25 enero 2007

NEW SUPER BOB DELMONTEQUE POSTCARDS
Por el monitor de educación física Marcial Carracedo

BOB DELMONTEQUE



En la actualidad es una leyenda transformada en ilustre senior de la cultura física (una suerte de Joe Weider contemporáneo) que busca ante todo, mantener una reputación de seriedad que, por desgracia ha pasado por borrar un ayer maravilloso: justo cuando fue el más grande modelo físico de su época. Visitas su página de internet y parece que su único reclamo estético se basa en una gerontofilia milagrosamente musculada, casi en un estado de Cocoon permanente. Puede que tenga sus adeptos, pero no deja de ser un extraño caso de doriangreynismo de aterradores resultados. Su empecinada decisión de mantener en el olvido sus veinte años (imposible archivar fotos disponibles en la red) hacen al nostálgico tener que desempolvar las viejas revistas del físico en las que reinó con todos los méritos del mundo.

Entre 1.947 y 1.955 fue el poseur más reconocido de los Estados Unidos. Sus catálogos eran requeridos por todas las publicaciones del ramo y vendidos a particulares que las aguardaban con verdadera ansia onanista. Cada catálogo contenía alrededor de medio centenar de fotos en miniatura, bien a color (kodachrome) bien en blanco y negro, en exteriores o en interiores (estas últimas de una suerte de tenebrismo, incluso algo goticista gracias a los accesorios extravagantes: candelabros, cirios encendidos... utilizados como medio de búsqueda de un tipo de luz cenital que resaltara determinados ángulos de su bendito cuerpo). Visto hoy en día, el de Detroit pecaba de una cara algo redonda, de carrillos hinchados que le restarían parte del poderío inmenso del cual gozó pero su dedicación como profesional en lo suyo le mantiene imbatible. Dibujantes y escultores homoeróticos se inspiraron en sus delirantes escenografías fotográficas para realizar sus obras. Tales escenografías (o tableaux) incluían atrezzos tan estimulantes como cadenas, cuerdas, correas de cuero y hasta sables. Sadomasoquismo tenue pero eficacísimo. Nada que no estuviesen usando sus compañeras del gremio Betty Page y compañia sólo que su tratamiento era mucho más sofisticado o "artístico". Digamos que la diferencia entre unas y otros era la que separaban un vulgar Paris Hollywood manoseado en una oficina por funcionarios de clase media de un sublime lienzo de Gericault (¿acaso esa foto de Delmonteque esposado no es calcada a cierto desnudo siendo torturado del romántico francés?).


Con la fama, Bob empezó a reclutar para su agencia a Adonis más jóvenes que él. Así su alianza con Glenn Bishop fructificó en inmensos trabajos playeros, como ya vimos el mes pasado.
En cualquier caso, es una lástima que ese lavado de imágen que pasa por la eliminación de esas miles de fotos de contenido homoerótico en posing strap o con los hermosos cojones al aire ( y que parecen perdidas en la vorágine devoradora del Tiempo) haya devenido en asepsia de empresario de un negocio de pócimas mágicas para conservarse inmortal y que le acercarían más a la figura inventada por Wilde que antes señalé que a otra cosa.



Salud y deporte, machotes.