31 enero 2007

ALBUM DE CROMOS CHICARRONES SANOTES

Cromo nº 16: JEFFREY HUNTER (1.926-1.969)


No sé porqué será, pero yo noto que los actores (y actrices) de antaño eran mucho más guap@s que l@s de la actualidad.
Ciñéndonos al presente coleccionable, si tuvieramos que hacer un ranking con los chicarrones sanotes de los años cincuenta más bellos me da que Jeffrey quedaría en los primeros puestos. No es ya por el poderío de unos preciosos ojos azules (sólo parangonables con los de Liz Taylor, los del violeta sublime) es que aparte, tomado en su globalidad, era un poco prodigio de la naturaleza. Parecía de un celeste bíblico, pues ya sabréis que fue Rey de Reyes a la manera de Nicholas Ray. Entonces cuando el fue ese Cristo se armó la de dios (y perdón por el chiste fácil). Pero es que el mozo, con aquella túnica blanca provocó millones de sacrilegios entre las mujeres y bastantes varones cuando tod@s, en la intimidad de sus oraciones cameras, acababan mojad@s pensando en el Mesías bajo sus rasgos perfectos. Aún me acuerdo de mi época de bachillerato (años ochenta) que una vez en clase de religión el jóven curita al hablarnos de la iconografía crística en el cine se mofaba del amariconamiento (sic) que este superheroe había sufrido a lo largo de todo el siglo veinte (en clara referencia a este actor). Me imagino que aquel profesorzuelo hubiese sido partidario mejor de un proletario a lo Il Vangelo pero aún así el comentario no dejaba tener su gracia. Y si Hunter no fue maricón (casó unas cuantas veces) si que los que lo conocieron confirmaron con un suspiro su condición bisexual. Y eso es un puntazo. Por lo menos esta cualidad se identificaba plenamente con el mensaje fraternal del Mesías que inmortalizó.
Careció de las oportunidades para ser una gran estrella como Paul Newman (quiza el semidios masivo más pre helénico de su generación) pero tambien es verdad que lo que el de La Gata tuvo de engreído y de narcisista este lo tenía de humilde y discreto. Y que a pesar de que hubo de lidiar con el sambenito de guaperas insustancial en muchas de sus películas de primera juventud, estuvo más que eficaz en la mayoría de las de su treintena: estuvo hasta memorable. Cosas de un actor que era consciente de que la interpretación era su vida desde bien temprana edad.
Pero como buen chicarrón sanote antes del estudio cultivó el cuerpo, asi que después de graduarse en la high school, con quince añitos y en tiempos de guerra se alistó en la Marina donde permaneció hasta la jura de bandera. Había hecho pinitos actorales en la radio e incluso en una pequeña compañía teatral de Wisconsin (ciudad donde se había trasladado con su familia, pues él era originario de Louisiana). Pero no será hasta que se introduzca en los ambientes culturales universitarios cuando le llegue su gran oportunidad de saltar al cine. Tras protagonizar un montaje de Julio César, que fue rodado en 16 mm por David Bradley, un ejecutivo lo descubre subido a un escenario representando un papel en el drama de Arthur Miller All my sons (donde conocería además a su primera y fugaz esposa: la estupenda Barbara Rush). Firma en 1.950 un contrato con la Fox que le mantendrá demasiado ocupado en los siguientes ocho años. Sobresalen los Oestes y las películas de guerra. También una pequeña delicia de la Orientalia titulada Princess of the Nile (1.954) junto a una sinuosa Debra Paget (aquí en su faceta de tentadora) con la que realizó unas cuantas películas más. En guapura y con aquel turbante blanco Jeffrey parecía anunciar al gran Sandokan de Steve Reeves de la siguiente década. Como novatillo en cambio se rifaba los papeles titulares con el otro galán en agraz, Robert Wagner. Ambos cubrían pues la parcela de erotismo juvenil masculino a las mil maravillas. No carecerían de importancia a este respecto sus innumerables fotos beefcake que, si bien no lograron desbancar a las que la Universal perpetraba con su escuderia teen si que por lo menos ofrecían esplendores ebúrneos considerables. Tanto Wagner como él parecían vivir en una eterna estación estival al borde de alguna piscina kilométrica.
Simultaneó sus deberes con la Fox con otras productoras que, paradojicamente, le ofrecieron filmes mucho más interesantes. Así, 1956 fue su año más importante al requerirlo John Ford para hacer el indio (comanche, para más señas) en esa obra maestra del cine en general llamada Centauros del desierto. Dos años más tarde repetiría con el genio del parche en el ojo en The last Hurrah y en 1.960 en Sergeant Rutledge (con el extraordinario Woody Stroode imprimiendo nobleza y sex appeal a su sargento negro).
A esas alturas Jeffrey había ganado en soltura. Por fortuna para él sus ojos zarcos no sólo deslumbraban: también expresaban ternura y cierta severidad. La que necesitó para desempeñar el papel de un ciudadano medio que presencia el crimen de un muchacho a manos de un lider de una banda juvenil en Key Witness (1960, Phil Carlson). El malísimo era Dennis Hopper, prorrogando el impacto de Rebelde sin causa, sin un James Dean que lo amparase. Pero Hopper tenía ya mucha personalidad, buscaba su destino con ese punto de neurosis underground que lo hacía ideal. Jeffrey estuvo fantástico interpretando un personaje típico de un Henry Fonda. Y encima, salía el actor cantante (grababa en la ABC Paramount) Johnny Nash, guapísimo Belafonte serie B.
Cuando hizo de Jesucristo alcanzó el actor la popularidad universal. Ray buscaba contemporaneizar el mito, tratando al personaje de manera personal. Al llevarlo a su terreno, interesaba más el aspecto individual de un hombre que se debate entre la contemplación y la acción. Hunter algo intuyó y el público aplaudió. Pero aunque parezca increible esto no le sirvió para alcanzar buenos papeles de ahí en adelante. Como su economía tampoco era muy boyante decidió probar suerte yéndose al Tiber y aceptando papeles en peplums marca Cinecittá. También le alcanzaría la oleada del spaghetti western. Su periplo viajero incluiría una alucinada experiencia en el cine de Hong Kong que, por desgracia para los adictos al insolite, no se llegó a materializar al perderse los negativos en un incendio. A mediados de los sesenta la carrera de Hunter estaba ya finiquitada. Se apuntó a algunos seriales pero todos fueron demasiado breves: apareció en el episodio piloto de la aburridísima Star Trek pero los productores decidieron eliminarlo y nunca se emitió (se rehizo, pero ya sin Jeffrey).
Un infortunado ataque al corazón provocó que entrase a los cuarenta y tres años en un quirófano. Lo operaron sin éxito. Hunter moriría el año en el que yo nací. Fue un buen Cristo, con permiso de Pasolini (y que a la maricona frustrada de mi profesor de religión le parta un rayo, doquiera que ahora esté).



