11 enero 2007

ODIOS VISCERALES

Diccionario bilioso del pop español


B
LA BEBE
Paupérrimo mini fenómeno sociológico de hará tres veranos. Descubrimiento del renacentista Carlos Jean, incorporó los rapeados con mensaje de telediario a los superventas de este país (una manera que tienen los mangantes de nuestra industria discográfica de quedar como unos abiertos de la ostia hacia los nuevos sonidos que imponía el nuevo siglo). Su gran himno fue aquel vergonzoso retrato de mujer maltratada, que de puro victimista y demagógico provocaba efectos contrarios a los pretendidos. Era la concienciación de moda. Luego pasó por el aro de participar en bandas sonoras de filmes españoles que nadie verá y que al parecer, está siendo el más claro signo del destino de todas las raperas pijas habidas y por haber. Y es que hay más. En este sentido, la propia Bebe al extinguir su famita fue rapidamente sustituida por nuevas seudo leonas del ripio facilón y el caminar tumbao: oiganse sino a La Mala o a la reciente Vanexxa.

EL BUSTA
Antes estaría el Bisbi, pero al rizitos casi que lo dejaré para cuando entremos a saco en la letra D, que si no vamos a abarrotar de triunfitos primera generación el fascículo. Y mira que a estos los meto por su importancia a nivel mediático, porque esta peña de pop tienen tanto como Lucía Etxebarría de escritora.
El de San Vicente, español universal, muy español y muy macho, a pesar de que llorase tanto, que no tiene nada que ver una cosa con la otra, porque en la Legión también se llora (y mucho, sobre todo cuando se les muere una abuela), pues el Busta me gustaba a mi, fíjate tú. No sus canciones, ni cómo cantaba o saltaba, ni aquella manera de ser...no. Digamos que cada vez que lo veía en vaqueros y camisetita hablando de su pasado en las Obras de España, me daba un morbazo que acababa pensando en mierdas impuras. De verdad te lo digo. El imaginármelo con esas caderas, los jeans de trabajo rotos por el culo y sin ropa interior, a cuatro patas y subido a un andamio mientras clavaba nosequé ante la lividinosa mirada de sus compañeros portugueses de la construcción y sus sonrisitas malintencionadas..., vamos que yo para mis adentros reflexionaba y decidía que eso estaría para dibujarlo o filmarlo y mandarlo a la productora COLT STUDIOS vendiéndoselo como material spanish vintage puro y duro. Ni que decir tiene que un Busta adolescente en esta tesitura me provocó un par de buenos pajotes hará unos años. Como todo este puto país había caido en los delirios de la fiebre OT. Y yo a quien quería era a él, a él y al catalán aquel que hizo carrera... que ahora se depila las cejas y va de gayetero cuando esta moda ya no tiene fundamento alguno. En el tomate hace un año o asi, indagaron en su familia del pueblo, especie de cabestros con maneras hamponas y brutísimas que dejarían al paleto de Gila a la altura de un ciudadano de polis griega. Musicalmente prosigue sacando bazofia para niñas del extrarradio y mujeres maduras inteligentes y emancipadas (que puedan pagarse cuando quieran a un chulo para que les calme la menopausia) tipo Rosa Villacastín y brujas similares. No está mal para bodas, bautizos y primeras comuniones de aristocracia rancia (pues este chico se cotiza alto) aunque su tendencia a engordar está haciendo peligrar su imágen tan querida de mazitas rústico, enorme problema para cualquier ídolo prefabricado que, evidentemente, no se precie de serlo.

C

CARLOS GOÑI
El gran horror de este país. Hay bastantes estrellonas que me dan arcadas pero muy pocas son las que en realidad desearía ver muertas por sobredosis de una jodida vez, o por lo menos atropellados y bien esmagados por algún camíón maléfico tipo El diablo sobre ruedas. No encontraría muerte mejor para este monigote ridículo y comatoso, ex lider de si mismo aunque se llamara aquello Revolver (en los ochenta ese nombre tenía un fundamento pues la ola rocker pegó fuerte). Ya entonces el tipo resultaba extremadamente nefasto con sus poses y actitudes a lo Springsteen (el yo creo que se creía en verdad su impersonator español). Sólo escuchar su voz me ponía de los nervios, sus recurrentes frases (el típico cantautor que sabes como va a acabar la rima de cada uno de sus ripios), esos cambios tonales para hacer la melodía más bonita (que iba agotando por lo reiterativo), su mundo en sí, todo lo que él dice y piensa y admira... sus fans, gentes que no tienen ni puta idea de música pop, peñita asi como universitaria, que van a pafetos donde sólo se oye música española, habituales de las manis, antisistemas sin pasarse y con sus ordenadores y chapitas del Ché. Este pobre hombre es un flagrante caso de mimetismo subnormal que hasta hace al primer Loquillo un dios.
En el siglo XXI el señor Goñi es un típico concienciado más, con sus ONG's, su votito a Izquierda Unida, su sempiterno sentimentalismo barato y una imágen de interno de Alcalá Meco muy mayor, tal como lo atestigua la foto que acompaña a este libelo.

CARLOS JEAN
Otro superventas ocasional que a lo más que puede aspirar es a arrebatarle a Georgie Dann el trono de cancionero del verano. Sólo que Georgie llegaba al pueblo y éste a donde llega es al pafeto gay de provincias. En el fondo se lo tiene bienmerecido por petarda, amiga de la Alaska y ecléctico de un montón de mamarrachadas (lo mismo te produce a Miguel Bosé o a Alejandro Sanz como a Carlos Baute u OBK). Al principio tenía su gracia, con la Najwa de los cojones, impactando a los provincianos con su electrónica moderniqui de pacotilla. En solitario igual, aprovechándose de la enésima reivindicación de los horteras seventies. El anuncio aquel fue su plataformón y de ahí a lidiar en el universo de los Studios 54 de mentira con sus crystal balls y demás parafernalia hubo sólo un paso travoltiano. Lo que le hubiese gustado ser sería Curtis Mayfield y musicalizar a Tamara Dobson. Al final, se limitó a apadrinar bluffs, acompañar en las fiestitas arcoiris a la Torrebruna, relinchar en las autonómicas y languidecer como poster en los clubes para osos más costrosos del Imperio.

continuará

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