10 mayo 2007

ODIOS VISCERALES

DICCIONARIO BILIOSO DEL POP ESPAÑOL


H


HOMBRES G
Arrasaron en mi adolescencia. Lo hicieron tan a lo bestia que terminaron provocando mi más absoluto rechazo. No tanto por la calidad de sus canciones, ya digo (que hasta las tenían graciosas y resultonas) como por el machaque que en las radios se les daba a estas. Fue el fenómeno de fans más tremendo desde los tiempos de los Pecos (Mecano eran otra cosa, paradojicamente la memez Cano se vendía envuelta en finura mientras la de los G's se encauzaba más en un rollo gamberro pijales muy típico de la onda Porkys). Su lider era David Summers, asi que no fue dificil que el papá, el demencial Manuel, les preparase sendos artefactos seudocinematográficos que desde su necedad tuvieron el estimulante valor de recuperar la vieja tradición del cine ye yé made in Spain (una especie de fusión del A Tope y Los chicos con las chicas). En Sufre Mamón o La cagaste, Burt Lancaster pudieron desplegar un sentido del humor verbenero (a lo Canto del Loco) que a pesar de todo, dio perlas como Venecia (versión Battiato) o Marta tiene un marcapasos (realmente efectiva, como de los mejores Nikis). En cambio la voz de Summers era vomitiva, infumable, espantosa. Nunca la pude entender. Me sacaba de las casillas. De su reintreé mejor no hablar.

I


ISMAEL SERRANO
Otros estilos. El pop es tan amplio... Y en Fantasia Mongo la verdad es que la mierda la extendemos bien. Porque esto es un cantautor, pero popular... o mejor, de Izquierda Unida, que queda más propio. Fíjate que a mí lo del anacronismo me mola en determinados artistas autistas (por ejemplo, el Javier Alvarez tiene un pase). Este individuo en cambio es intragable, ambientado en la canción protesta de los años setenta, de la Nova Trova Cubana, del Che y Fidel, de Allende los mares, de Al Alba y otras patochadas progres. Demagogia barata. Ridícula contemporaneización de una España inexistente. Su repertorio es esquelético, sus ripios una y otra vez se nutren de versos previsibles que aluden a lugares tan comunes y trillados que dan arcadas. Su futuro es incierto, pero a la vista de sus últimos pasos no me extrañaría que empezase a sacar recopilaciones de discos o canciones u homenajes a cantautores que nunca estuvieron tan bien como están: enterrados. Por seguirle el rollo, el ritmo de su reloj, cual escena madrileña del 77, se haría perentorio que resucitase un movimiento punk potente que hundiera a este mindundi en las miserias del tardofranquismo (ese que tanto añora).

L


LA GUARDIA
Pop rock de toda la vida a mediados de los ochenta, con aromas country y rockabillys (que era la moda, sobre todo catalana). Canciones muy malas, de una obviedad insultante y que por eso mismo triunfaron. Y pensar que en lo revival de ese período tan tristón de nuestra música estaban cien mil veces mejor combos como Los Gatillos, La Granja, 091 o Los Flechazos (cada uno en su estilo, claro).
Se les podría meter en el mismo saco de mierda donde está Carlos Goñi (con o sin su grupo).
Los títulos de las canciones parecen decirlo todo: Rock and roll para olvidarte, Blues de la nacional II, Mil calles llevan hacia tí, La carretera, Donde nace el río, Un laberinto llamado ciudad, Un camino hacia el sur, En la ruta de la medianoche o en este último, Sobre ruedas.
Lo siento. No puedo con ellos. Son los típicos que suenan en un bareto de este país para peñita treinteañera y que todo dios corea (esa misma peña que si les preguntas de música se quedan con la española y de cine con las que no son españolas).

LA UNION
Otra verguenza nacional. Invento del polémico Rafa Abitbol (productor de su primer disco y gran difusor de sus temas en sus programas de radio). No creo que nadie los meta en su sano juicio en ninguna Historia del Pop Español en el apartado de La Movida Madrileña, porque cuando surgieron la movida ya la había palmado. Causaron sensación con Lobo hombre en Paris. Los aureolaba cierta elegancia que recordaba a Golpes Bajos o al Cuatro Rosas de Gabinete, encima aquel hit se inspiraba en Boris Vian. Otras canciones eran decentes: La cantante, Sildavia... Rafa Sanchez tenía una bella presencia al principio pero su voz siempre fue nefasta. Su actitud en los directos era penosa. Fue envejeciendo desde la más absoluta de las decadencias que incluyeron coqueteos con el funky, la disco music más chafardera y lo latino (tan grimoso como lo pueda ser Danza Invisible).
Mi pasión adolescente por el tal Rafa es algo que no voy a negar a estas alturas (lo veneraba un par de veces al día a mis quince años desde fotos en blanco y negro de La Luna de Madrid) pero pasó rápido. Nadie, desde luego, NADIE pudo nunca sustituir la lacónica belleza de Carlos Berlanga en este sentido (por mucho que me aullara lobezno el otro).

1 comentario:

el zurdo dijo...

Rafa Sánchez siempre me pareció una parodia sacada de tuerca de Santiago Auserón (muchos años después Jarabe de Palo acertarían más en la versión para consumo de masas de las inquietudes afrocubanas de Juan Perro).
Luis Fernández Soria, el gran ingeniero de sonido, nos contó, mientras grabábamos el disco de POP DECO, cómo hacían las letras LA UNION. Grababan todo tarareando y, finalmente, cuando había que meter la voz definitiva, empezaban a elaborar una letra sin argumento, en plan relleno, pillando de dónde podían, y de pronto, se dirigieron a él con esta pregunta inefable: "¿SE TE OCURRE ALGUNA FRASE QUE SUENE ASI COMO MISTERIOSA?".
Vamos, la degeneración industrial del bretoniano cadáver exquisito.
Si los jóvenes suicidas del Surrealismo levantaran la cabeza...