LUXURIA & CONFETTIS. VOL.II nº 1. TODO LO QUE INTERESA A LA MUJER

El altar de la moda (incluye CD de regalo: AU REVOIR SIMONE " The birth of music" '07)

Moda primavera-verano 2007

ESPECIAL LOLITAS EN PASARELA


SHELLEY HACK (1966. Seventeen)


LUCY ANGLE (1967)


JOYCE INGALLS (1968. Tampax)


SUSAN DEY (1969. Mademoiselle)


KATHY BROTHERS (1968. Cotton)


STEPHANI COOK (1966. Seventeen)


SARAH VANE (1966)


JOLIE JONES (1967)



MOLLY CORBY (1966. Good housekeeping)


MARTHA BRANCH (1961. Kotex)


Para la mujer moderna que lee Fantasía Mongo.
Nuevo...original..."algo" que las palabras no pueden definir...
Una revista creada para la "elite".
Celeste Verdugo se la ofrece en primicia para que el matiz favorito en los sitios de la moda "ilumine" su toilette.
Precio 5 $

Visite este blog a diario. Guardamos siempre una sorpresa para usted.

30 enero 2007

ALBUM DE CROMOS JAMONCITAS FIFTIES

Cromo nº 4: ANNE FRANCIS (1930- )


Para el maduro aficionado español, el recuerdo de la rubita Anne Francis se ciñe a tres películas tan sólo. ¡Pero qué tres!: Conspiración de silencio, Semilla de maldad y Planeta prohibido. Para el público anglosajón la actriz sigue siendo el emblema de una época concreta del cine, cuando este entró en crisis. Tambien es un rostro muy habitual en infinidad de series de televisión (sobre todo a partir de los años sesenta). Repasando su filmografía nos damos cuenta que sus papeles fundamentales se concentraron en los tres filmes antes citados y, aun así, en alguno de ellos su labor fue algo secundaria pero no invisible.
Anne Francis lleva toda la vida subida a un escenario o posando ante una cámara. Desde bien niña fue requerida por fotógrafos que la quisieron como modelo infantil de publicidad. En Broadway y con once años compartió las tablas con la legendaria Gertrude Lawrence en la famosa obra Lady in the dark (musical onírico a medio camino entre Freud, Porter y Dalí) y cuando su trabajo se extendió al cine fue para probar suerte en distintas productoras esperando a que alguna reparase con mayor atención en ella y le ofreciese un contrato en toda regla. La tanteó la Fox (Elopement, con Clifton Webb), Zanuck pensó también que estaría idónea en un papelito de rebeldita en So young so bad (1950) pero la revelación en esa película fue Rita Moreno, mexican spitfire de alto voltaje. Y al fín llegó la Metro que la contrató a principios de los cincuenta, debiendo la moza aceptar papeles de ingenua en lo que era a todas luces una pequeña sumisión al mito de la rubia angelical al que ella parecía ajustarse dadas sus características físicas.
1955 es un año importante en tanto que interviene en el gran drama de John Sturges Conspiración de silencio, primero y luego, en Semilla de maldad, de Richard Brooks. El primero es un western atípico, ambientado en una desértica localidad del oeste de los Estados Unidos y en el que se reflejan los miedos, las mezquindades y el caciquismo anulador de voluntades en una micro sociedad pueblerina que, dado el tratamiento del guión, bien pudiera ser una metáfora del macarthysmo y la caza de brujas. Sturges, director sobrio donde los haya, consiguió una gran película gracias además a la impecable labor de dos actores de incomparable solvencia: Spencer Tracy y Robert Ryan. En cuanto a Anne Francis, pudo resultar como mucho un ser pensante, que hasta osaba poner en entredicho la férrea dictadura moral del patriarcado. Y poco más, pues el filme es muy viril. Pero por lo menos, lucía apetitosa con ropa country (pantalones vaqueros y camisas de leñador). Al final, la mataban.
Semilla de maldad es, dentro de la memoria colectiva, un rock'n'roll trepidante, son unas aulas llenas de alumnos díscolos, es un profesor nuevo, prudente y reservado que debe bajar a la jungla juvenil si quiere sobrevivir. Glenn Ford revitalizó con su papel de maestro una carrera en horas bajas, Bill Haley le puso música inmortal a los títulos de crédito, Vic Morrow consolidó su corto reinado de outsider a filo de navaja y Anne Francis fue reposo del maestro, con el pequeño calvario de verse amenazada por la banda de sublevados en blue jeans.
Al año siguiente, fue una Miranda exquisita en lo que era de manera insólita una transposición de La Tempestad de William Shakespeare al mundo futuro. Como título de ciencia ficción, Planeta Prohibido es, sigue siendo, una perla dentro del marasmo loco de toda la serie B de los años cincuenta. Y ya que el guión entraba perfectamente con aquel calzador egregio, la Francis se dejó llevar, al tiempo que sorprendía con sus modelitos lejanamente inspirados en las togas helénicas. Gracias a ellas, y a un Leslie Nielsen aportando masculinidad, el erotismo tuvo mucho de asueto para el voyeur (de manera inocente, pero erotismo al fin).
Hubo a lo largo de la década más filmes: más oestes, alguna ambientación histórica (en la que Anne evidenciaba su inadecuación física para representar a damas de otros siglos: ella era muy contemporánea) y bastante televisión. Con la nueva década, este último medio fue su hogar (hay quien dice que fue su nicho) y es una lástima que al aceptar un papel de corista en Funny Girl (1968) hubiese acabado en pleitos, su papel no resultó lo que le habían prometido (pero ¿qué se puede prometer cuando toda una Streisand se erige como el verdadero manjar de la función?).
De todas las series televisivas en las que participó hay una que los norteamericanos amantes de las chicas guerreras siguen añorando. Se trata de Honey West (1965-66), en la que Anne era la titular, una detectivesa ultradinámica experta en judo y karate. Una suerte de remedo de la Emma Peel de Los Vengadores pero a la americana. Desgraciadamente, y por extrañas razones, la serie sólo duró treinta episodios. Pero ella, a juzgar por las fotos y por capítulos que se pueden encontrar por la red, estaba bárbara. Toda una mujerona. También llamó la atención con su paso por la larga serie Twilight zone (1960). Colaboró en dos episodios. Uno, especialmente memorable. Trataba de la otra realidad de unos simples maniquíes de grandes almacenes, que cobran entidad humana durante un período de un mes, en el que se ven integrados en la sociedad. Anne era un maniquí más, pero no lo sabíamos pues su apariencia era la otra. Llegaba al store con la intención de comprar un dedal de oro. Un ascensorista la conducía a la novena planta (¡de un edificio que sólo tenía ocho!). Esta pesadilla kafkiana que incluía lagunas en la memoria de la jóven y muñecos de sonrisa aterradora, acababa con la revelación de la condición auténtica de Anne. Lo que resulta estupendo, aparte de ser muy original, es que una vez más se constataba que la ciencia ficción de antes, pese a su aparente ingenuidad, podía esconder malicias bien perversas. En este caso, cuestionándo de forma indirecta el autor (Rod Serling) si la imágen o estética de much@s jóvenes que vemos día a día en nuestras calles no responderá a una falsificación, un postizo, una nueva manera de esclavitud cuyo máximo culpable sería la publicidad de nuestra sociedad de consumo.

