de cassetes, una de sus costumbres habituales. Comprobar cómo ya habían llegado los últimos éxitos de carretera de sus adorados Bambino, Maruja Garrido o Los Albas era su máxima satisfacción. Por suerte pilló un "grandes éxitos" de Antoñita Peñuela a 195 pesetas y quedó como unas pascuas. Con tan buen sabor de boca pues, las miradas que a su alrededor la desnudaban no podían ser más que piropos a su persona. Y ella sonriendo gritó: ¿Qué tal, muchachotes?.
Los silbidos de admiración la nombraban por si sola: era todavía una mujer de bandera.
- ¿Queréis que os cante algo?
- Y menea bien ese culo...-replicaron al fondo.
- Descuidad. A ver qué tal le dais a las palmas...
Pues con ese salero que Lazarov le dio, como una furia indomable tarareó aquello de...

" Espabila, espabilá hoy me dicen los mismos de ayer.
Espabilá... qué me
importa el faraón.

Si critican que critiquen, yo me siento muy honrá


Porque llevo minifalda y el pelo a lo garçon,

y me fumo combinados sobre la barra de un bar


Si critican que critiquen, yo me siento muy honrá


porque yo soy la gitana...
¿Yo qué?. Eso... ¡la gitana espabilá!"


Y todo con caderazos de impresión y meteduras de mano del público, claro, inevitables. El numerito terminó de gloria, con su ceñida blusa levantada hasta el cuello, con el único sostén de sus huesudas manos. Todo un precedente de lo que poco después harían las afamadas chicas Lib. Nadiuska, pionera para su propio perjuicio, pues fue un huracán intenso que, como tal, desapareció pronto. Hasta en los ambientes más costrosos (donde sólo ella supo reinar), lo importante es el feeling. Hasta en los números más vulgares (los que ella sólo conocía), lo importante es saber reirse de uno mismo. Y en ambas facetas estaba irreprochable todavía.

Cuando llegó a Torrijas, creyó que era un buen momento para terminar con el asunto del Porno Olé!. Mike Postigo era su pasado y otro de los hombres que la habían defraudado, traicionado. Pese a esto, al otear el mediocre luminoso de la boite, su corazón se le agarrotó y pensó que aún habría un sitio para ella. Sino como reina si como princesa. Pero algo tenía que valer su nombre, aunque fuese en hipoteca.
El panorama fue desolador. En primer lugar, el barman le comentó que Mike estaba en la cárcel, que le habían cogido con drogas y que estaba esperando un jucio. Y, en segundo lugar, que las cuentas las llevaba ahora Agata Rimmel, experta en fellatios pero mediocre en finanzas. Con ella al frente, la tiranía se había hecho imposible de soportar ante veteranas tipo La Conchi o Marilyn Morbo (auténticas chicas para todo).
Indignada subió al saloncito rojo pasión, donde las currantas se reunían para pasar la tarde, antes de los ensayos.
- ¡Chicas!- saludó con cierta inquietud.
Allí estaban: haciendo punto y tapándose con mantas, debido al frío que hacía. Frío lógico en semejante llanura, aunque absurdo pues el Porno Olé! era acogedor, de gas pero acogedor.
- Nadiuska reina, qué alegría que hayas vuelto -contestó la baturra Conchi.
- ¿Qué significa todo esto?. ¿Y este frío?. ¿Dónde están los calefactores?
- La Rimmel nos tiene subyugadas, hija. Desde que Mike está en chirona hace lo que quiere. El le dejó todo el control. Se ha fabricado un camerino de lujo con calefacción de petroleo y ha vendido nuestras estufas -contó Marilyn Morbo, travestí de increible parecido físico a la deliciosa Rossana Yanni.
- ¿Y cómo se lo habéis permitido?
- ¿Y qué íbamos a hacer?. Nosotras somos como somos. Si nos largamos ¿qué nos queda más que la calle?. Ella nos sigue pagando igual, pero ¿hasta cuando?. Sus lujos están arruinando el local-respondió la Conchi.
- Por lo menos nos queda esta estufita de butano... -comentó la Morbo.
- Chicas, quiero que sepais que he venido para recoger mi vestuario y mis aparatos. No voy a seguir, me buscaré la vida pero aqui ya no
- Nadiuska -sollozó la Conchi.
- Si monto alguna historia no dudeis en que os vendré a avisar. De verdad
- A ver si pasa rápido el invierno. Y a ver si Mike vuelve pronto porque si no la megalómana esa va a acabar con nosotras - puntualizó la Morbo rascándose los huevos.
- Os quiero, chicas. No os olvidaré facilmente.
- Tu eres la única, Nadiuska. Nunca lo vayas a dudar. Sin tí, esto murió
Y abrazadas las tres al calor de la estufa de gas butano, no se daban cuenta que se podían quemar las medias. Y es que era mucho frío de Dios.

