15 diciembre 2008

EL MUNDO LOCO DE NADIUSKA MONTEZ


EL TESORO ANTILLANO DE GEORGIE GLAMM "II"

Artista exclusiva de Opalo Movies & Lazarov corp.

FICHA TECNICA

Productor: Valerio Lazarov
Director: Jorge A. Fantasy
Música: Daniel White y discos Fantasy
Vestuario: María Rogelia Zauchetta

OPALO MOVIES S.A. 71 min. COLOR (salvo escena final en ByN borroso)
Estrenada por Galavisión el 6 de mayo de 1.977


REPARTO

Nadiuska Montez
Andrés García
Maxi Andrade
Alfonso Cabeza
Omar O'Shea
Georgie Glamm

Exito de taquilla: Flojo
Opinión de la crítica: Interesante


Con un sigilo parecidísimo al de la Pantera Rosa, la falsa Montez entró en la habitación de nuestros amigos. Andrés dormía a pierna suelta abrazado a su mapache cojo. A Andrade le brillaban los ojos imaginando cuán perfecto era su plan. Revisó el comodín de Nadiuska. Y allí estaba todo lo que le faltaba: el pasaporte, el carnet de artista, las multas por escándalo público, la partida de nacimiento....¡todo!. Acercose al tocador y se observó en el espejo. ¡Idéntica!. Con el mismo rostro, con sus mismos gestos harto aprendidos y un cuerpo despampanante que, de no ser casi imposible, más de uno juraría que había salido del mismo árbol familiar. Enseguida guardó todos los documentos en la maleta. Pero de pronto se percató de que le faltaba la dirección de Georgie Glamm. Nada, no la tenía por ningún lado. ¿Se le habría quedado en la habitación 232?. Fuese lo que fuese era demasiado arriesgado volver allí. Así que caminó lentamente hacia la cama donde yacía Andrés. Y para su sorpresa vio el papel en la mesilla de noche. Con cuidado alargó su brazo y cogiéndolo se lo guardó entre sus pechos. Respiró hondo al comprobar que García se movía entre bostezos. Convino en poner pies en polvorosa. No iba a atravesar el umbral de la puerta cuando Andrés la agarró por la cintura con actitud de baboso cariño.
- Inquieta, ¿adonde vas?
El cuerpo de Andrade se tensó. Sin darle la cara respondió: Voy a tomar el aire.
- No te he entendido bien, cariño. ¿Adonde vas? -repitió girándolo hacia él.
- Te he dicho que a tomar el aire...-contestó cerrando la puerta, para que la leve luz exterior no entrase en la estancia.
- ¿Y no te apetecería jugar un poco en el catre, eh? -preguntó lascivo mientras sus gordos dedos buscaban la entrepierna de la supuesta.
- Mi... mira Andrés..., debo irme. Creo que... ha llegado el momento. No podemos esperar a mañana..., ver...verás..., me parece que el tipo... el tipo que bailó anoche conmigo está intentando hacer daño a Georgie. Y... por eso debemos iimpedírselo marchándome ya
- ¿Marchándote? -gritó encendiendo la luz- ¿No me habías dicho que siempre estaríamos juntos?
- Bu.. bueno es que... (tapándose la cara)
- ¿Qué te pasa, por qué te tapas la cara, porqué te escondes? (quitándole las manos del rostro). Cariño, debes tranquilizarte. Sabes que hay que esperar a que amanezca, el convoy parte al alba... ¿Sabes?, estás más guapa que nunca. Te deseo como nunca te he deseado (besándola). Ven, ven a la cama
- Andrés, por favor...
- Vén. No tienes por que preocuparte de ese hombre. Lo vi anoche subir en el ascensor con dos drogadictas. A estas horas ya estará tirado en el retrete. Y te aseguro que a lo que irá mañana es a lavarse el estómago
- Andrés. Hazme caso -reaccionando al darse cuenta que Andrés no le había reconocido-. Ese es muy peligroso. Vámonos ya. He alquilado un convoy especial que nos está esperando a 5 kilómetros. Cogeremos un taxi y ya allí llegaremos en seis horas a Cienfuegos -aseguró acariciándole el pecho.
Andrés se le quedó mirando un tiempo a los ojos y sonriendo sin ganas le contestó: Está bien, tú ganas.
- Gracias, gracias cariño. Podrás dormir toda la noche.
Y tiernamente lo besó.
Efectivamente, a 5 kilómetros Omar O'Shea, hombre de confianza de Andrade los estaba esperando en un camión. Y un jefe con peluca, tacones y documentos falsos dio la orden de ponerse en marcha.