Y ahí sigue, incombustible colaborando a base de pequeñas intervenciones en seriales dispares. Aportando inteligencia y sagacidad de wise cracker. Justo lo que la ya senecta dama ha sabido ganarse, con todos los derechos, en tantos años de profesión.



FRASES DEL DIA. Por Boquitas Pintadas

" El acto surrealista por excelencia más sencillo consiste en salir a la calle con un revolver y disparar al azar sobre los transeúntes ".

ANDRE BRETON

29 enero 2007

DICCIONARIO DEL CINE "S" ESPAÑOL

FASCICULO 2


E


- EMANUELE Y
CAROL. 1978 Dir.: Ignacio F. Iquino. Int.: Raquel Evans, Jennifer James, Linda Lay, Antonio Mayans.
- EN BUSCA DEL POLVO PERDIDO.
1982. Dir.: Enrique Guzmán. Int.: Eva Lyberten, Andrea Albani, Carlos Velat, Eva Wagner.
- LA ENFERMERA, EL MARICA Y EL CACHONDO DE DON PEPINO.
1983 (Esp-Ita) Dir.: Michele Massimo Tarantini. Int.: Lino Banfi, Pamela Prati, Nieves Navarro, R.Hernández.
-
ENTRE PITOS ANDA EL JUEGO. 1985 Dir.: Lulu Laverne. Int.: Candy Coster, José Llamas, Mabel Escaño.
- EROS HOTEL.
1979 ( Esp-Ita) Dir.: Sergio Bergonzelli. Int.: Vanessa Hidalgo, Daniela Duque.
- LAS EROTICAS VACACIONES DE STELLA
. 1978 Dir.: Zacarías Urbiola. Int.: Azucena Hernández, Teresa Gimpera, Ricardo Merino, Carla Félix.
- EROTICOS JUEGOS DE LA BURGUESIA.
1977 (Esp-Fra) Dir.: Michael Vianey. Int.: Nadiuska, Jean Pierre Marielle, Jean Camet, Louis Jourdan.
- EL EROTICO Y LOCO TUNEL DE
L TIEMPO. 1983 Dir.: José A. Rodriguez. Int.: Paco Maldonado, Alicia Príncipe, Elena Alvarez.
- EL EROTISMO Y LA INFORMATICA
. 1975 Dir.: Fernando Merino. Int.: Alberto de Mendoza, Agata Lys, Emilio Laguna, Marisa Porcel.
- ESCUELA DE GRANDES PUTAS.
1985 Dir.: Joseph Costa (Ismael González). Int.: May Monroe, Virgin Green, Gary York.
- EUGENIE
. 1980. Dir.: Jesús Franco. Int.: Antonio Mayans, Katia Benert, Mabel Escaño, Lina Romay.

F

- FALO CREST. 1987 Dir.: Lennie Hayden. Int.: Lina Romay, Carmen Carrión, Jose Mª G.Marfe.
- EL FASCISTA, LA BEATA Y SU HIJA DESVIRGADA
. 1978. Dir.: Joaquín Coll Espona. Int.: Jose Luis López Vazquez, Amparo Soler Leal, Patricia Rivera.
- EL FONTANERO, SU MUJER... Y OTRAS COSAS DE METER.
1981 Dir.: Carlos Aured. Int.: Lina Romay, Ricardo Díaz, Monserrat Prous.
- FRAUDE MATRIMONIAL.
1976. Dir.: Ignacio F. Iquino. Int.: Antonio Mayans, Patricia Adriani, Fedra Lorente, Joaquín Blanco.
- LA FRIGIDA Y LA
VICIOSA. 1980 Dir.: Carlos Aured. Int.: Alfredo Calles, Sara Mora, Andrea Guzzón.
- FURIA EN EL TR
OPICO. 1982. Dir.: Jesús Franco. Int.: Lina Romay, Antonio Mayans, Ricardo Palacios.

G


- GAMIANI.
1980 Dir.: Ismael González. Int.: Bernard Saray, Vicky Palma, Andrea Albani, Emilio Siegrist.
- GATA CALIENTE
. 1979 Dir.: Vicente Escrivá. Int.: María Rosario Omaggio, José Sancho, Queta Claver, Josele Román.
- GAY CLUB.
1980 Dir.: Ramón Fernández. Int.: Josele Román, Francisco Algora, Isabel Luque, Antonio Medina.
- GEMIDOS DE PLACER.
1983 Dir.: Jesús Franco. Int.: Lina Romay, Antonio Mayans, Rocío Freixas, Jasmina Bell.
- GRETA Y SUS REU
NIONES SEXUALES. 1985 Dir.: Manuel Mateos. Int.: Mabel Escaño, Carlos Quiroga, José Llamas, Verónica Arecnavaleta.

H

- EL HIGO MAGICO. 1982 Dir.: Justo Pastor. Int.: María Matallanes, Carla Antonelli, Francisco Catalá, Ramón Centenero.
- HISTORIA DE "O" II PARTE.
1983 (Esp-Pan-Fra) Dir.: Eric Rochat. Int.: Sandra Wey, Rosa Valenty, Manuel de Blas, Pepita Fall James.
- HISTORIA DE
"S". 1978 Dir.: Francisco Lara Polop. Int.: Alfredo Landa, Sara Lezana, Francisco Cecilio, Silvia Aguilar.
- HISTORIA SEXUAL DE O.
1982. Dir.: Jesús Franco. Int.: Alicia Príncipe, Carmen Carrión, Daniel Katz, Mamie Kaplan.
- EL HOMBRE DEL P
ITO MAGICO. 1982 Dir.: Carlos Aured. Int.: Jose Luís Fonoll, Andrea Albani, Jordi Batalla.
- EL HOTEL DE LOS LIGUES.
1982 Dir.: Jesús Franco. Int.: Antonio Mayans, Lina Romay, Lorna Green.

I


- IBIZA AL DESNUDO. 1981 (Esp-Sui) Dir.: Charles Parrish. Prod.: Hnos. Balcázar. Int.: Linda Ordoñez, Javier Bolinches, Olinka Hardiman, Lucio Rodriguez.
- INCLINACION SEXUAL AL DESNUDO.
1981 Dir.: Ignacio F. Iquino. Int.: Carla Dey, Tessi Arno, Concha Valero, Alejo del Peral.
- LA INGENUA, LA LESBIANA Y EL TRAVESTI.
1982. Dir.: Al Balgram (Alfonso Balcázar). Int.: Concha Valero, Andrea Albani, Jorge Batalla, Marina Bell.
- LA INSOLITA
Y GLORIOSA HAZAÑA DEL CIPOTE DE ARCHIDONA. 1979 Dir.: Ramón Fernandez. Int.: Francisco Algora, Josele Román, Antonio Gamero, José Ruiz Lifante.
- INTERCAMBIO DE PAREJAS FRENTE AL MAR. 1978 Dir.: Gonzalo García Pelayo. Int.: Miguel Angel Iglesias, Rosa Avila, Javier García Pelayo, Agata Martín.
- LA ISLA DE LAS VIRGENES ARDIENTES
. 1978 Dir.: Miguel Iglesias. Int.: Sita Sadafi, Inka Maris, Rossana Dipre.

