30 septiembre 2006

SABADO, SABADETE



Por Maricón Martinez.
Como es costumbre, una vez al mes repasamos la vida y milagros de un pionero del homoporno. Y por fin, por fin cae el grande, el siempre reverenciado, el idolísimo...


JOE DALLESANDRO
Aquí hay que ir al grano. Aunque me gustaría ir mejor a sus granos sebáceos, al acné de Dallesandro en Flesh, a su elixir de juventud o a las excitantes poses narcisistas que escogía para turbar a un imperturbable Warhol, esposo para siempre de su cassete.

Dallesandro fue el gran sex symbol masculino de la Factory. Había más, incluso algunos le superaban en guapura y entrega: Eric Emerson, Tom Baker, Tom Hompertz, y el primerizo Paul America. Pero Joe tenía más magnetismo que todos los anteriores juntos sodomizándose en una cama. A efectos de este post, interesan sus trabajos como modelo fotográfico.

En 1.967, con 19 añitos Joe posa para MANual, utilizando el apellido Catano. Lo hace en calzoncillos blancos (anticipándose a Calvin Klein y sus reclutas en paños menores), luciendo musculatura (ese brazo hinchado tatuado con su nombre), ese rostro desafiante de chapero acabado de salir de la escuela, la nariz de boxeador, peinado como iban los putos del Trastevere o de Acqua Santa (aún no le caía indomable su flequillo característico, mechón sesentero como el de Leonard Whitting).

Dos años más tarde irrumpe por fín en el Physique Pictorial regalando la visión de sus genitales y llamándose ya Joe Dallesandro. Nacido Joe Angelo, en Florida, descendiente de noruegos e italianos, residente en la Factory, en donde hace películas raras para un par de directores que sólo le piden que sea "objeto del deseo". Mizer (desde el Physique Pictorial) también lo quiere para lo mismo. Pero Mizer no es Warhol y se deleita en sus movimientos.

Le dedica zooms, pasa de un primer plano a un plano americano en un pis pas, a golpe de bragueta. Al chico se le notaba que le molestaba el posing strap. Este chico fue el mensajero del cambio de los tiempos. El number one del desnudo integral.

Con él desapareció el triangulo de tela, cayó la hoja de parra. Y Adán se metió un pico sin necesidad de manzanas, ni serpientes, ni mucho menos Evas.

Existen circulando en la red unos videos del muchachote a mediados de los sesenta dejándose encular por otro atlético adolescente. La visión del material a pesar de no ser muy buena es lo suficientemente clara como para concluir que el protagonista es el auténtico Joe. Y nos quedamos patidifusos con su pasividad tan placentera ( conocíamos a sus chicas de la trilogía Morrisey, y todos apostábamos que, al ser bisexual, él siempre sería activo) .

Si quereis nos volvemos a encontrar aquí mismo, el próximo sabato sera. Ciao!



TEATRO MONG presenta...Un tributo a HARRY WARREN

En la historia de la música popular norteamericana de la primera mitad del siglo XX fue uno de los grandes, junto a Porter, Gershwin o Berlin y, paradojicamente, nunca tuvo la fama ni el renombre de aquellos (ya no hablo fuera de los Estados Unidos, sino incluso allí). Tal vez esto se debió a que era un hombre modesto y sencillo. Además trabajaba constantemente en despachos de algún estudio de Hollywood. Tenía algo de esclavo a sueldo, como un Scott Fitzgerald y tantos otros. Ira Gershwin admiraba su facilidad para escribir canciones que se hacían tan populares. Era una sana envidia entre grandes compositores.
Nacido en 1.893 en Brooklyn (NYC) aunque sus orígenes eran italianos. Se llamaba en realidad Salvatore Anthony Guaragna, y era el pequeño de once hermanos.
Su dios era Puccini. Empezó componiendo en 1.930. Dos años de creatividad intensa fueron los de 1.931 y 1.932. Es cuando Hollywood lo reclama y ahí surge La Calle 42, y después la serie de las Gold Diggers, Dames, Flyin' to Rio... Suyo es el Chatanooga Choo Choo, Lullaby of Broadway (Oscar a la mejor canción en 1.935), On the Atchinson, Topeka and the Santa Fe (nuevo Oscar, para la peli The Harvey Girls, en 1.945) ... Tambien trabajó en filmes no musicales, como en Tu y yo (versión Cary Grant/Deborah Kerr) o La Rosa Tatuada.
Nunca volvió a Broadway. Fue en 1.981 cuando se produce un hit en los escenarios: empezaban las representaciones de La nueva Calle 42. Y, en cambio, de manera escandalosa no se le reconoció a Warren su valía, poniendo su nombre en pequeñito en las marquesinas.
Todos los grandes cantantes de su momento interpretaron sus canciones: de Sinatra a la Garland, de Crosby a Mel Tormé, de Alice Faye a Dean Martin. Por no hablar de infinidad de grupos vocales (blancos y negros) que hacían doo wop en las décadas de los cincuenta y sesenta.
Desde el teatro Mong, nuestra compañía de artistas representará para ustedes una selección de escogidos números. En el escenario se ha instalado un tableaux sencillo que preside una ominosa WARREN en luces de neón. Es nuestro más sentido homenaje para este compositor que nos hizo soñar...