Pero no todo iban a ser desgracias para la jamás superada Nadiuska Montez. Aunque atravesaba una fase tan peligrosa como el delirio, hubo una mano salvadora que llegó en el momento adecuado. Una persona que, al verla retorcerse como una lombriz, acudió a su encuentro.
Cuando la tormenta mental pasó, llegó la calma en forma de hombre de bata blanca.
- Descanse, descanse señorita. Está en la clínica Nuestra Señora de Sífilis. Ahora está mejor, no se preocupe
Al intentar incoporarse un fuerte dolor de cabeza la volvió a hundir en la almohada.
- Permítame que le diga que ahora debe reposar. Por fortuna anoché pasé por su habitación. Si llego a tardar media hora más es muy probable que su corazón hubies sufrido un paro definitivo
- Usted... se me hace conocido
- Bueno, si que lo soy. Y si usted es española me imagino que no irá desencaminada. Mi nombre es Cabeza, Alfonso Cabeza. Tio loco, guasón y cojonudo, ja ja ja. Qué bien..., mis vacaciones siempre agitadas...
- Doctor, debe ayudarme. Andrade, Maxi Andrade me intentó matar. Debo buscarlo, cuanto antes...
- Mi querida amiga. Usted no está para ir a buscar a nadie. Y es un milagro que sus defensas celulares no hayan sufrido grandes daños. Entre nosotros, y sin que nadie de la clínica se entere: ha consumido Plumancó, ¿verdad?
- Creo que sí. Con Andrés... ¡tiene que buscar a Andrés, en el hotel. Dígale que estoy aquí!
- El Plumancó es una maravilla que contraresta el efecto de los tóxicos
- ¡Escúcheme, maldita sea!
- Señorita como se llame, si quiere salir de aqui deberá tener paciencia. Como mucho le daré el alta mañana
- ¡Mañana!. Será demasiado tarde..., mi ídolo Georgie Glamm está en peligro
- ¿Georgie Glamm?. ¿El del Bimbó?
- No sé cómo ni porqué, pero ese Andrade busca un tesoro que Glamm posee...
- ¿Un tesoro?. El tesoro de los discos de éxito. Un baúl que cobija los superventas de aqui hasta el 2016
- Dios mío... Pero Georgie Glamm no es un imbécil y no se lo arrebatará
- Señorita. Creo que le podré dar de alta en un par de horas. Lo haré si me permite acompañarla en semejante operación
- Está bien. Pero busque a Andrés García, en el Consulado Hotel
- ¿Puedo besarla?
- Bueno, no es usted Jack Taylor, pero tampoco un adefesio
- Nadie es perfecto

La selva ya era una realidad pura y dura para García, Andrade y el obediente Omar O'Shea. Pronto no podrían seguir en el camión y deberían atravesar la vegetación a pie.
- Jefe, no sé adonde quiere llegar. Pero lo que le ha hecho a esa chica no está nada bien. Y más teniendo en cuenta que ella y usted... -dijo O'Shea sudando ante el volante
- Tu te callas. No lo vayas a estropear ahora. Yo sé bien lo que me hago. Nadiuska y Georgie Glamm son muy buenos amigos. El no se negará a mis peticiones -masculló- Además, ¿no te has fijado en ese merluzo del García?
- Ah, eso sí, desde luego. Ha colado. Aunque, bien mirado, su caracterización es asombrosa, jefe
- Creo que se ha despertado. Me ocuparé de él
- Nadiuska, ¿falta mucho? - preguntó adormilado Andrés
- No. Pronto comenzaremos la ruta a pie. En dos horas llegaremos. Pero ahora tengo que inyectarte este suero en el culete
- ¿Qué es...?
- Es para inmunizarnos contra la fiebre tropical. Aparte que las picaduras de insectos van a ser inevitables. Ponte ya, Andrés -ofreciéndole la imponente aguja.
- Claro... Quería decirte algo. Te noto, no sé..., diferente. Es una sensación extraña..., como si hubieras cambiado de la noche a la mañana. Irradias una rara intensidad que al mismo tiempo me atrae y me repele
- Qué cosas dices. Pero no hace falta que te me pongas a cuatro patas. Y, por dios, cierra ese ojete tan enorme. Qué cosas me haces ver..., sólo con que bajes un poquito el pantalón ya me basta.
Tras el pinchazo, Andrés la besó tiernamente y se volvió a adormilar en su regazo.

