05 mayo 2008

MOVIOLA

(Revisión y ampliación de los tres posts dedicados a STEVE REEVES en Fantasia Mongo I los días 21, 23 y 24 de febrero de 2006)


New SuperReeves Postcards (1)

Su histórica sesión para Paul Stone está entre lo mejorcito de los estudios fotográficos sobre anatomia masculina. La belleza del Reeves de entonces diríase supraterrena. Las stills de esta sesión siempre consiguieron dejarme sin aliento...y vaciarme


Demigod siendo adorado en artística still


Li'l Abner soñado.


Capp estaría orgulloso de él


Imperial y primerizo








Una nueva pose para Paul Stone. Finales de los años cuarenta


Ejercitándose para levantar con un solo brazo a Jane Powell. Promo de la peli Athena


Combate de catch en un instante irrepetible. Dick Dubois (izq.) versus Steve Reeves (dcha). Duelo de titanes en Muscle Beach


Bellezón pagado de si mismo. Ese culotte al tacto debía ser gloria bendita. Como su sonrisa


Competición de semidioses. Mr Universo en juego. Un rubio y un moreno...(me pido ser don Hilarión)






* Texto escrito por M. Betanzos expresamente para su programa radiofónico ENVENENAME MAS en el año 1995


STEVE REEVES
"El más hermoso heroe del cine de romanos, género que se prodigó en Italia entre 1957 y 1965. Hércules californiano que desde un cine de barrio cualquiera pudo hacer creer a los críos homosexualillos con ínfulas de grandeza que la mitología griega podía ser un vivo ejemplo de una belleza en ruinas, hasta entonces perdida y al fin recuperada (eso sí, pasada por el erotismo de gimnasio). Y es que Reeves fue el máximo consolador de braguetas y braguitas de ese período en medio mundo. A la chita callando, pues no fue actor y sus películas eran tebeuchos vulgares. Encantadores, pero vulgares.
(...) Steve, el pionero también traía bajo su nervudo brazo un currículum de impecables triunfos en el terreno del fisioculturismo. Hay que señalar que desde su importante primer premio de Mr. América en 1947 hasta hoy es una leyenda del bodybuilding. Pues aparte de su cuerpo perfecto, de musculatura ejemplar se le añadía la guinda importantísima de un rostro clásico, sobrio, muy atractivo, alcanzando con ello algo por lo que suspiraría cualquier alevín de atleta: la perfecta armonía de la totalidad.
Muchas veces se le vio en calidad de semidios en las revistas del ramo, tipo Strength & Health. Aquella apoteosica portada en el YOUR PHYSIQUE, coincidiendo con su victoria como Mr. Universo, marcaría un antes y un después en cuestión de ventas. Un tipo de publicaciones que no sólo contaban con lectores interesados en el deporte y la cultura física, también los onanistas homófilos las devoraban. Eran el único medio impreso en el que se podía uno regodear con la belleza masculina. Era erotismo ingenuo, tal vez algo kitsch en sus premisas pero desbordaba masculinidad. Eran, al fin y al cabo, desnudeces generosas adornadas con maillots de competición.
Más allá de estas intenciones, Reeves fue ejemplar en su trayectoria profesional. Ya desde el principio, cuando era un quinceañero y tenía un maestro de excepción: el entrenador Ed Yarik. Erigirse con unos trofeos tan importantes: fue con 24 años Mr. Universo, lo máximo por entonces (todavía no existía el Mr. Olimpia). Es lógico que se produjera la llamada del cine. Tuvo un papelín en "Athena" de R. Thorpe (donde levantaba con sus dos brazos a Debbie Reynolds y a Jane Powell, o se disputaba un premio de belleza con un serio contrincante, Dubois aka Sabre); con "Jail bait" Ed Wood lo introdujo en un policíaco rematadamente barato ( se cambiaba la camisa en un flash lo que nos permitió acreditar su ponderado torso unos segundos que sabían a poco, continuaba el resto del filme vestido con trajes que, al menos, resaltaban en las anchísimas hombreras sus titánicas medidas de tronco). Y Cecil B. DeMille quedó ensimismado tras verlo en la mítica sesión fotográfica "Perfección en las nubes" hasta tal punto que pensó muy seriamente en darle el papel de Sansón en "Sanson y Dalila", algo que, como sabréis, no llegó a pasar pues al final el director loco (pero con gran olfato comercial) optó por que el bíblico mastodonte lo encarnase (nunca mejor dicho) un actor conocido, cuyo solo reclamo bastase para atraer al público a los cines: el interfecto fue Victor Mature.
En ese reportaje antes citado como en los inolvidables que le hizo el fotógrafo de arte Paul Stone, Reeves está soberbio. Las inquietudes artísticas de artesanos de la cámara trabajando con el mejor ejemplar no podían resultar de aquella mejor combinación. Ideal para estudios anatómicos (¡hasta se llegó a analizar su saliva, para saber de qué sustancia genética estaba hecho el machote!)."


New Super Reeves Postcards ( 2: Mags)

Auténtico astro en las publicaciones de fisioculturismo en los años cuarenta y cincuenta. En la actualidad sigue siendo recordado en ellas con admiración y respeto

La revista Cinémonde lo elegía año tras año Le Plus Belle Apollon du Cinéma tras su irrupción en el cine de romanos de la mano de Pietro Francisci


Mr. Costa del Pacifico en 1.946. Empezaba a llamar ya poderosamente la atención en este tipo de contubernios


Mr. America en 1.947 ( derrotó a Eric Pedersen)


A la derecha Steve. En medio Debbie Reynolds. A nuestra izquierda Richard Dubois ( también conocido como Richard Sabre) en una foto promocional del filme Athena (1.954)


Mr. Universo en 1.950 ( se enfrentó a Reg Park)


Estas revistas no tenían mucho que ver en intenciones con las de Bob Mizer ( Physique Pictorial), declaradamente criptogays. Lo cual no fue óbice para que el público homosexual las consumiera frecuentemente


Dos años intensivos entrenando con su profesor Ed Yarik dejaron a un teenager Reeves listo para las competiciones. Aun asi, estas se tuvieron que retrasar una temporada debido al ingreso en el ejército del muchacho.


Los biceps y pantorrillas del famoso astro tienen exactamente las mismas medidas: 45, 72 cms. de diámetro


A finales de los años cuarenta recibía más de mil cartas diarias de admiradores masculinos


En Physique Pictyorial rara vez apareció. Su status de super estrella le permitía el lujo de poder elegir aparecer o no en determinadas revistas. Aún asi anunciaría ropa interior ( no posing straps, en cambio) en aquella y sirvió a su vez de inspiración para sus dibujantes homoeróticos.


En cualquier pose quedaba bien. Ya fuera al estilo heroico, levantando pesas o relajado. En exteriores o en estudio