*I only have eyes for you
Compuesta en 1.934 con el letrista Al Dubin, para el musical Dames. Fue estrenada por los inmarchitables Dick Powell y Ruby Keeler.
En 1.959 el grupo vocal The Flamingos la rescató del olvido llevándola nuevamente al éxito. Fue un single muy vendido. Los grupos doo wop se especializaron, entre otras cosas, en adaptar viejos clásicos del Tim Pan Alley, consiguiendo en muchos casos, darles unos nuevos brillos (rítmicos o no) a los originales (filtrándolos por el estilo rhythm'n'blues, rock'n'roll o twist, por ejemplo). Tambien fue en 1.975 el primer éxito en el Reino Unido que tuvo Art Garfunkel en solitario.

* Dames
Existe una versión del añejo musical en una película de los años ochenta muy recomendable: la Trilogia de Nueva York. Sonaba al principio, en el club de transformistas donde trabajaba el protagonista principal, el gran Harvey Fernstein.

* That's amore
La cantaba Dean Martin en aquella película con Jerry Lewis, The Caddy (1.953). Aquí salen a relucir los orígenes italianos del autor .

* You'll never know
Del filme Hello, Frisco, Hello (1.943). El segundo Oscar para Warren. La interpretó, entre otros, Nat "King" Cole.

* On the Atchison, Topeka and the Santa Fe
Otro tema inspirado en el ritmo del tren, como Chatanooga Choo Choo. De The Harvey Girls. La cantaban en el original Virginia O'Brien y Judy Garland. Tercer Oscar a la mejor canción.

* She's a latin from Manhattan
Tema de corte latino, como también lo fue el célebre Chica Chica Boom Chic o los compuestos para Volando hacia Rio. Latinidad de postal muy en boga en la época. Esto pertenece a una película de 1.935 llamada Go into your dance, que interpretó Al Jolson.

* 42nd Street
Hicimos lo que hemos podido, dentro de nuestras posibilidades. Inutil inventarnos una tramoya estilo Berkeley. Asi que la apoteósis es una versión susurrada por nuestra primera actriz, Rebeca De Leusier e interpretada encima del piano. Y en el piano está el maestro Amphiteatroff, nada menos.

se cierra el telón. Aplausos

FRASES DEL DIA. Por Boquitas Pintadas

Friedrich Nietszche sobre el arte de escribir (y 2)


" 6. Cuidado con el período. Sólo tienen derecho a él los que tienen la respiración muy larga hablando. Para la mayor parte, el período es tan sólo una afectación.

7. El estilo debe mostrar que uno cree en sus pensamientos, no sólo que los piensa, sino que los siente.

8. Cuanto más abstracta es la verdad que se quiere enseñar, más importante es hacer converger hacia ella todos los sentidos del lector.

9. El tacto del buen prosista en la elección de sus medios consiste en aproximarse a la poesía hasta rozarla, pero sin franquear jamás el límite que la separa.

10. No es sensato ni hábil privar al lector de sus refutaciones más fáciles; es muy sensato y muy hábil, por el contrario, dejarle el cuidado de formular él mismo la última palabra de nuestra sabiduría. "

29 septiembre 2006

ALBUM DE CROMOS "CHICARRONES SANOTES". Por Gilda Love

Cromo nº 12: ROBERT CONRAD (1.935- )

