THE BOB MIZER STORY
" Ve ahora, caro Febo y limpia de sangre, oscura como nube,
el cuerpo de Sarpedón. Rescátalo fuera de los proyectiles
y llévalo muy lejos y báñalo en las corrientes del río.
Unge su cuerpo con ambrosía y vístelo con inmortales ropas"
Sarpedón, hijo de Zeus, muere a manos de Patroclo. Al verlo reposando entre mortales, Zeus implora a Apolo (LA ILIADA, Homero)

Capítulo XII
Los dibujantes del Physique Pictorial (1)
Previamente a la salida del primer número que se vendió, por cierto, por correo, Mizer deseaba reunir a una serie de dibujantes e ilustradores para que formaran parte de su equipo en calidad de decoradores gráficos. Dotar a la revista de unas páginas con dibujos homoeróticos no sólo le daban una variación, también aportaban esa "cualidad extra" que tiene el dibujo para despertar nuestras fantasías y, desde un punto de vista más pragmático, era una astuta maniobra para eludir la censura. Esta era menos severa con el "artwork" salvo en casos puntuales: cuando el sadomasoquismo irrumpió con fuerza allá por los años 60 (sobre todo con Etienne y Steve Masters).
GEORGE
QUAINTANCE
Un artista al que Mizer admiraba por sus trabajos en las revistas de Joe Weider era George Quaintance. Le propone hacer la portada del primer número y éste acepta de buen grado. Ambos tienen más cosas en común que las que les pueda unir a Weider. Son homosexuales y comparten unas cuantas ideas para llevar a buen puerto el proyecto Physique Pictorial. En ese año Quaintance abandona su trabajo en Adonis y Your Physique y se entrega de pleno a ilustrar para Mizer.
Para el primer número prepara "Havasu Creek", una pintura realmente hermosa y que sigue la tradición milenaria del retrato ecuestre con un punto entre la épica western (Remington, of course) y el espíritu desbocado de los románticos. Recordemos momentos sublimes del romanticismo francés ante la figura del rebelde Mazzepa y cómo fue entendido por Chasseriant o aquel sangrante Delacroix. El hombre desnudo sobre un impetuoso caballo llegó a formar parte incluso de la propaganda revolucionaria bolchevique en una ilustración para el cine de Anatoli Belsky. Es evidente que Quaintance era un salido sibarita en cuestión del estudio de las artes. Y si la censura stalinista cortó parte del desnudo del jóven godivo, las ligas norteamericanas para la decencia comenzaron a sentirse intranquilas con el uso e incluso abuso del bondage.
Los machos en ecktachrome y sus contorsiones erótico-dol
orosas. Asaeteados cual San Sebastián de Mantegna, agonizantes a la manera del Sansón prisionero de Carracci o sufrientes en pathos histérico como aquel Desnudo siendo torturado de Gericault. Todo bajo la paleta gay de Quaintance. Incómodo para los puritanos.
El artista utilizaba las mismas tonalidades que el technicolor de los años 50, sin embargo éstos se traspasaban a las revistas en blanco y negro, con lo cual los lectores de la época jamás los vieron en su esplendor original.
Algunas series artísticas de Quaintance fueron: The bandit, Sunset, Navajo... La belleza del indio norteamericano, del mexicano con aires de Pe
dro Armendariz y hasta del moreno de verde luna lorquiano inspirarían las creaciones de este pionero moderno de las bonitas estampas. Y todas con una impronta kitsch que tendría que superar el espectador actual con una pizca de ironía ... sino fuera porque también probó con la escultura. Y allí dejó ejemplos de un mal gusto alarmante cuando osó con mármol blanco convertirse en algo así como una especie de Miguel Angel de la era de los electrodomésticos. Sus figuras masculinas de grandes dimensiones con cabezas de atleta universitario (crew cut incluido) resultan un plato empalagoso para cualquier amante de lo estético, fueran o no premeditados homenajes al corpus renacentista (en los jardines de la mansión de Liberace tendrían su marco adecuado).
Quaintance falleció en 1957. Dejó muy apenados a los lectores del Physique Pictorial. Mizer quedó abatido por la repentina muerte de su amigo. Sin embargo tenía ya un buen reemplazo, un dibujan
te que estaba destinado a convertirse en el más importante que dio la cosa homosexual del siglo XX. Hablo del inmortal Tom de Finlandia.
continuará
" Ve ahora, caro Febo y limpia de sangre, oscura como nube,
el cuerpo de Sarpedón. Rescátalo fuera de los proyectiles
y llévalo muy lejos y báñalo en las corrientes del río.