J

- JILL.
1977 Dir.: Enrique Guevara. Int.: Raquel Evans, Máximo Valverde, Mireya Ross, Lynn Enderson, Emma Cohen.
- EL JOVENCITO DRACULA
. 1976 Dir.: Carlos Bempar. Int.: Carlos Bempar, Susana Estrada, Verónica Miriel.
- JOVENES AMIGUITAS BUSCAN PLACER.
1981 Dir. Ignacio F. Iquino. Int.: Andrea Albani, Carla Dey, Sianna Gari, Vicky Palma.
- JOVENES VICIOSAS.
1980 Dir.: Manuel Iglesias. Int.: María Rey, Tony Fuentes, Rosana Coskan, Carmen Martinez.
- JULIETA.
1983. Dir.: Al Balgram (Alfonso Balcázar). Int.: Concha Valero, Nina Herlon, James Garci.

L


- EL LAGO DE LAS VIRGENES
. 1981 Dir.: Jesús Franco. Int.: Katia Bienert, Joaquín Navarro, Doris Regina, Lola Gaos.
- LAS QUE EMPIEZAN A LOS QUINCE AÑOS.
1978 Dir.:Ignacio F. Iquino. Int.: Sonia Blanca, Patricia Becker, Judith Jamber, Carlos Martos.
- LAS LESBIANAS
Y LA CALIENTE NIÑA JULIETA. 1982 Dir.: Al Balgram. Int.: Andrea Albani, Jorge Batalla, Marina Bell.
- LILIAN, LA VIRGEN PERVERTIDA.
1983 Dir.: Jesús Franco. Int.: Katia Bienert, Lina Romay, José Lalamas, Antonio Mayans.
- UNA LOCA EXTRAVAGANCIA SEXY.
1977 Dir.: Enrique Guevara. Int.: Angel Pavlowski, Mireya Ross, Raquel Evans, Paula Bertrac.
- LAS LOCURAS DE JANE.
1977 Dir.: Joaquín Coll Espona. Int.: Blanca Estrada, Ramiro Oliveros, María Salerno, Antonio Mayans, Mabel Escaño, José Luís Lifante, Helga Liné.

LL


- LA LLAMADA DEL SEXO. 1976 (Esp- Col) Dir.: Tulio Demichelli. Int.: George Hilton, Verónica Miriel, Claudia Gravy, Rossy Mendoza.

M

- MACUMBA SEXUAL
. 1981 Dir.: Jesús Franco. Int.: Ajita Wilson, Lina Romay, Antonio Mayans, Jesús Franco.
- MADRID AL DESNUDO.
1978 Dir.: Jacinto Molina. Int.: Fernando Fernán-Gomez, Paul Naschy, Rossana Yanni, Agustín González.
- EL MARAVILLOSO MUNDO DEL SEXO.
1978 Dir.: Mariano García. Int.: Susana Estrada,Verónica Miriel, Richard Yesterán, Miguel Angel Godó.
- MARCADA POR LOS HOMBRES
. 1976 Dir.: Jose Luis Merino. Int.: María José Cantudo, Máximo Valverde, Armando Calvo, Queta Claver.

FIN DEL FASCICULO 2


Foto 1: eliminada por la negativa de la actriz a que su imágen sea difundida en este blog
Foto 2: El magnético Antonio Mayans pertenecía a la escudería de Jesús Franco. En las décadas de los setenta-ochenta se hartó de echarle polvos a Miss Franco (Lina-Lulu-Candy). A mi me deslumbró al principio de su carrera, en el vehículo de Martinez Soria La ciudad no es para mí (1965), recién llegado de Londres y con aquel aire Chelsea... Un efebo mod arrebatador.
Foto 3: Un clásico de la caspa soft, El fontanero, su mujer y otras cosas de meter. Inolvidable look del sector servicios spanish bizarro.
Foto 4: Carla Antonelli o cuando el fenómeno travestí y trans llegó a nuestras pantallas. Curiosamente, el primer filme nacional clasificado S fue Una loca Extravagancia Sexy, protagonizado por el genial transformista Angel Pavlowski.
Foto 5: Una pareja de culto, Josele Román y Paco Algora. Los dos, enormes. Aquí vemos un foto montaje de una de sus más celebradas reuniones: La insólita y gloriosa hazaña de Don Cipote de Archidona.
Foto 6: Uno de los carteles anunciadores de Macumba sexual con la increible trans Ajita Wilson... en sus atlántidas del sopor.
BOOKS I LIKED
By "the famous norteamerican woman's writer"


COLLECTED POEMS. Philip Larkin

" Tritely characterised as a misanthrope and a curmudgeon the poems of his canno
n are full of intense beauty and moments of potently alluring melancholy wholly at odds with the image. It is often claimed that Larkin wrote only 4 great poems - Here, Dockery and son, Aubade, The witsun weddings- . This collection underlines the absurdity of this view- In poems like Church going, Arundel Tomb and Show Saturday we find a poet who resolves the seemingly mundane into conclusion whose optimism and joy are all the more intense for being reasoned to rather than asserted. His deeply British sense of indentity and location are also expressed in wonderfully comic and self-deprecating pieces such as 'I remember I remember' , 'vers de societe'. Finally on death and ageing he expresses everyman's fear with a clarity that is truly chilling in its finality.
I have been Larkin for 15 years, the depth and power of his writing continues to amaze and delight me ".

28 enero 2007

DIRIGIDO POR... FA. 