Era una mocosa de pelo cardado y falditas cortas cuando vi por primera vez a Robert Conrad por una televisión comunitaria de Hortunas (Valencia) , mi pueblo natal. Era la época de los teleclubes, de cuando todos los lugareños se arrejuntaban en el local, propiedad de la Iglesia, para llorar ante una nueva edición del Reina por un día. Sin embargo yo prefería la Escala en Hi Fi y las series norteamericanas. Entre estas segundas, Jim West ocupaba un sitio de honor en mi corazoncito. A pesar de que fuera del oeste, en realidad no lo era tanto. Había en ella unas mezcolanzas estilísticas que la hacían digerible para cualquier paladar: algo de atmósfera fantástica, un toque de terror y un poco de fórmula 007, para que se notara la onda del momento al máximo. Y Jim West era Robert, o Bob más familiarmente. Su personaje dinámico y al límite siempre nos lo mostraban en situaciones de alto riesgo y, por ende, de gran físico. Su pertinaz obsesión por quitarse la camisa (ya desde sus tiempos playeros de detective hawaiano- Hawaian Eye) le concederían un puesto de honor en el ilustre reino del beefcake. Y el cuerpo era de ensueño. Elegante y atlético, velludo en su justa medida, musculoso pero sin pasarse, y ese rostro tan americano de cristalinos ojos azules... Oh, loca estaba yo con el Jim West, que en las primeras temporadas era en blanco y negro, con lo cual no se podían apreciar las tonalidades excelsas del figurín. Sí, en cambio, se notaban sus formas con aquel traje que le sentaba como un pincel: las toreritas tan cortas y los pantalones tan ajustados a su silueta apolínea. Parecía un rejoneador perdido en Arizona. Y esa estampa torera es posible que se la indujese un Antonio el bailarín a su paso por España en 1964 cuando rodó con Marisol la película "La nueva cenicienta" (el gran Antonio compartía la rivalidad en el corazón de la malagueña, aunque lo importante era él y su arte para el Zapateao de Sarasa...te). El otro día ponderaba mi buen Maciste las nalgas de Nadia Cassini con toda la razón del mundo. Pues en igual medida le correspondería (a él o a mi) evaluar las de Conrad que eran de una perfección yo diría que milagrosa. Abiertas ante un duro trance o cerraditas en el reposo de una cantina, se adivinaban expresivas y prietas. Y, por descontado, de armonioso volúmen y hoyuelos laterales. Muchas veces las abrió al tener que saltar precipicios, agacharse ante una bala, permanecer atado en aspa soportando torturas de otros mundos, y así. Porque cuando el peligro acechaba era Conrad y sólo Conrad el que se encargaba de rodar aquello. No admitía dobles. Esto le ocasionó más de un disgusto: una vez se precipitó de cabeza al vacio desde un piso nº12 y a poco se parte la crisma. Al parecer tuvo lesiones muy jodidas que motivaron el parón del rodaje durante tres meses. Su papel lo conseguiría después de haberlo rechazado, o no superar las pruebas, actores de la categoría de John Derek o Rory Calhoun (ambos ligeramente más mayores que él) . Durante lo que restó de década su paso por el salvaje Oeste, acompañado de su amigo Artemus Gordon (el ya fallecido actor Ross Martin) y una pléyade de artistas invitados consiguieron darle un nuevo enfoque a las series vaqueras (sin acogerse al estilo spaghetti ni al crepuscular ni al de Peckimpah) . Luego vendrían otras como "Baa Baaa Black Sheep" (por la que ganó un Globo de oro), pero su repercusión popular, por lo menos en España, fue menor.
¿Hizo mucho cine Bob? . Más bien poco y mediocre. El tenía un contrato desde finales de los años cincuenta con la Warner Bros. que lo único importante que le dio fue la posibilidad de introducirse en el casting de la serie de televisión "Hawaian Eye" (1.959-63) , junto a gentes de la nueva generación como Troy Donahue o Connie Stevens (la primera oportunidad en cambio le vino con la Fox gracias a un cable que le echó su amigo - y de James Dean- Nick Adams: "Thundering Jets" se titulaba) . Entre capítulo y capítulo (Bob era Tom Lopaka, detective con oficina en el Hawaian Village Hotel) se especializó en dejarse hacer fotos atrevidas y en grabar discos junto a sus compañeros de la serie.
Para la Allied Artists fue Pretty Boy Floyd en el filme de gangsters con acné "Young Dillinger" (éste era el inquietante y tormentoso Nick Adams, junto a un maravilloso John Ashley caracterizándose de Baby Face Nelson como si en realidad el temible capo fuese un rockabilly adicto a la recortada).
En su vida privada Bob Conrad fue casi ejemplar. Casó adolescente con una tal Joan, con la que tuvo cinco hijos. El resto se puede intuir: afición por el deporte de riesgo y los coches de carreras, por el culto al cuerpo (que siguió luciendo obsesivamente hasta bien cuarentón) y por la discreción en un mundillo como el de él tan proclive a las ostentaciones y el falso oropel.





ALGO DE MI

"Septiembre
A veces entra algún rayo de sol
ya nada importa en mi situación.
Estoy contento, aunque soy un perdedor"

* Hace unos cuantos días que este blog no parece un diario. Bueno, en realidad habría que añadir que este blog nunca pareció un blog (me refiero a ese aspecto cutre o abandonado en sus laterales: ni links ni mariconadas de esas) pero es que siempre fui muy dejado y en trabajos manuales como no sea alegrar el dia a los muchachos a golpe de tacto poco más he hecho bien. Tampoco es que tenga grandes gestas que relatar a mis incondicionales como no sea que...

"Noviembre.
Las cosas cada vez van a peor,
nadie ha venido a visitarme hoy.
No hay miramiento para el autodestructor."