Pero la auténtica Nadiuska Montez se encontraba muy lejos de García. En el Hotel Consulado, excatamente. Y a punto de liarse más de lo que ya estaba. Ni siquiera un siempre brillante Alfonso Cabeza podía ayudarla a aclararse.
- Lo único que saco en claro es que Maxi Andrade me conoce demasiado. Y ha podido suplantarme -pensó en alto Nadiuska.
- Y su compañero Andrés fue timado y estarán viajando juntos, ¿no, señorita? -dedujo el doctor televisivo.
- Montez. Nadiuska Montez. Pero ¿es posible que siendo compatriotas no me conozca?
- Si usted sale en las revistas de putas le repito que es imposible que la conozca. No soy asiduo
- Está bien. Voy a plantarme cara a cara con ese gusano de Andrade. Y de una vez por todas pondremos las cartas boca arriba
Y se pusieron en camino ya avanzado el mediodia, cuando el sol apretaba con más fuerza en toda la zona. La salvaje región selvática de Cienfuegos se subyugaba a la tiranía del plomizo astro. La fulminante subida de las temperaturas no presagiaba nada bueno para Andrade. Aún así, llevaban bastante recorrido a pie.
- Omar. Tu nombre es egipcio, ¿no?-preguntó un descamisado Andrés.
- Si, eso me han dicho. Mi madre nació cerca del Cairo. Sin embargo yo soy portorriqueño
- ¿Y falta mucho por andar?
- Es probable que no. Tan pronto logremos atravesar esta espesura alcanzaremos el río Tabatey. Entonces, Cienfuegos será una realidad
Andrés detrás los observaba. Le comenzaba a incomodar la presencia de Omar, pero debía conservarlo pues en la jungla cada persona es un agarradero ante los miles de peligros que ésta encierra.
- Señorita, permítame. Voy a hacer unas aguas, no puedo más -comentó Omar a Maxi.
- De acuerdo. No tardes -contestó mientras se secaba el sudor con las bragas.
- Ahora espero que tu amigo Georgie Glamm nos tenga preparada una buena comida como bienvenida -dijo Andrés.
- Faltaría más. ¿De qué hablabas con Omar?-preguntó despectivamente.
- Bueno, de él y de su trabajo. Hace un rato me comentó que te conoció en Manresa hace unos años. Que trabajabas en una textilera...
- ¿De verdad te ha dicho eso? -preguntó con cara de muy mala hostia -Es un mentiroso. O un amnésico muy imaginativo....
- ¿Y por qué iba a mentir?. ¿No será otro de tus múltiples secretitos?
Mas el interrogatorio cesó cuando se oyeron los gritos de Omar detrás de los matorrales. Gritos de dolor terrible, producidos por una trampa camuflada que le había aprisionado el pie derecho.
- ¡Quitádmela, quitádmelaaa, por Dios!
- ¡Nadiuska! -señaló aterrado Andrés
Andrade se limitó a observarle fríamente. Tras un instante, ordenó a García que no le tocase.
- Es inútil. Estas trampas están muy bien trazadas. Tendríamos que cortarle la pierna -dijo Maxi.
- Debemos hacerlo, si esa es la solución -respondió García.
- No hay solución. Entorpecería nuestra ruta, tardaríamos más tiempo y eso no puede ser. Omar se arriesgó demasiado. Lo siento por él -sentenció esbozando una casi invisible sonrisa.
- Pero Nadiuska... -sususrró García sin poder reaccionar.
- ¡Ayúdame, por favooor la piernaaa, ayuda...! -bramaba Omar.
- Andrés, déjame un momento con él. A solas
- ¿Qué vas a hacer?. Debemos llevarlo al camión, en el botiquín...
- ¡Por favor!
García obedeció. Andrade cargó el rifle un minuto después y apuntó directamente al aterrado rostro de Omar.
- Te arriesgaste a lo tonto. Ahora ya no me haces falta
- ¡Nooooo, noooooo!
El disparo fue contundente. Los chillidos de los monos lo ratificaban.
- Vámonos, Andrés. Pronto terminará todo esto
- ¿Por... por qué lo has hecho?
- Créeme que no había otra salida. Si le hubiéramos quitado la trampa, dentro de un par de días moriría con la fiebre
Asi el duro camino se reanudó. Callados, con el todopoderoso sonido lounge de fondo. De vez en cuando Andrade observaba al otro a la espera de que la inyección suminsitrada fuera haciendo efecto. Sin embargo, las piernazas de nuestro casposo amigo permanecían igual de poderosas. Un buen vaso de Plumancó neutralizaba todos los venenos del siniestro textilero. Al divisar el río Tabatey, García rompió su silencio.
- Mira, ya hemos llegado. ¡Al fin!
- Si, Andrés. Ahora ya estamos en Cienfuegos