James Cruze filma al mago de las escapadas (Terror Island)

Cuando el cinematógrafo empezó a dar sus primeros pasos, se sintió con la exigencia de suministrar gran espectáculo a las masas. Para ello la industria tenía que encontrar material humano idóneo que en géneros como la aventura fuesen capaces de aportar dinamismo, cuando no acrobacias físicas aun a riesgo de sus propias vidas. Fue entonces cuando en las varietés y el circo surgió la oportunidad para muchas personalidades que ya triunfaban en aquellos medios y que, a raiz de sus nuevos contratos artísticos expandirían su popularidad en grado sumo. No en vano, Buster Keaton y muchos cómicos más venían del mundo de la carpa. Igual que Harold Lloyd, auténtico kamikaze que nunca necesitó de dobles para dejar a la gente boquiabierta con sus proezas escaladoras. Sin comicidad, pero con un despliegue de habilidades físicas fuera de lo normal, el excepcional Fairbanks se alzó con el título- merecidísimo- de paladín de la aventura fantástica. Su sucesor en los años treinta, el risueño Errol Flynn permanecería imbatible con su corona, aun a pesar de que ya le estaba pisando los talones el enorme Burt Lancaster, cuyos primeros pinitos los ejerció entre lonas y trapecios, precisamente.
Pero también hubo artistas de gran nombradía que al pasar por el cine se hallaron desubicados. Incomprensiblemente, pues a todas luces este medio de comunicación de masas disponía de toda la parafernalia lujosa y sofisticada para que su arte se engalanara con toda la propiedad del mundo, aportando una suntuosidad de la que carecía el reducido espacio de un teatro. Asi gente como la nadadora Annette Kellerman por todo un oceano que le pusieran a su disposición no conseguiría trascender en su carrera cinematográfica. ¿Falta de carisma con la cámara, malos productos a su servicio?. Es posible. Y con Harry Houdini, el gran mago, el experto en fugas submarinas ( o no) pasó otro tanto de lo mismo. Apenas media docena de títulos avalan una carrera frustrada que arranca a principios de los años veinte con un par de títulos que carecieron de su previa supervisión. El primero fue un serial de misterio de quince episodios. Luego se pondría a las órdenes de James Cruze para esta Isla del terror (1920).
Cruze era un pionero, actor y director que se especializó sobre todo en el género del Oeste (suya es la seminal La caravana de Oregón). Al contar con la responsabilidad de llevar a cabo este vehículo para Houdini se centró exclusivamente en las posibilidades fascinadoras del artista abandonando el guión de manera escandalosa. Asi la película se convirtió en una rutinaria cinta de aventuras en torno a un inventor que debe desentrañar el misterio del paradero de unas perlas perdidas en el interior de un barco hundido en el fondo del mar. La incorporación a la trama de unos supuestos aborígenes polinesios (ellos con un look decididamente afroamericano, ellas incluso rubias) terminan por transformar al filme en un pésimo ejemplo de antropologismo erróneo (cuando no delirante). Nada de esto importó al espectador del 20 pues el punto de interés de la película radicaba en ver en acción a un Houdini que, aún asi, suministró a cuentagotas su arte. Teniendo en cuenta que parte del metraje se ha perdido, quedaría una primera parte en la civilización completamente anodina, con sus corruptelas e intrigas (a cargo, eso si, de un siempre brillante Eugene Pallette, aqui aún no orondo) y un romance innecesario que lo único que resalta es la incapacidad interpretativa de un Harry alucinantemente embarillado y que sólo funciona cuando le ponen grilletes, lo encierran en baules o lo encadenan a un poste.
Tras Terror Island el gran mago siguió simultaneando sus espectáculos teatrales (no exentos de morbo, en tanto que se basaban en un constante riesgo de su integridad física dentro del tópico "más dificil todavía") con más cine, pero esta vez producido, dirigido y asesorado por él. En 1926 un accidente mortal en uno de sus números puso fín a su vida. Vida que tres décadas más tarde sería llevada a la gran pantalla bajo el encanto y esplendores varios de un juvenil Tony Curtis en el papel principal. Fisicamente el actorcito embellecía al original, como de igual manera Esther Williams lo hacía con la nadadora Kellerman en su correspondiente biopic. En ambos casos fueron productos agradables pero que no consiguieron hacer del todo justicia a sus homenajeados. Una raza de inmortales del espectáculo.
DIALOGOS DE CARMELITAS

