07 febrero 2007

LUGARES CON ENCANTO



LA ATLANTIDA


Mas no hay grandes indicios de que esta isla sea ese mundo nuevo que acabamos de descubrir, pues tocaba casi con España y serí
a increible que la inundación la hubiera apartado hasta donde está, a más de mil doscientas leguas, aparte que lo que las modernas expediciones han descubierto ya casi no es una isla, sino tierra firme, unida por un lado con las Islas orientales y por otro con las tierras que están bajo los polos, o que sí está separada, lo está por un estrecho o intervalo tan pequeño que no merece por ello ser considerada isla.
El otro testimonio de los tiempos antiguos con el que se le quiere relacionar este descubrimiento de Aristóteles, al menos sí es suyo ese libreto de las "maravillas inauditas". Cuentan en él que algunos cartagineses, habién
dose lanzado a través del mar Atlántico fuera del estrecho de Gibraltar y habiendo navegado durante largo tiempo, descubrieron por fin una isla grande y fértil, cubierta de bosques y regada por anchos y profundos ríos, muy alejada de cualquier tierra firme, y que ellos, y después otros, atraídos por la riqueza y fertilidad de la región, fuéronse allí con sus mujeres e hijos, empezando a acostumbrarse a ella. Los señores de Cartago, viendo que su país se despoblaba poco a poco, prohibieron expresamente, bajo pena de muerte, que nadie fuese más allí y expulsaron a los nuevos habitantes, por temor, según dicen, a que con el paso del tiempo llegaran a multiplicarse de tal forma que los suplantasen a ellos y arruinasen su estado. Este relato de Aristóteles tampoco concuerda con nuestras nuevas tierras.
MICHEL MONTAIGNE