05 enero 2007


REVISIONISMOS

MIS INMORTALES DE LA TAMLA MOTOWN
(La edad dorada)

Cuarta parte

Smokey Robinson (and The Miracles)

Decir Smokey Robinson es decir la Motown. Su sinónimo más perfecto, más justo. El fue el que a finales de los cincuenta convenció a Berry Gordy Jr. para que la fundase, él fue el que sacó el primer single millonario en ventas (Shop around) en 1.961, el fue el compositor del primer número 1 del sello (My guy, 1.964). Productor, compositor, artista pues... y vice presidente de la compañía en un momento dado. Burocracia de despachos aparte, quedémonos con canciones salidas de su mágica (y sensualísima) imaginación : Ooo baby baby, You've really got a hold on me, I second that emotion, Tears of a clown... Emocionantes, sentimentales, con ese puntito sexy que les daban los arrullos de este genio y sus acompañantes (Bobby Rogers, Marv Tarplin, Ronnie White, Claudette Rodgers).
La vocación de Smokey arranca temprana. En la high school componía ya para el coro. Le gustaba una revista llamada Hit Parade, donde salían las letras y partituras de las canciones de moda en el momento (una especie de Cancioneros, como había en España también). Su afición fue creciendo y pudo formar a los Miracles en el instituto. Una de sus primeras composiciones fue Got a job, respuesta irónica al Get a job de los Shilouettes. Luego vendría Bad girl ('59) que distribuyó la Chess Records, y que seguro, que al escucharla Berry Gordy le motivó a fundar aquel imperio de artefactos de pop luminoso llamado Motown (siempre en estrecha colaboración con Robinson).

The Spinners

Y finalmente los Spinners triunfaron en la Motown en 1.970 (sólo un año antes de su ruptura con el sello) con el extraordinario It's a shame, escrito, producido y practicamente tocado por Stevie Wonder.
Como The Spinners, tuvieron un montón de éxitos en el sello Tri-Phi de Harvey Fuqua, en los tempranos años sesenta. CuandoTri-Phi se fusiona con Motown el grupo graba gemas ocasionales, acompaña en las giras a los artistas grandes de la compañía. Incluso conducen los coches. Pluriempleados de Berry Gordy eran, desde luego. En aquel período hubo cambios de formación. El vocalista principal era G.C.Cameron. Y de repente, Stevie Wonder les cede It's a shame. Una canción inmarchitable.
A mediados de los setenta, ya lejos de su etapa Motown, el quinteto tiene la fortuna de recalar en Philadelphia, donde se encontrarán con Thorn Bell, que les abastece de éxitos sofisticados. Ingresaban a partir de ahí en el no menos glorioso sonido de Philadelphia (el sofistisoul). Colaboraron durante un período también con la Venus de ébano (Dionne Warwick) en temas plácidos, puro terciopelo negro.

Stevie Wonder
Qué grande fue, dios. Cuánta energía y vitalidad la del principio de este genio. Su nombre original era Stevland Morris. Tenía once años y una armónica cuando Berry Gordy lo conoció (gracias a la intersección de su legítimo descubridor: el Miracle Ronnie White). Nacía Little Stevie Wonder. Cuánto talento desplegaba ya el novatillo. Qué registros rítmicos sacaba de sus cancioncillas para teenagers. Era emocionante verlo, cual Frankie Lymon de los ciegos, apoderándose del escenario, robándoles protagonismo a estrellas de la anterior generación del pop. Se inauguró en el sello con un tema en directo: Fingertips Part.2 . Era vibrante, se había grabado en el Teatro Regal de Chicago. Año 1.962. Fue el primer artista pop que alcanzaba el número1 de las listas con un disco en directo y el pionero en tener en el ranking simultaneamente en primera posición tanto un single como un Lp. Pero Stevie no fue Little por mucho tiempo, de hecho ya de niño era bastante largirucho. Cuando se libró de su apodo de artista precoz, a mediados de los sesenta, volvió a deslumbrar con otro temazo que se titulaba Uptight, inspirado en el Satisfaction de los Stones. Fue su primer éxito adulto. A partir de entonces, su carrera fue meteórica. Tal vez sea su Signed, sealed, delivered de 1.970 el tema que abriría un nuevo horizonte en otro tipo de manera de hacer música soul. El investigador Wonder empezaba la siguiente década con el firme convencimiento de que lo mejor estaba aún por salir.