Hoy... Descalzas en el lecho del dolor

Carmelita A:
Pero, por dios. ¿Qué es lo que te pasa cada treinta minutos?.
Carmelita B:
Será que no aguanto en la cama. Ay, yo no sé lo que siento, Carmelita. Pero creo que me estoy yendo.
Carmelita A: Lo que tienes es un gripazo del copón. Eso es lo que te pasa. ¿Qué quieres, que me instale aquí?. Yo me vengo unos días, pero tu comprende que tengo todo la casa empantanada. Y esta mañana, tremendo cortocircuito: ordenador jodido, microondas chamuscado, la batidora en llamas...
Carmelita B: Ay, Carmelita. Que yo no salgo de esta, que esta pandemia me ha afectado en los órganos vitales. ¿Por qué se me ocurriría darle la mano a aquel marroquí?.
Carmelita A: Porque es rigurosamente imposible bailar el rock'n'roll sin coger de la mano a tu acompañante. Total, para terminar en el suelo despatarrada, de mala manera. Y mira, no le eches la culpa de tus males a las etnias que es un recurso muy fácil. Ten en cuenta que afuera está nevando, que en tu armario escasean los abrigos de chinchillas y que... bueno, he de decirlo, andamos siempre descalzas por no se qué extraña tradición.
Carmelita B: Mira, retírame el laptop. Aqui me molesta, me molestan hasta las mantas. Sólo tengo mantas encima mía.
Carmelita A: ¿Has visitado Fantasía Mongo ultimamente?.
Carmelita B: ¿Para qué?. ¿Para cabrearme con media humanidad?. Cougg, cougg, cougg. Yo sólo visito blogs que metan youtubes. Se solventa la iletrez con gran entretenimiento visual.
Carmelita A: El tal Maciste ha contado sus experiencias sexuales en los retretes de su ciudad. Te digo que el bochorno que he sentido frente a múltiples pasajes no se lo deseo a nadie.
Carmelita B: Yo cuando es eso ya apago el aparato. Ese blog apesta desde hace meses. Es caca. Y lo que es peor... a ese hombre nadie lo para.
Carmelita A: Hoy se comentaba en la panadería que es una mujer disfrazada.
Carmelita B: Sea lo que sea, es indigno que formemos parte de esa ignominia. Ay, por favor... Alcánzame el termómetro... creo que estoy empezando a ver el tunel.
Carmelita A: ¿Pero qué tunel vas a ver tú?. Como no sea el de Lady Di y Dodi Alfageme. Póntelo.
Carmelita B: Hoy ha dicho Manuel Torre Iglesias que un catarro simple puede traer complicaciones irreversibles sino se trata con esmero. Y yo no sé si aquí abajo siento algo...
Carmelita A: ¿En donde, en el higado?. Déjame oscultarte... Pues si... parece que tienes unas manchas verdiblancas en forma de Rosa de Jericó en el prepúbico.
Carmelita B: ¿No será una blenorragia?.
Carmelita A: Por favor, Carmelita. No digas eso ni en broma... Si eso fuera tendrías el coño como los labios de la Lucrecia.Tu estate tranquila. ¿Tomaste el Termalgin?.
Carmelita B: Tomelo. Cougg, cougg, cougg. Y unas pócimas caseras que pude hacer a base de rabo de gato, pico de gorrión y ron Cacique.
Carmelita A: Tienes muchos abcesos, eso sí. Cada dos minutos. Síntoma de que tus bronquios se resienten. Trae el termómetro. ¿Dónde lo metiste?.
Carmelita B: En el culo. ¿Dónde sino?.
Carmelita A: Pues es que no veo nada, han desaparecido los números con tus interiores... Voy al grifo... De paso me llevo la bacenilla, que debe estar a tope.
Carmelita B: ¿Cómo ves la orina?.
Carmelita A: Muy cargada.
Carmelita B: Pruébala.
Carmelita A: Te quiero mucho, te digo más: eres el gran amor de mi vida, pero aún no me da por ahí. Ahora vuelvo, con los resultados del controlador térmico.
Carmelita B: Ayy, ayy, que todo me da vueltas... Ni ganas tengo de leer el Cosmopolitan... ¿Afuera ha amanecido?. ¿Sigue gobernando el noble Suarez?. Háblame Carmelita, no te veo... ¿Acaso sólo permanece tu espíritu en esta mi humilde estancia?. Cougg, cougg, cougg. Esputo sangre. Este es el fín, y no otro. ¿Dónde habré cogido yo la malaria?. Que me lleven a la isla donde Jezabel llevó a su amor imposible. En ella me darán todos los cuidados necesarios que tu no me puedes dar, buena mujer, fiel amiga, la de los dientes de rubi. Carmelitaaa... traeme esa daga.... ¿Qué me dices, angelito de Bronzino, me vienes a dar esperanzas?. Qué hermoso eres, siempre con el culo en pompa... a la espera de algo mejor.
Carmelita A: Pero, ¿qué estás hablando?. He ido a la cocina... Carmelita, tienes 40 de fiebre. Que es toda la fiebre que puede registrar este termómetro marca ACME. Con lo cual, es de suponer que en uno normalizado por el Ministerio de Sanidad sobrepases la temperatura del sol. Hay que atajar esto cuanto antes. Voy a llamar a un médico.
Carmelita B: ¿Y por qué no a dos?. Yo había pensado en Clooney y en Marcus Welby. Clavan los tratamientos.
Carmelita A: Lo que pienses tu en este estado no importa. Quiero decir que no me afecta. Si no sé lo que estabas hablando de la Isla de Wight. Ahora es como si estuviese sola, de mi decisión dependerá la vida de mi mejor amiga.
Carmelita B: Eso eso... Llévame a Woodstock...quiero escuchar por última vez a Maria del Mar Bonet, su prodigiosa voz en directo...
Carmelita A: Deliras chica. Y, aún por encima esos vecinos de arriba se han puesto con Radiohead.
Carmelita B: Pensé que esa música venía del cielo. Cántame tu algo, mejor. ¿Te acuerdas de aquel lied tan solemne que entonábamos juntas en las excursiones del 1 de mayo al Valle de los Caídos?.
Carmelita A: Lo recuerdo vivamente.
Carmelita B: Pues ¿a qué esperas, suntuosa mía?. Te rogaría que no lo entonases de manera jocosa. Ten piedad de mi dolor y encáralo a guisa de réquiem.
Carmelita A: Parece que ha cesado Thom Yorke sus salmodias. ¿Y esos petardos afuera?.
Carmelita B: Será la Candelaria, es hora de verbena.
Carmelita A: No sé qué hacer, si ponerme a cantar o avisar a la Seguridad Social para que traigan una ambulancia... Tu hilillo de voz no parece impostado.
Carmelita B: No, una ambulancia no...Quiero morir en casa... Alcánzame pluma y pergamino... Quiero cubrir las últimas voluntades.
Carmelita A: Pero si tu nunca fuiste nada voluntariosa. Haz el favor de estarte quieta. ¿Qué coño está pasando fuera?. Tanta gente congregada... Por dios..., pero... una ejecución pública... La guillotina... Su filo... cómo reluce, me ciega no más lo miro.
Carmelita B: Cuéntame Carmelita, cuéntame lo que ves. O sino, acércame a la ventana, que pueda presenciar la vida en directo. Y luego ponme en el DVD por última vez Memorias de Africa. Quizá su plástica ejerza sobre mi balsámicos efectos que prolonguen mis momentos contigo ciento cuarenta y cinco minutos más.
Carmelita A: Adios Maria Antonieta. Nuestra mejor emperatriz... Cómo rueda su cabeza, que divertido juego de peonza ha improvisado su testa tras el impacto en el suelo.
Carmelita B: Ha sido gracias al eje soberano de su nariz prominente. Es el fin de una época. Ella ya no está. Y yo dejaré de estar tan pronto me pongas esa película que te he dicho.
Carmelita A: Sanseacabó. Tu a callar y a dormir. ¡Suda, coño!.
Carmeilta B: No me grites, Carmelita. Treat me nice.
Carmelita A: No te desarropes, que pareces la Bardot. Y ahora me voy a buscar un médico. Y de paso voy a ver todo el glam de esta época fascinante del XVIII versallesco. Queda en paz. Ahora vuelvo.
Carmelita B: Una última cosa. Si cuando vuelvas mi corazón se ha parado, ya sabes lo que tienes que hacer con mi cadáver...
Carmelita A: ¿Echárselo a la loba para que coma?.
Carmelita B: Quiero ser hibernada como Walt Disney. Que para eso llevo pagando las mensualidades a esa asociación americana desde hace veinte años..
Carmelita A: Mira, vete al carajo. Te queda ahí la Chuchimarruchi. La caniche te hará compañía. Y hasta una higiene íntima con la lengua, si te apetece. Ciao.