Un peñazo al frente de la boite más in de Castilla la Nueva sólo podía traer catástrofes a las ya de por sí catastróficas finanzas del puti club. Y Postigo que acertó en tantas cosas, falló a la hora de dejarlo todo en las pezuñas de tamaña inoperante. Una tonta del bote que gustaba de adorar a diosas de la talla de la Crawford, Mae West o la muda Theda Bara. Imposible subirse a sus talones por mucho tacón que usasen las genuinas. Pretenciosa y a la vez convencional, su ambición sería, todo lo más, conseguir una sesión fotográfica con el inefable Josep Mª Castellví. Pero de ahí al altar de las flappers de envergadura era mucho fanfarronear. Mas su boca grande de labios carnosos (labios de perdida) eran bocatta di cardinale. Y si la Lovelace se zampaba las grandes, ésta lo hacía con las descomunales.
La Montez sabía que el cierre del putiferio sería inmediato. Con o sin la Rimmel. Por lo tanto, recogió sus cosas, ya embaladas en cajas, y las cargó en el 127. Agata salió a despedirla. La regenta de hoy despidiendo a la regenta de ayer y siempre. Con un mini vestido de lentejuelas y zorros al cuello, con brillantes falsos en la muñeca, con negrísimas medias y pulsera en el tobillo. Sosteniendo un pitillo en la comisura de los labios. Con su boca, finalmente, enorme, ancha de felicidad.
- Estorbaban estas cosas. Qué bueno que te las lleves -se mofó Agata.
- Si me enteró que las metiste en tu vestuario te la vas a cargar -respondió Nadiuska.
- Tranquila, no había nada que me interesase
- Lástima que de Adrian a Modas Puri haya un abismo. Tu arrabalero look de femme fatale no hace juego con tus pretensiones exageradas
Y pisando el acelerador, lanzó un silencioso "hasta siempre" al Porno Olé!.

Decir "hasta siempre" al club era lo mismo que decir hasta siempre al hogar de la heroína. Ya entrada la tarde, la única salida que encontró fue recurrir a su amiga Jessica Puig en Aterradas 23.
- Nadiuska... - exclamó emocionada ésta al abrir la puerta.
- ¡Jessica queridita!
- Pero, pasa pasa. Me enteré por el Pronto lo de tu conflictivo viaje a la Habana
- Dirían muchas mentiras...
- ¿Qué decían...?... Hablaban de un gorila que te había secuestrado. Ya sabes como son de sensacionalistas. Y yo me las creo todas. Soy igual que Antoñita la fantástica
- Jessica, me gustaría que me hicieras un favor
- Lo que quieras. Cuéntame
- He renunciado a mi contrato en el local. Mañana mismo empezaré a buscar un empleo. Y un apartamento en la capital...
- Claro. Te habrás enterado de la debacle de la boite. Fue un verdadero escándalo lo que ocurrió con Mike Postigo
- Bien, eso es agua pasada. ¿Podría quedarme unos días en tu casa mientras me organizo?. En fin, si no molesto... Quizá tu marido, tu hija...
- No te preocupes. Te haré un sitio en la habitación de la niña. El llegará la semana que viene. Está en el ejército. Mientras tanto no hay problema.
- ¿Y tu estabilidad conyugal?
- Renqueando, como todos estos años. Debo ser el prototipo de ama de casa subdesarrollada. Pero ¡cuánto me alegro de volver a verte!. En serio te lo digo. Cuánta compañía nos vamos a hacer... ¿Quieres tomar un Trinaranjus o algo?
- Mirinda, si tienes, por favor
Mientras Jessica fue a la cocina a por la bebida refrescante, Nadiuska se recostó en un sillón segura de que allí había sido bien recibida. En la mesita había unas cuantas fotonovelas y revistas de actualidad. Al ver el último número del Andele magazine por allí, lo agarró sin dudarlo. Una estilizada bragueta azteca ocupaba la portada. Una bragueta que sólo podía corresponder a Andrés García, en eso la Montez nunca sería engañada.
Efectivamente, un reportaje fotográfico amplísimo del actor ocupaba doce páginas de la popular revista. Fotografías de alto voltaje erótico en donde aparecía en diversas fantasías oníricas: metido en una caldera zulú, esbelto con un slip leonado lanzando flechas al infinito o clavado de dardos en un poste cual San Sebastian del tres al cuarto. En todas, su mirada perdida denotaba tristeza por un final precipitado. Sin embargo ahora ya era un fichaje más de Cardona. Y en coproducciones españolas ya no habría más Nadiuska Montez. Serían María José Cantudo o Amparo Muñoz. Pero la Montez ze había acabado. Sin poder remediarlo, tiró la revista y se secó los ojos en un pañuelo con corrida seca de Paco.
- Oh Nadiuska. Debí haber guardado el Andele Magazine
- Jessica, me cuesta tanto olvidarle. Qué estupidez, ¿no?
- Debes ser fuerte, cariño. Bébete la Mirinda
En ese preciso instante, la aparición diabólica de la hijita de Jessica descentró el ambiente. Una impresentable niña con bigote que asía del pelo una Barbie Country. Un sindrome de dawn ambulante, de pelo grasiento y mirada gilipollas. Y lo que era peor, una voz de ultratumba surgida de unos labios herméticos que en tono macabro sentenciaba: "Aquí no te vas a quedar. Este sitio es mío, mío y mío. No te quedarás....".
Al retirarse, el suelo vibró y el retrato de la comunión de la niña que lucía encima del mueble bar se rompió en mil pedazos.

M. Betanzos 1991


NO SE PIERDAN DENTRO DE DOS LUNES LA EMISION DE LA PELICULA ( inédita en DVD)

LA HORRIBLE VENGANZA DEL DOCTOR ROSADO (1978)

1 comentario:

filomeno2006 dijo...

Por cierto......¿Qué ha sido de Nadiuska?