Supremes (y Diana Ross)

La historia de estas inmortales es la mar de curiosa. Era 1.960, y estas chicas estudiantes de bachillerato se presentaron a una audición para Berry Gordy llamándose The Primettes. Vestían vestidos blancos y plateados, portaban calcetines de colores... Eran la viva estampa del pop de entonces. Gordy tras escucharlas las despachó con un vuelvan ustedes mañana. Pero peor: las citó para el año siguiente. Y volvieron. Y arrasaron. No es que fueran las mejores, pero eran buenísimas y consiguieron calar en todas las audiencias del mundo. Diez números 1 (con la fiebre Beatles haciendo de las suyas), veinte apariciones en el influyente show televisivo de Ed Sullivan. Visualmente eran impactantes. Elegancia y frivolidad a partes iguales. Canciones super pegadizas con letras tan divertidas como sentimentales. Las originales Supremes eran Diana Ross, Mary Wilson y Florence Ballard (hubo otra en esta primera época, que pasó sin pena ni gloria. Una tal Barbara Martin. Duró poco, hizo carrera en solitario igual de breve). Baby love, You can't hurry love, Love Child (ya como Diana Ross and The Supremes, que demostraba la preponderancia del carisma de esta enorme cantante apunto de desligarse de sus compañeras)... Diana abandonó el combo en 1.970. Emprendía una carrera en solitario bastante compleja (y que incluiría su paso por el teatro musical y el cine). La sustituyó Jean Terrell, hermana del boxeador Ernie Terrell. Su primer éxito sin Diana fue Up the ladder to the roof, funcionó bien. Igual que Stoned love o la feminista Nathan Jones. Lo cierto es que a principios de los setenta las Supremes sin Diana funcionaban mejor que la nueva Diana. En 1976 Florence Ballard fallecía siendo sustituída por una ex Patti LaBelle, Cindy Birdsong. Fue el tiempo del ocaso para este trío de magníficas.

Tammy Terrell
Adoro a Tammy. Era una mujer tan hermosa y tan frágil... Enfermiza es la palabra. Fue un descubrimiento de James Brown. La muchachita poco grabó, pero todo buen aficionado la recordará siempre por sus duetos apasionados con Marvin Gaye. Hacían una hermosa pareja, sin duda. Ain't no mountain high enough y Ain't nothing like the real thing son canciones a duo que nos dejaron un buen sabor de boca.
La bellísima Terrell sufrió un colapso en los brazos de Marvin. Ocurría en un concierto en 1.967. Moriría tres años después víctima de un tumor cerebral.

Temptations
43 top ten en veinticinco años. Los Temptations son la apoteosis de la elegancia en el rhythm'n'blues y el soul. Su variedad de registros (del pop al jazz, pasando por los éxitos de Broadway) fue lo que les hizo grandes. La total compenetración vocal y escénica de todos sus componentes. Versatilidad, a fin de cuentas. Otis Williams, David Ruffin, Eddie Kendricks, Paul Williams fueron los auténticos Temps. Se amparaban en un repertorio inmejorable que desde la Motown les confeccionaban Smokey Robinson y Norman Whitfield. Los entendidos hablan de dos etapas bien diferenciadas en la carrera del conjunto. Una, antes de la marcha de David y otra, después (cuando entró en su lugar Dennis Edwards). Es posible. David era una eminencia gris excepcional. Pero las canciones salidas en singles no paraban de convertirse con o sin él en éxitos fulminantes: I can't get next to you, Cloud nine... Y las primeras: The way you do the things you do, My girl, Ain't too proud to beg, Beauty is only skin deep...
A partir de la siguiente década la formación varía considerablemente. Kendricks y Paul Williams se van para especializarse como solistas (Williams muere en el 73). The Temptations eran unos artistas redomados, verlos en viejos videos es una de las cosas más gratificantes que nos ha dejado la cultura pop del siglo XX. Sus coreografías, sus trajes, sus voces... Y los tres minutos de felicidad que la Motown cedía para ellos, siempre en nombre del amor (o el desamor).

Undisputed truth
La indiscutible verdad. Trío formado por Billy Calvin, Brenda Evans y Joe Harris. Descubrimiento de Norman Whitfield. Tenían un look muy personal: maquillajes blanquecinos que otorgaban a estos negratas un aspecto insolitamente pálido (sí, antes de la moda que impusieron, entre otros, Tina Turner y alguno del clan Jackson) y unos pelucones afros, en contraste con la imagen típica de los artistas negros. Esta imágen chocante se amoldaba perfectamente con el himno irónico que les había compuesto Norman Whitfield a propósito de la hipocresía de la sociedad convencional: Smiling faces sometimes (1971).

The Velvelettes
Eran un quinteto muy familiar. Lo formaban dos hermanas y dos primas. Empezaron ensayando en los tiempos de la universidad, allí en el oeste de Michigan, en la localidad de Kalamazoo. Las descubrió en una actuación amateur Robert Bullock, el sobrino de Berry Gordy y les preparó una audición. Ficharon por la subsidiaria VIP y tuvieron un par de singles exitosos. Sin embargo, su presencia en la historia del sello es casi invisible. Kalamazoo era un mundo apartadísimo de Detroit y los papás de las muchachas también las forzaban a que siguieran en sus estudios. A pesar de todo se embarcaron en el tour de 1964, de teloneras de los Temptations. Pero nunca hubo un album de las Velvelettes.
Las cinco componentes pasarían a ser cuatro cuando Betty Kelly sustituyó a Annette Sterling en las Vandellas. He was really sayin' something fue su canción más popular.

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