continuará

27 enero 2007

INFANCIAS VERDES. Capítulo vigésimo sexto

Carlos fue la revelación del quinto curso. No me acuerdo con detalle de cómo comenzó nuestra relación de amistad, relación que con sus vaivenes (normales en un período que abarca más de veinticinco años de una vida) se mantiene hasta el día de hoy. Pertenecía al grupo de nuevos que se habían matriculado a partir de la segunda etapa de la EGB. El, en concreto, junto alguno más llegaba de un modesto colegio del centro de la capital. Es muy posible que empezásemos a hacernos afines a partir de las salidas del colegio, pues el crío era vecino de pupitre de mi colega Hector y ambos tenían la misma ruta hacia sus casas. Así viajamos mucho los tres, hablando de nuestras cosas en un buen rollito muy de agradecer. Al coincidir por el camino a primera hora de la tarde Carlos y yo manteníamos descacharrantes conversaciones a dos en las que el delirio y el absurdo eran una constante que todavía hoy en día nos identifica. Poseía (por lo menos conmigo) un sentido del surrealismo increible y era capaz de apostillar o ponerme a tiro una gracia sin pies ni cabeza (para el resto de los mortales) con tal celeridad que el placer del dialogo (aunque fuese de espíritu beckettiano) era muy grande. Poco a poco aquel niño gafoso, con pinta de sapientín (que lo era, pero que jamás perteneció al grupúsculo tan antipático de sabelotodos oficiales), al que no le gustaba el fútbol y muy poco la gimnasia, empezó a compartir mis inquietudes literarias con un ánimo tan contagioso que se podría decir que él fue mi primer lector. Y mi primer crítico, de igual modo. Pues eso lo sabe hacer bastante bien. Sus críticas se fundamentaban en un fuerte principio de perfeccionismo que yo muchas veces tomaba a mal. Lo malinterpretaba hasta el punto que pensaba que él no captaba mis ideas o por miopia o por un simple sentimiento de joderme el día.
En aquel quinto curso yo estaba metido de lleno en mi primer proyecto ambicioso. Tenía en mente realizar una gran novela río, una especie de saga familiar que insolitamente amalgamara cierta novela policíaca con el cine de acción más trepidante, e incluso con el de terror. Tamaña hibridez, fruto de un niño megalómano con demasiados pájaros en la cabeza tenía una razón de ser: yo deseaba poner sobre un papel todas aquellas imágenes televisivas que me estaban impactando de un tiempo a esa parte. Y aquello tenía un nombre que fue Sagas, pero que tambien podía haberse llamado: Cómo me están sentando a mi los telefilmes. Y estos a groso modo eran Hombre rico, hombre pobre y Raices. El resultado fueron más de trescientas páginas deslabazadas, inconexas, repletas de hiperviolencia de cartoon y con un poco de sexo turbio a lo Grandes Relatos (en el que ya la genitalidad masculina empezaba a ser tratada con cierto regodeo fetichista) y una exacervación del dialogo que solo se puede entender desde el horror vacui que siempre me acompañó. Sí: era un niño muy charlatán (hasta solo platicaba yo en casa. Con mis muñecos, incluso. Y ellos también se hablaban, que yo los oía). Así que, por consiguiente, mis personajes dialogaban por los codos. ¡Hasta medio moribundos lanzaban discursos que cansaban a las piedras!.
Sagas
se fue elaborando con rapidez, una característica intrínseca al Maciste con bolígrafos. Según iba llenando libretas estas a su vez iban formando las diferentes partes de mi best seller. Mientras tanto, comentaba emocionado los desarrollos a Carlos que, por aquel entonces, cada vez se pasaba más ratos libres con Hector. Ambos eran unos apasionados de los cómics de super héroes, género que a mi no me atraía demasiado pues lo mio en ese sentido iba más por el manga y, a ser posible, en movimiento. Cuando empecé a ir a casa de Carlos los encontraba muy esmerados en la construcción de viñetas, con lo cual, dada mi incapacidad para el dibujo técnico me aburría mortalmente, debiendo conformarme molestándoles con mis ironías en contra de su arte y pasando las hojas de mi fantástica novela a medio rematar. Entonces surgió la idea de ilustrar las portadas de cada libreta. Y yo les sugería determinadas imágenes. Lo cierto es que de un dia para otro les agobiaba con meter pasajes diferentes. Yo lo que en verdad quería era que se hiciese no un comic sino una gran superproducción de Hollywood con ella. Como mucho, ilustraron además las contraportadas. Y fui que chuté. Mi máxima exigencia era que deberían incluir en cada portada momentos de sexo y momentos de acción vertiginosa. Estos dibujos los llegaron a terminar. Quedaron muy bien, salvo en el tema de las tipas, cuyas caras las dibujaban fatal: eran como travestis que premonizaban a las futuras drags. Lo importante de aquello era que empezamos a formar un equipo que, pese a todo, me tenían a mi como la parte más amorfa. Era evidente que yo no podía llegar a su mundo de la Marvel pero ellos tampoco adoraban a mi idolatrado James Michener. Tambien es cierto que los menàge á trois siempre tienen algo de frustrante. Y el niño Maciste ya empezaba a ver que para su fantasía se bastaba él solito. En cuanto a sus dotes creativas, no podría enjuiciarlas con exactitud. Héctor era más protéico, visceral, poseedor de un talento innato, de una capacidad de trabajo y de rapidez que le hacían parecido a mi. Carlos era más metódico y... pusilánime también. Pero su versatilidad para la creación era tal que yo sé que si se pusiera a escribir lo haría mucho mejor que servidor. Cuando se lo comento siempre fantaseo con que somos un poco como las protagonistas de Ricas y famosas. Yo, Candice Bergen (pero sin su exito). El, la Bisset (pero sin su belleza).

FRASES DEL DIA. Por Boquitas Pintadas

" Piensa, cree, sueña y atrévete"

WALT DISNEY

26 enero 2007

FANTASMAS DE MEDIANOCHE

Hoy... ERIKA BLANC (1.942- )
Los aficionados al terror de la serie B mediterránea albergaron muchas esperanzas con la sinuosa pelirroja Erika Blanc. Su rostro estaba lleno de ángulos mórbidos, su cuerpo era espectacular... vestida de gótica era realmente impactante. Cuando frecuentó el género, de manos del maestro Mario Bava e, incluso antes, con los mediocres Massimo Pupillo y Mino Guerrini, los críticos decidieron lanzar las campanas al vuelo pronosticando que a Barbara Steele, hastiada ya de sus papeles fantasmales, ya le había salido un buen relevo.
Con el tiempo se demostró que la interesante Erika se movía mejor ejerciendo de todoterreno de la serie B sin quedarse anclada en ninguna parte, bien fueran seudo Bonds o spaghetti westerns, giallos o comedias eróticas. Si le faltó vestirse con togas y clámides de épocas pretéritas es por que empezó en el cine cuando el peplum ya estaba finiquitado.
Su primer terror fue como comparsa de otra Barbara... una tal Nelli de ultratumba en La vendetta di Lady Morgan (1.965. M.Pupillo), un papel que suponemos que rechazó la soberana Steele por hastío, incompatibilidad de rodajes o imposibilidad de multiplicar su espíritu ad infinitum. Como en casi todo el terror salido de la escuela italiana hay sensualidad, morbo y barroquismo a partes iguales. Pero faltaba el toque de los maestros Fredda o Bava. El mismo que también escaseó en Il terzo occhio (1966. M. Guerrini) a pesar de la necrofilia inherente al género y el sadismo decadente aportado por un apoteosicamente juvenil Franco Nero. Erika por lo menos pudo gozar ya de su primera reencarnación. Y eso ya fue un avance.
Al pasar por las manos de un Bava en horas bajas alcanzó su pequeña leyenda y un status de mini mito que todavía hoy infunde respeto. Operazione paura (1966) fue el título. La historia era hermosa: en el s.XVII un perturbado asesina atrozmente a una niña de siete años. En su agonía pide ayuda a través del repicar de unas campanas pero el pueblo miedoso no reacciona. Veinte años más tarde una oleada de crímenes azotará esa misma localidad. Una suerte de tópicos que solamente la belleza turbadora de la Blanc, un empleo inusual- para los italianos- del color tratándose de un terror de época y el delirio visual del autor (esa niña rediviva aterrando tras las vidrieras a los supersticiosos aldeanos) consiguen levantar un poco el ánimo en un filme fallido pero no tanto.
No volvería al género la Blanc hasta 1.971 con su papel de sucubo en Le plus longue nuit du diable, coproducción italo-belga que no se cuenta entre lo mejorcito del género (era una época sencillamente anodina) y cuyo único punto de interés es el show de una Erika sangrienta y alocadamente vestida, aportando repelús y sensualidad a manos llenas. Ese mismo año repitió sus visitas a castillos amenazados por psicópatas en La notte che Evelyn usci dalla tomba. Por lo menos en esta pudo coincidir con un viejo compañero de Operazione Paura, Giacomo Rossi Stuart.
Su pareja oficial, con todo, fue el rubio Peter Lee Lawrence, heroe barato del spaghetti western con el que hizo varios filmes hasta la muerte de él (se especuló mucho si fue por suicidio, aunque ella lo negó siempre: consecuencias de un tumor cerebral).
Erika Blanc no sería sucesora de la Steele pero por lo menos animó bastante criptas, parajes cosmopolitas, oestes claustrofóbicos y camas de las sábanas blancas cuando decidió un buen dia asentar sus reales en la tan entrañable como injustamente menospreciada serie B europea. Fue un pedazo de mujer... que fumaba en pipa, por cierto.







