17 septiembre 2008

SEMANA ESPECIAL "Album de fotos de INFANCIAS VERDES" (3)


3. IT'S A CELEBRATION!

Tres añitos, si. Y en las maneras y afeites de little Maciste iban apuntándose ya toques entre pijines, remilgados y finolis que le marcarían en años sucesivos. Más mimos no pude tener, asi que... Probablemente mis padres me quisieron mal, pero me quisieron mucho.



Le he dedicado varios capítulos de Infancias... a las fechas navideñas y, curiosamente, en ninguno hice mención a esto. El año que participé en el nacimiento viviente del colegio (mixto) de las Carmelitas (mi etapa preescolar). Pero es que era un poco verguenza contar que mi primer contacto con las tablas no fuese en una tragedia griega hecha por tiernos kurois, ni siquiera en un Siete contra Tebas adaptado en música por émulos parroquiales de Luis Gómez Escolar. Sino que fue a través de las Sagradas Escrituras y en un papel de no lucimiento exclusivo (el tal correspondía al muñeco del canastillo). En cambio, lucí como el mejor. Gracias a mi madre que se esmeró con la aguja y el hilo quedando, de resultas, el galancín de la función (porque, ya lo habrán adivinado, yo era el rey Melchor más lampiño de toda la iconografía cristiana, del lado del rey Gaspar más travestí. Un Baltasar rubiales no había acudido al evento por encontrarse enfermo del sarampión).


Domingo de Ramos. O sea, domingo de estreno. Con mi padre, impecable, elegante as usual. Dandy adicto al tergal y a la raya (del pantalón, se entiende), me quiso a mi inculcar su pasión por este material textil. Pero yo siempre fui alérgico a ello. Odié con todas mis fuerzas todos aquellos pantaloncines preparados a medida por el sastre del comercio. Todavía me entra grima recordar los picores que me provocaban en los muslos. Que no se iban ni con el uso ni con la sugestión ni con nada. Tal vez radique ahí mi expresión enfurruñada. Tampoco importa. Lo que ha hecho, paradojas del destino, realmente curiosa esta foto es la localización de la misma. Jardinillos de ambiente hoy en día, donde ayer mismo, después de comer, al fondo, en los bancos, estuve haciéndole un par de dedos a un muchachito intrigante que se me puso a tiro.


Pese a que no pertenecíamos a la zona pija capitalina, nosotros asi, de punta en blanco parecíamos querer demostrar que la clase media predemocrática también podía codearse con los futuros Snoopys de la España felipista. Lo decisivo del flash es la presencia de mamá. Imponente, pisando con garbo, una españolaza de armas tomar. Llevándome por zonas homosexuales evidentes, aunque a plena luz del día (es más que probable que a esos dos funestos parias al fondo les fuese la marcha, tal vez las primeras víctimas del Sida de mi ciudad de adopción).


Esta foto la incluyo en el apartado BODAS. Húbolas muchas y más apropiadas para esta serie (los contrayentes eran dos impresentables: ella una sinverguenza y el un falsario). Pero la he traído porque me chifla ver a mi madre simulando fumar, esa colocación del cigarro, esas mejillas y carrillos encendidos por la pitanza y el champán... Y a papá, en calidad de jefe del novio. O yo mismo, a punto de entrar en la más anoréxica etapa de mi vida.


La primera comunión.
A la izquierda: (de izda a dcha.) Pablito Calvo (uno que nadie conocía, pero que lo vivió en plan Stanislavsky), mi primín Albertito y yo. Me encantan esos cojines como de rollo zen. Y, por descontado, Pablito con sus manitas en el corazón (no en vano, estaba a punto de entrarle todo).
A la derecha: Mi primera ostia.

(Fotografías de muy fea calidad, producto de las primeras Polaroids)



Tras la ceremonia.
A la izquierda: Atendiendo a periodistas y fotógrafos. Parecía la primera boda alternativa de la historia de España. ¡Y no!.
Aunque mis labios habían quedado sellados, mis ojos delataban que algo anómalo había sucedido la tarde anterior, de que algo sucio golpeaba mi conciencia. Menudo par de "persuasores".
A la derecha: Aqui sí quedaría algo más claro lo que habría pasado en casa del golfo de Albertito. Su mano en mi hombro consiguieron tranquilizar unos nervios que a ratos se pusieron de punta...¡Glups!.



Foto de estudio. Misal en mano. Cruz sobre el pecho. Ya era un cristianito (pese a la despedida de ¿soltero?). Victoria Abril no cruzaba mejor las piernas cuando era azafata con calculadora incorporada en los viejos Un, dos, tres.

(Re) lean todas las incidencias acontecidas en mi Primera comunión en uno de los capítulos más divertidos de la serie. Ahí tienen el link:

INFANCIAS VERDES: Capítulo duodécimo


continuará mañana con...
CHARMANT COUSINS