Unge su cuerpo con ambrosía y vístelo con inmortales ropas"
Sarpedón, hijo de Zeus, muere a manos de Patroclo. Al verlo reposando entre mortales, Zeus implora a Apolo (LA ILIADA, Homero)

Capítulo XII
Los dibujantes del Physique Pictorial (1)
Previamente a la salida del primer número que se vendió, por cierto, por correo, Mizer deseaba reunir a una serie de dibujantes e ilustradores para que formaran parte de su equipo en calidad de decoradores gráficos. Dotar a la revista de unas páginas con dibujos homoeróticos no sólo le daban una variación, también aportaban esa "cualidad extra" que tiene el dibujo para despertar nuestras fantasías y, desde un punto de vista más pragmático, era una astuta maniobra para eludir la censura. Esta era menos severa con el "artwork" salvo en casos puntuales: cuando el sadomasoquismo irrumpió con fuerza allá por los años 60 (sobre todo con Etienne y Steve Masters).
GEORGE
QUAINTANCEUn artista al que Mizer admiraba por sus trabajos en las revistas de Joe Weider era George Quaintance. Le propone hacer la portada del primer número y éste acepta de buen grado. Ambos tienen más cosas en común que las que les pueda unir a Weider. Son homosexuales y comparten unas cuantas ideas para llevar a buen puerto el proyecto Physique Pictorial. En ese año Quaintance abandona su trabajo en Adonis y Your Physique y se entrega de pleno a ilustrar para Mizer.
Para el primer número prepara "Havasu Creek", una pintura realmente hermosa y que sigue la tradición milenaria del retrato ecuestre con un punto entre la épica western (Remington, of course) y el espíritu desbocado de los románticos. Recordemos momentos sublimes del romanticismo francés ante la figura del rebelde Mazzepa y cómo fue entendido por Chasseriant o aquel sangrante Delacroix. El hombre desnudo sobre un impetuoso caballo llegó a formar parte incluso de la propaganda revolucionaria bolchevique en una ilustración para el cine de Anatoli Belsky. Es evidente que Quaintance era un salido sibarita en cuestión del estudio de las artes. Y si la censura stalinista cortó parte del desnudo del jóven godivo, las ligas norteamericanas para la decencia comenzaron a sentirse intranquilas con el uso e incluso abuso del bondage.
Los machos en ecktachrome y sus contorsiones erótico-dol
orosas. Asaeteados cual San Sebastián de Mantegna, agonizantes a la manera del Sansón prisionero de Carracci o sufrientes en pathos histérico como aquel Desnudo siendo torturado de Gericault. Todo bajo la paleta gay de Quaintance. Incómodo para los puritanos.El artista utilizaba las mismas tonalidades que el technicolor de los años 50, sin embargo éstos se traspasaban a las revistas en blanco y negro, con lo cual los lectores de la época jamás los vieron en su esplendor original.
Algunas series artísticas de Quaintance fueron: The bandit, Sunset, Navajo... La belleza del indio norteamericano, del mexicano con aires de Pe
dro Armendariz y hasta del moreno de verde luna lorquiano inspirarían las creaciones de este pionero moderno de las bonitas estampas. Y todas con una impronta kitsch que tendría que superar el espectador actual con una pizca de ironía ... sino fuera porque también probó con la escultura. Y allí dejó ejemplos de un mal gusto alarmante cuando osó con mármol blanco convertirse en algo así como una especie de Miguel Angel de la era de los electrodomésticos. Sus figuras masculinas de grandes dimensiones con cabezas de atleta universitario (crew cut incluido) resultan un plato empalagoso para cualquier amante de lo estético, fueran o no premeditados homenajes al corpus renacentista (en los jardines de la mansión de Liberace tendrían su marco adecuado).
Quaintance falleció en 1957. Dejó muy apenados a los lectores del Physique Pictorial. Mizer quedó abatido por la repentina muerte de su amigo. Sin embargo tenía ya un buen reemplazo, un dibujan
te que estaba destinado a convertirse en el más importante que dio la cosa homosexual del siglo XX. Hablo del inmortal Tom de Finlandia.continuará
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