El poblado era una explosión de júbilo y felicidad. Sus habitantes los recibieron generosos y amables. Todo extraño era bienvenido en la tierra del Gorila Manilla. Una jovencita los condujo hasta la coquetona hacienda de Georgie Glamm. Se trataba de una modesta plantación de dáctiles en fecunda progresión. Pero lo verdaderamente interesante se encontraba en la casita de bambú. Todo un auténtico museo del mal gusto, repleto de souvenirs, platos regionales y mobiliario "a la última".
- El señorito los recibirá en seguida -anunció una amable azafata en mini short
Sobre un piano de mil espejos estaban algunas partituras. García permanecía boquiabierto pues algo había escuchado por radio de este cantante. Andrade estaba por los suelos.
- ¡Es la partitura de su éxito del 69, el Bo-la- bá!-gritó eufórico.
- Y cuántas pelucas tiene, Nadiuska
Georgie apareció bajando unas plateadas escaleras. Absolutamente ma-ra-vi-llo-so con una capa bordada en oro y un mono-traje galáctico. Las plataformas brillantes le hacían pisar fuerte en su mundo. El peinado, cardado y patilloso, le transformaba casi en un dios feísta.
- Querida Nadiuska, cuántos años que no nos vemos...
- Georgie, a tus pies -saludó, acuclillándose Andrade.
- ¿Venis a pasar unos días en mi casa?. Perfecto, podeis instalaros en la habitación de huéspedes ilustres. Yo tengo que salir, pues mi espectáculo comienza en media hora. Acomodaros, de verdad que sí, amigos. ¡Chicas, vámonos que ya está aqui el autobus!
Las Bimbo girls echaron a correr detrás de él. Andrade sonrió feliz.
- Hemos llegado en el momento justo, Andrés
- Es muy agradable, ¿verdad?
- Vamos a la habitación. ¡Y alegra esa cara, que pareces un San Paulino!
- Me hace falta una buena ducha. Y hacer unas pesas. No me noto en mi mejor momento

Maxi Andrade sabía que debía actuar rápidamente. Era muy posible que la policia ya hubiese encontrado el tomate en el hotel. Y, mientras Andrés se daba una ducha, entró en la habitación del ídolo para apoderarse del tesoro.
La recámara era preciosa. Sobre todo la cama rococó con los velos antimosquitos. No obstante, el ropero le iba muy a la zaga. Tanto que no pudo evitar la tentación de quitarse su perfecto Montez y ponerse una chaqueta a cuadros Glamm. ¡Y esos pelucones en el mejor estilo Jackson Five!. Todo un ropero de ensueño en donde se confundían Gary Glitter y David Bowie con María Luísa Seco o las mejores Baccara. Pero ese otro tesoro tenía forma de arcón y se hallaba debajo de la distinguida cama. Tras muchos esfuerzos empujó fuera el baúl. El cerrojo era el mayor inconveniente pues la llave la llevaba consigo el artista. Había que forzarlo. E indicado para ello era su inseparable llavero multiusos. Con un toque de soplete el tesoro se abriría de par en par.
Cuando esto ocurrió sus ojos se agrandaron como platos. Allí estaba la colección de discos que serían futuros éxitos en la carrera degradante de Georgie Glamm: el Africano, el Koumbó, el Tico Tico... Todo un cofre de luxe que para cualquier persona medianamente sensata carecería de importancia. Pero Andrade era harina de otro costal, carne de bodrio, devorador de materiales indigestos, presa de superhits del verano. Asi que, metiendo todos los singles en el macuto, abandonó la habitación, no sin antes dejar estampada su firma en un espejo. Toques de absurdo savoir faire para villanos ridículos.