ESTUDIA CON LAS CHULETAS de Boquitas Pintadas

esta mañana nuestra compañera está chuleteando un texto sobre un insigne catalán y aquello que se dio en llamar el noucentisme.


EUGENIO D'ORS (Barclona, 1882- Barcelona, 1954). Ensayista, crítico de arte y filósofo español. Seudón.: Xenius, Octavi de Romeu. Exponente destacado del noucentisme. Preconizó el clasicismo y una catolicidad ecuménica en libros como "Cúpula y monarquía" (1.929). Expuso su teoría filosófica en "El secreto de la filosofía" (1.947). Su crítica artística combatió el modernismo, al que oponía un catecismo neocentista, propugnó "la obra bien hecha" (piece bien faite, en teatro Sardou o Scribe, también Ibsen), así como una política cultural aristocratizante y minoritaria. Definen su enfoque estético "Tres horas en el Museo del Prado" (1923), "Cézanne" (1.924), "Picasso" (1930), "Lo Barroco" (1936), "Teoría de los estilos y espejo de los arquitectos" (1945).

NOUCENTISME. Término acuñado por Xenius en el "Glosari" de 1.906. Para él era un calificativo genérico e indicativo de las nuevas tendencias culturales del siglo en Cataluña, y lo novedoso se le revelaba a través de "les palpitacions del temps". Es un movimiento cultural (novela, arquitectura, música, pintura...). Xenius define el programa noucentista: cultura frente a natura, norma frente a anarquía (contra los modernistas que eran ácratas y autodidactas), lo arbitrario frente a lo espontáneo. Reacción contra la monumentalidad, los contornos brumosos, los fermentos anarcoides y genialoides del modernismo. Los noucentistes fijan la lengua catalana y renuevan su categoría litera
ria. Escriben una poesía simbolista que parte de la realidad (Josep Carner). La prosa es estilizada y se agudiza mediante la ironía, aunque el exceso de autocrítica y la privanza de la mesura frente a la aventura no dejen formar una auténtica novela noucentista.
El noucentisme, en su esfuerzo por europeizarse y universalizarse es fuertemente creador: bibliotecas populares, museos, revistas especializadas...
Músico noucentista: el cosmopolita Frederic Mompou. Es, a veces, un exquisito arte menor (el intimismo musical) frente al arte grandioso de Gaudí o Wagner.
La aparición de los grupos de vanguardia no afecta a los noucentistas, que van convirtiéndose en un sustrato cultural. El nuevo realismo de Josep Pla es una reacción importante contra el exceso de formalismo preciosista de la prosa noucentista.

25 enero 2007

GENTUZA. Le damos un nuevo enfoque a las revistas del corazón (para que limpies el culo con ellas)

Una nueva demostración de falta de ética a cargo de Gilda Love


* Mi querida Anita Obregón de nuevo está en el ojo del huracán gracias al chulazo con el que dice salir. Se trata de Derek, un espanto que les gusta a todas las mujeres y a los maricones (un tío como pasado de esteroides, con cara de julai nórdico y que encima se desnuda por dinero en clubes de Chueca). Anita ya sabemos que está completamente loca, que aunque ni la toque a ella le gusta que la rumorología crezca por donde pasa. Por mí que haga lo que quiera. Ahora bien, que nos tengamos que tragar los strip tease de este infra maromo a las horas de la cena ya me parece de un pésimo gusto: con esos huevos retorcidos, con esa polla estrangulada para mantenerla en posición morcillesca y eses meneitos cutrosos a ritmo de bachata... Puajj.

* Farruquito en la trena. No hay compasión. La gente no se da cuenta de que este gran artista ahí dentro se va a malograr: con la droga que hay, las torturas constantes, el bajo nivel intelectual... No sé, pero se está cometiendo una terrible injusticia con el bailaor. A fin de cuentas: ¿acaso no las ha purgado psicologicamente estos últimos tres años?. Eso es lo que quiere España a los ilustres del espectáculo. Acabará mal, sino al tiempo. En huelga de hambre o poniendo fin a su vida ahorcándose con un cinturón... No hay derecho: ¡amnistía ya!.

* Letizia está que no puede con el bombo. Lleva dentro un infante que le causa nauseas espantosas. Intratable, además. Creo que ha echado a cajas destempladas a su cuñadísima Elena y al marido (sí, al cocainómano con título) porque no aguantaba sus conversaciones imbéciles. Letizia acusó a Elena de subnormal y la otra echó a llorar huyendo a sus aposentos. A la mañana siguiente, Marichalar pudo poner algo de pulso firme en la situación, pues habeis de saber que Felipe es todo un calzonazos que frente a la iracundia de la ex presentadora televisiva se queda reducido a criaturita del mundo de los gnomos. Esta Letizia tiene que romper aguas urgentemente pues es imposible mantener una situación así. Por el bien de España.

* Penélope Cruz, esa supuesta actriz del cine internacional más degradante ha resultado nominada para los Oscars como Mejor Actriz principal por su actuación en la película Volver. Pues hay que joderse. En este sentido ya está a la altura de una Sophia Loren cuando hizo La Ciocciara para De Sica. Sólo que la italiana apoyada por un soberbio texto de Moravia bordaba a la desgarrada. En cambio esta niña por obra y gracia del inefable Almodóvar no se sabe muy bien qué interpreta: si a una mujer inverosimil como el mejor travesti, a una esposa de telediarios, a la Maura de Qué he hecho yo para... pero más embellecida o a una folclórica de Nuevos Medios. Sea lo que fuere, que esa Academia de locos vote lo que le salga de los cojones. Porque yo no pienso ni trasnochar ni ir a ver nada de lo que me intenten vender esos capitalistas del celuloide caca.