09 mayo 2007

ESCALA EN HI FI

Astrud y Tu No Existes: Estancados en su fracaso (Por DJ Merluzo)


¿Âvance o retroceso?. Más bien estancamiento en las fórmulas propuestas desde "Mi fracaso personal". Y más que en el anterior, la vuelta a un sonido sintético, de electrónica lo fi, aquello que los entendidos llaman oldskool. Contra todo pronóstico, aunque algo ya nos lo h
abían dado a entender a raiz de su villancico borde para Jabalina, han renunciado a los kazoos, ukeleles, tambourines y hasta su característico piano (o el claudiano de Magnetic Fields) en favor de las máquinas. Perfomance en el fondo buscaba sonar a ciertos recovecos rococós del 69 Love songs. Si ha quedado algo de su admirado Merritt de nuevo este sería el más sintetizado. Nada que objetar, pues nos acostumbraron bien en sus dos primeros largos. Vuelven a trabajar con el productor Joe Robinson (que también ha hecho cosas con Badly Drawn Boy).
Pese a todo cabe preguntar ¿hay canciones buenas?. Veamos, tras tres escuchas diría hasta que hay una muy buena... y unas cuantas de su montón. En general son canciones que se salvan por unas letras brillantes y originales, pues sus melodías son muy tostonas. Continuan demostrando su capacidad de ser muy extremos. Sin dobles tintas. Asi levantan tantos odios como pasiones. En cambio, si su mayor acierto en esta vida pop fue la de ser raros, aqui aunqu
e lo vuelvan a cumplir adolecen en su conjunto de una pérdida sustancial de capacidad introspectiva. Y en Performance el asunto ya se echaba demasiado en falta. Han sustituido el mal rollo por el humor negro, por el surrealismo posmoderno. Dudo que a Maciste, responsable de este blog, le hagan gracia los chistes de Los Otakus, de Por la ventana, incluso de su ya muy celebrado Noam Chomsky. Y es que a Maciste, criado en el absurdo de la escuela Bruguera (atengámonos además a sus tonterias de este invierno con aquellos Diálogos de Carmelitas) tales guiños le sonarán demasiado ajenos.
Si hay alguna vuelta de tuerca en cuestiones sentimentales estas parecen en todo muy poco sutiles (si en Performance el escalofrío de Masaje era acariciador y muy ambiguo, lo mismo ahora deviene en Paliza, si en su "single de madera" Manolo manifestaba No tener miedo, en "Tu No Existes"
el miedo apabulla numerosos cortes de manera inexplicable, y es muy molesto, pues el masoquismo de Manolo es lo menos que me apetece descubrir en unos tiempos en los que se hace perentorio tomar cartas en los asuntos, apostar por la beligerancia verbal o física).
El disco en general no sorprende. Hasta aburre. Pero por encima de cualquier predisposición, y la mía no era muy halagueña, deberíamos rendirnos al encanto, a la genialidad de El Vertedero de Sao Paulo.
Sé que en esto no voy a ser nada original, que dicha canción se encontrará pronto entre las mejores nacionales del año, pero sería imperdonable por mi parte no citarla. Más allá de los chistes graciosos o insufribles de otros momentos del disco, esta se erige como la perla de sus creadores. Y es una lástima, pues en Gran Fuerza, por ejemplo, había tres o cuatro vertederos así (ya no hablemos del single de madera). Hemos tenido que aguardar tanto tiempo... para esto. ¿Mereció la pena?. Creo que no. Asi que no te compres el disco, descárgatelo gratis. Es mi consejo. En última instancia, alegrémonos, son Astrud que han vuelto (tarde y a trompicones, con un ligero sabor a rutina y reiteración mecánica de clisés). Van a menos, aunque todos los fans dirán que siguen siendo los mismos. Y lo son. Pero están cansados.

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