El recital de Georgie Glamm no estaba dando los resultados esperados. Bien es cierto que para la población de Cienfuegos aquello era un material demasiado exótico. Sus éxitos sonaron, por supuesto. Concretamente el número del Bimbó tiene para nuestra pequeña historia un valor crucial. Fue el momento en el que la auténtica Nadiuska Montez. acompañada del sabio Cabeza. aparecían en escena.
- Fíjese, señorita Montez. Georgie está perfectamente -señaló don Alfonso.
- Si. Pero ¿y su tesoro?. ¿Y mi tesoro, mi Andrés?
- Corramos pues a la casa
Mas la fortuna, que es incierta, los retuvo unos minutos más allí. ¿La razón?. Georgie se dirigía expresamente a ellos por el micrófono.
" Y ahora mis queridos amigos, tengo el gusto de presentarles a una gran amiga que ha venido a esta bonita y lejana tierra a pasar unos días de asueto. Ella es muy ye yé y muy buena artista. Me gustaría que os interpretase algún número español que conozca. ¡Nadiuska, sube al escenario, por favor!"
- No, no puedo. No -contestó asustada
- Será mejor que vaya, señorita. De lo contrario estas groupies se pondrían muy nerviosas y no dudarían en hacernos daño -aconsejó Cabeza.
- Bueno..., pero voy tan desarreglada
- Está usted fantástica, que no es igual. Vaya, yo mientras iré a la Glamm's Hacienda. Así no perderemos tiempo
"Os recuerdo, mis queridos vecinos, que al terminar el divertido recital comenzará una sesión de vudú muy tenebrosa a cargo del doctor Jimenez del Oso. Y como sé que estais desesperados, seremos rápidos. ¿Nadiuska?"
- Ya estoy aqui. ¿Estás bien?
- Esperando a que me cantes algo
- Bien...ehm..., qué os parece... Sharon pop! -anunció la Montez.
- De Rosa Morena, perfecto. Dentro playback

Esclava, sin duda, la profesión de nuestra heroína que, aún en momentos tan delicados, debía cumplir con sus deberes de star. Entre tanto, haciendo huecos para la salida, entre el tumulto huía la sabandija de Andrade. Prófugo sin escapatoria, cuyo terrible final estaba sentenciado. Y abocado a él iba, con el macuto del tesoro y dejando un particular olor agradable en la narizota del gorila Manilla.

" Hay una chica muy moderna (POP)
que va en short y camiseta (POP)
le gusta el jaleo y el tablao (POP)
y baila muy bien la rumba pop.

Salió una noche con unos chicos americanos para bailar
y los flamencos al ver a Sharon la comenzaron a jalear:
Sharon que por aqui, Sharon que por allá
Que tu te llamas María Pilar "

Los salvajes de Cienfuegos no estaban por la labor. El devastador gorila gigante que los tenía amenazados desde antaño había vuelto a dar señales de vida salvaje. Pero en este caso, regresaba para hacer justicia. Y la multitud allí congregada, contempló con estupor como la gigantesca criatura peluda tenía en el poder de sus manazas al travestido ladrón de tesoros.
Nadiuska, entre el barullo, lo entendió todo: Andrade y su imitación tan lograda ante la bestia implacable.
En un abrir y cerrar de ojos, depredador y presa se erigían en la cima de la montaña más alta. A simple vista, todo aquello podía bien ser un homenaje cutrísimo al sagrado King Kong. Para Nadiuska, nuestra aquí interesada, sería algo bien distinto. Algo destinado a entrar en sus mismas entrañas cuando un acojonadísimo Andrade gritó con eco: Hija, sálvame. Yo soy tu padre. Tienes que salvarme, Nadiuska.
Semejante desgarro suplicante, ya reverberado, cruzó como frase lapidaria en la cabeza de la hembra: Soy tu padre, soy tu padre, soy tu padre...

M. Betanzos 1991




NO SE PIERDAN EL PROXIMO LUNES LA EMISION DE LA PELICULA (inédita en DVD)

NADIUSKA MONTEZ O LA VOLUNTAD DE REINAR EN LA MIERDA (1977)

No hay comentarios: