21 febrero 2007

THE BOB MIZER STORY

" ¡Ah, el hombre!. ¡ En forma y movimiento, qué armonioso y admirable es!. ¡Es la belleza del mundo!. ¡El paradigma de todos los animales!"
WILLIAM SHAKESPEARE, "Hamlet".

Cap. I


Mizer fue grande. Sobrevivi
ó a todas las batallas censoriales. Desde la nada fundó un secreto imperio en torno a la belleza de los muchachos que se prolongaría durante cuatro décadas (murió en 1.992). Su revista Physique Pictorial puso las bases de lo que hoy conocemos como parafernalia gay (tanto para lo bueno como para lo malo). Su pasión por el cuerpo masculino alimentaría los sueños de protagonistas fundamentales de la cultura del siglo XX: Francis Bacon, Andy Warhol, Jean Cocteau, Gore Vidal, André Gide, Jean Genet, Truman Capote... se excitaron con las aportaciones morbosas y a la vez cándidas de los kuroi que el fotógrafo retrataba.
Physique Pictorial era la revista del Athletic Model Guild (AMG), el más grande estudio de fotografía homoerótica. Bob M
izer lo fundó en Los Angeles en 1945. El propio artista se encargaba de todos los aspectos de la producción, desde el diseño gráfico y el montaje a la elaboración de los textos y la importante selección del material.
En la historia
de Mizer hay hedonismo y belleza, pero también arrestos policiales, cárcel, brutalidad, censura, feísmo, la guerra del Vietnam (tan devastadora en almas como la plaga del SIDA en los 80: muchos de sus modelos perecerían en aquella sinrazón), usos y abusos de drogas y, evidentemente, la evolución del desnudo hacia una permisividad total en los años 70 con el advenimiento de la contracultura y el gay power. Pero, por encima de lo apuntado, la historia de Mizer es la historia de una personalidad intelectual y pública.

Su Idaho privado
Bob nace en Haley (Idaho) en 1.922. Pasa la mayor parte de su tiempo con su madre, pue
s el patriarca fallece tres meses después de su nacimiento. En su casa de 1834 West Eleventh Street la infancia discurre sin mayores sobresaltos. Allí, como hijo único que fue, va edificando un particular mundo personal , incluyendo la fascinación por el cuerpo masculino. Su pequeño escondrijo del ático va transformándose sin darse cuenta en un mini museo fotográfico a base de recortes de prensa y de revistas sólo con desnudos de tíos. Hay montones de carpetas donde va guardando biceps, torsos, glúteos, genitales, caras viriles...
Una tarde de 193
8, en plena adolescencia, ocurre un hecho luctuoso: la casa de Mizer sufre un monumental incendio. Sus archivos quedan reducidos a cenizas. Sin embargo el chaval no desfallece: consigue salvar su pequeña cámara Box Brownie a la que se aferra mientras contempla como el hogar se hace pasto de las llamas. Héte aquí que entra en acción el cuerpo de bomberos y nuestro héroe (en un gesto que le honra), quizá sintiendo que el morbo se va apoderando de su personita, comienza a lanzar flashes a los aguerridos de la manguera. Una salida de tono deliciosa y, sobre todo, muy maricona.
A principios de lo
s años 40 acaba de graduarse en la high school y posee ya un importante equipo de fotografía profesional. Su intención es hacerse un nombre y una reputación como sus maestros Cecil Beaton o Edwin Townsend. Pasa largas temporadas en la pre Venice donde está a punto de desprendérsele la retina, tanto bañador vio. Y conociendo de paso todo el sub mundo bizarro de la California homo. Pero también las fiestas privadas donde el chapero (basicamente muchachos ex combatientes de la II guerra mundial, sin trabajo ni futuro) y las estrellas de Hollywood se juntan con los estetas del arte para crear entre todos una fascinante coctelera. Jim Speciale en la introducción de su libro Lon de Nueva York cuenta: "Aquellas veladas reunían a gentes tan dispares como el legendario Sal Mineo, a la seductora Arlene Dahl y a su encantador marido Fernando Lamas, la pseudo cantante inca Yma Sumac y a un célebre bailarín, muy muy célebre que no dudaba en aprovechar la ocasión para bailar, en algún rincón oscuro, con un hombre casado...". Dios, ¿a quién se refería Speciale, al del Singing in the rain?. Fijo, y el hombre casado era Vincente Minnelli.

continuará