06 mayo 2007

MIS DESAYUNOS DOMINICALES

Hoy... JESUS PALACIOS



Llega a nuestros extravagantes desayunos Jesus Palacios. Jesus es un miembro de
stacado de la jóven crítica cinematográfica, grato y perfectamente válido reemplazo cara al siglo XXI de los míticos Guarner o Molina Foix. Estos jóvenes cachorros tienen una peculiaridad que si cabe los hacen más originales: haber mamado subcultura audiovisual de forma masiva, pero es que además son lectores empedernidos y reivindican el placer de la lectura y de las artes, en definitiva. Palacios escribe muchos libros, colabora en publicaciones variadas (entre otras, en la entrañable Fotogramas) y es un brillante y pirotécnico conversador, como demuestra en sus asíduas intervenciones en diferentes programas televisivos. Casi siempre como cronista del lado negro, oscuro... (no sólo de ese Hollywood que amamos, también le interesa el individuo transformado en psycho killer y las sectas intrínsecas a aquella industria del espectáculo), nuestro invitado daba lecciones desasosegantes de erudición snob. Además es un polemista implacable siempre apoyándose en razonamientos certeros (todavía recuerdo con admiración la entrevista que le realizaron hace ya unos años los de Mondo Brutto poniendo en la picota los mitos culturales y subculturales que sustentan nuestra sociedad tan politicamente correcta). Incluso en su faceta de provocador (voluntario o no) me puso más de una vez de los nervios, sobre todo cuando se muestra defensor de la estética de videoclip ochentera en el cine. Por eso es un placer tenerle hoy aquí, en la residencia de mi amiga Baby Jane. Hablaremos de puertas oscuras, de celuloides ocultos, de artificios kitsch con tintes rosas y de underground. De mucho underground.

Maciste B.: Oye Jesus, yo no sé hasta que punto hablar de underground gay no sería una redundancia, dada la cantidad de personalidades homosexuales que dio el movimiento, sobre todo, en su época de mayor gloria: los años sesenta.
Jesus P.: Si. Digamos que tiene una lógica implacable. Que una
cultura marginal como pueda ser la gay encuentre su salida dentro de los márgenes más atípicos del cine. En mi libro Alégrame el día hay un capítulo dedicado a la concepción gay del cine norteamericano en general. Y es que aparte de lo obvio de las propuestas de los artistas más declarados del campo underground o ahora independiente hay una influencia muy grande que abarca todo el universo de Hollywood tanto a nivel de fábrica de sueños como a nivel conceptual.
Maciste B.:
Ahora se me ocurre que re-viendo el otro día Dioses y monstruos, había una secuencia de cine dentro de cine con el rodaje de La novia de Frankenstein y era curioso la cantidad de personajes rosas que pululaban por el plató. O un actor como Dwight Frye, inolvidable Rendfield fusionado con Harker, que también colaboró en cortos minoritarios en calidad de voyeur. Es sintomático como este "pecado" incluso aflore en el cine de género comercial como pueda ser el terror.
Jesus P.: Toda la estética de James Whale está influida por su condición gay. Como M
urnau, cuya carrera americana fue corta, pero que nos dejó Nosferatu. Hace unos años se puso de moda esta película con el estreno de La sombra del vampiro que recrea el rodaje de la obra del alemán y ese ambiente de sexo, drogas y sofisticación en la Alemania de los años veinte. Murnau era amante del productor y director artístico de la película (Albin Grau).
Maciste B.:
En cuanto a cine underground propiamente dicho, ¿tu crees que una de las primeras manifestaciones pueda ser el cine de Kenneth Anger?.
Jesus P.:
Yo creo que si, aunque él mismo declara que seguía una
línea que se podría rastrear hasta Jean Cocteau, por lo menos.
Maciste B.:
Y Jean Genet.
Jesus P.:
Efectivamente. Tambien hay un personaje muy interesante, Joseph Stric
k que antes de que se denominara underground ya hacía ese tipo de cine experimental con connotaciones gays... fíjate que ya tiene en 1.948 una película que se llama Muscle beach y que luego hizo una adaptación de El balcón de Jean Genet ya en los años sesenta. Yo creo que la influencia de Genet es fundamental. Y luego Cocteau fue además el primero en reconocer la obra de Kenneth Anger premiando sus Fireworks en un Festival de Cannes. Anger tiene un mundo muy interesante que abarcaría a Aleister Crowley en el terreno de la magia sexual y en lo esotérico. Lo que nos llevaría de nuevo al mundo fantástico y a Murnau, pues aquel productor de Nosferatu, Albin Grau, fue amigo de Aleister Crowley. Se dice que incluso hizo con Crowley una película cuando estuvo el mago de visita en Alemania. Película que se ha perdido por los restos. En seguida van saliendo líneas, flechas que van conectando con nombres que incluyen a los Anger, Curtis Harrington, Warhols y demás. Personajes que en literatura tendrían sus equivalencias con Oscar Wilde, Baudelaire, Whitman y tantos otros.
Maciste B.:
Y esas e
stéticas compartidas que dan paso a las parafernalias típicas de lo gay y que acabarían vulgarizándose (por lo recurrentes) en el cine pornográfico. Me refiero al culto al cuero, las motos... no sólo en Scorpio Rising, sino que ya antes en el Orfeo de Cocteau aparecían unos motoristas bien singulares que parecían sacados de una revista sadomasoquista. ¿Has tenido la oportunidad de ver cine de Anger?.
Jesus P.: Tuve la suerte de ver
la obra completa en la Filmoteca en Madrid. Bastante agotador meter en dos sesiones un montón de cortos y mediometrajes, por cierto. Es casi imposible enontrarlos en España, están todos editados en Inglaterra. Pero, en general, es difícil acceder a ellos, salvo el cine de Paul Morrisey que está en la intersección del cine underground y el comercial. Y es una pena porque el underground y la exploitation, la serie B, el porno como decías antes, están muy próximos y ciertos rasgos del cine de Warhol o Anger pueden verse en las películas de Corman o Herschell Gordon Lewis.
Maciste B.: Hablemos un poco de la Factory. Cuales son las grandes diferencias, que me he olvidado, que separan a Warhol de su secuaz Morrisey.
Jesus P.:
Están claras. Las primeras películas de Warhol proceden de una personali
dad estética muy peculiar que juega a utilizar la cámara como objeto y como ojo que objetiva la imágen que recoge. Juega a crear una confusión entre lo que es la contemplación, lo que es el tempo cinematográfico, lo que es el arte. Y lo que es crear esa provocación (que es lo que tú me achacabas antes un poco) con esas obras tipo Empire, además de dejar la cámara allí durante horas y horas. Son cosas que responden a un espíritu un poco dadaísta, duchampiano, experimental... Romper moldes. Más tarde, a partir de Chelsea girls, el propio Warhol va haciendo tanteos a formas cinematográficas que, sin renunciar a lo alternativo y la estética gay, ya tienen una capacidad de llegar a más gente. Ahí es cuando entra Paul Morrisey, un personaje muy controvertido pero por el cual confieso sentir mucha simpatía, que ya traduce las obsesiones warholianas a unas formas más comerciales, más aceptables para su estreno en salas convencionales. Lo importante es que aún contienen una poética del cine underground. Esto no quitará para que despierten las iras de los elementos más ortodoxos. Yo creo que uno de los logros de la Factory fue como actuó de puente en un momento dado entre la comunidad contracultural y la del Hollywood comercial. Es importante recordar que por la Factory andaba un personaje como Joel Schumacher que luego se ha convertido en un artesano de la industria que lo mismo te hace una película de super héroes que una comedia dramática, siempre con una filiación gay. Para mi sus Batman, Batman y Robin son los mejores de todos.
Ya en los años noventa será un fenómeno que se repetirá con el New Queer Cinema, desde el mundo independiente saltando a lo standard sin por ello dejar de aportar una personalidad, enriqueciendo el conjunto.
Maciste B.:
Tu escribías
en un Fotogramas de mediados de los noventa de Hustler White de Bruce LaBruce que "... no era muy recomendable para quienes piensen que el colmo del sexo gay cinematográfico es el beso entre Tom Selleck y Kevin Kline en In & out, comedia muy apreciable por otra parte, ni para colectivos politicamente correctos".
Jesus P.: Para mi, como espectador cinematográfico fue bastante triste ver salirse a bastante gente de una proyección de Hustler white, por los contenidos violentos o morbosos de la película. Creo que a pesar de que esos contenidos son muy relativos, en nada justifican una reacción tan exagerada. Demuestran también un grado alto de incomprensión dentro del colectivo gay hacia una pequeña obra maestra del cine independiente gay.
Maciste B.: Y aparte del cine independiente, ¿qué opinas de todo este fenómeno en el cine comercial de floración de per
sonajes gays amigos de los protagonistas, al parecer forzosos en esta etapa post SIDA, en la que habría que suponer detrás de todo esto la imposición de un lobby rosa cada vez más asentado en el establishment?.
Jesus P.:
Hombre, yo creo que como todo tiene dos caras. Por un lado, una positiva
en un plano sociológico y político. Pasa como en los años sesenta con los actores de color, aqui en el sentido de que hay una parte de la población de sexualidad distinta pero perfectamente integradas en la sociedad. Pero, por otra parte, por desgracia estos son personajes demasiado sencillos, demasiado simplones. Responden a esa típica ideología hollywoodiense de lo blanco y lo negro. Si antes el gay era un personaje ridículo y para motivo de chanzas, ahora es un tipo entrañable y maravilloso. Y esto es negativo desde el punto de vista estético. Además esos productos están facturados con un look televisivo, en plan culebrón, son muy mediocres. Para mí, el verdadero espíritu gay viene firmado por otro tipo de gente mucho más loca, extravagante y rebelde. Hay dos directores que son los que verdaderamente me interesan, Todd Haynes y Bob Luhrman, que son los que han hecho las dos grandes stravaganzas maestras de los noventa: Velvet Goldmine y Romeo y Julieta, respectivamente. Me apasiona esa estética decadente, muy exacervada.
Maciste B.:
Ah, pues vamos a acabar. Yo ya me he zampado los intestinos. ¿Qué
te ha parecido la rata?.
Jesus P.: ?.


Foto 1: Desayuno especial
Foto 2: Jesus Palacios
Foto 3: Un chant d'amour (1.950. Jean Genet)
Foto 4: Fireworks (1.948. Kenneth Anger)
Foto 5: Scorpio Rising (1.963. Kenneth Anger)
Foto 6: Lonesome cowboys (1.969. Warhol / Morrisey)
Foto 7: Jóvenes ocultos (1.987. Joel Schumacher)
Foto 8: Un libro de J. Palacios

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