- Despues de más de medio año he vuelto a encontrarme con mi amigo Carlos. Se ha comprado un Mac, pues muy bien. Me enseñó unas fotos de alta definición (que saca a la gente más gorda, flora y fauna incluidas) . Por ejemplo de su ahijado reciente y yo exclamé que estaba buenísimo el niño. Se escandalizó (como era sexo...). Debí de decirle mejor que me parecía un niño repelente, orejudo y cuellicorto, tendría mejor aceptación el comentario. Además fotos insípidas de una boda de una prima (gente patética, novios calvos y novias al borde del climaterio, dicho esto con todos mis respetos, por la amistad eterna que nos une, realizando actos patéticos en nombre de un convencionalismo milenario, no menos patético), me llamó decadente al decírselo y yo le di las gracias, porque es un calificativo muy bonito. A cambio comenté que prefería mi decadencia a un mundo terminal. No nos entendimos. Luego me enseñó fotos de un grupo de punk rock de unos ¿amigos? comunes y me parecieron unos funcionarios reviejos del blues que actuaban en un pafeto del rock que da risa y yo lo primero que le solté es si eran Los Sirex conmemorando el 25 aniversario. No nos entendimos. Pero luego estuvimos más relajados visitando la internet. Carlos dio ingenuo asombrándose porque el petardo (y acabadísimo) Houellebecq tuviese una web en su dudoso honor (¡pero si hasta Maciste Betanzos tiene un hueco en la red, no lo va a tener este supuesto genio francés del pensamiento esclerotizado!) ... Y ahora seguro que hasta dentro de seis meses.

"Diciembre.
Recuerdo el tiempo en que yo era el mejor.
Las cosas ya han cambiado, ya lo vés.
Sólo me mira tu retrato en la pared"

- El escayolista al que NO le gusta follar apareció el sábado por la tarde.Venía como un autómata con un pegamento enorme. Yo me dije para mis adentros : qué bien, nos vamos a drogar a lo grande. Pero no. Se puso a hacer ruido en la cocina y yo no le di ninguna importancia. Levantó dos azulejos medio caidos y los pegó con aquella cosa que parecía un vibrador con forma de cohete. Le llevó cinco minutos el bricolage. Me fui a corregir unos textos de Infancias Verdes durante media hora y no se dignó en venir junto a mí. Prefirió quedarse con mi madre viendo a Junior en Cine de barrio. Pues muy bien, se ha convertido en una señora de esas, amigas de mamá, que de vez en cuando le vienen a dar palique. Terminado el texto, le invité a que me acompañara a un centro comercial, pues quería saber si tenían una película. Durante el trayecto o bien se me adelantaba o atrasaba el paso o me lo encontraba en paralelo en la acera de enfrente. Una descoordinación... Seguimos sin hablarnos. Al llegar a casa me siento en la cocina para ver si viene junto a mí, pero se va junto a mi madre y se despide hasta la próxima. A mi me dice bueno, adios (después de haber comentado con ella que yo estaba raro y que mi actitud no tenía justificación) y entonces reventé y le pregunté voz en alto y muy seriamente si le compensaba venir desde tan lejos para eso, si se lo pasaba mejor ahora que no hay cama, si en verdad se lo había pasado bien. Tres noes por respuesta. Pues piensatelo, chico. Tu mismo. Adios, adios muy buenas. El acabose no se acaba nunca.

"Nada que ganar
ni nada que perder.
Nada que dar
ni nada que ofrecer
y va a llegar..."

- Pedrito me llama por teléfono el domingo y me pregunta qué tal el ordenador. Está con tendiditis y hasta el 8 de octubre debe permanecer en reposo. Le echaré de menos. Es un solete.

"Enero...
No tengo ganas ni de respirar.
Miro la calle por el ventanal.
Me queda poco
para la recta final".

- Esteban, ¿estás ahí?

" En el infierno no se está tan mal.
No echo de menos nada terrenal,
aqui los vicios son la cosa más normal
aquí los vicios son la cosa más normal
más normal".

(Carlos Berlanga, "Septiembre")

28 septiembre 2006

FANTASMAS DE MEDIANOCHE

Hoy... MARTINE BESWICK (1.941- )


Por ella me haría heterosexual. Por ella y por Karen Black. Asi de rotundo lo afirmo. Otros de mi condición se arriesgarían sólo si se tratase de alguna horrenda mariliendre tipo Cher o Kylie Minogue. O sea, una tipa que se ha vuelto gay, con lo cual, estamos en las mismas.
Martine y Karen, en cambio, eran hembras de una pieza, y encima, ambiguas y turbias, de belleza algo febril. Y, por centrarme en Martine, fue además un sueño psicopático de nombre Señorita Hyde. Como si se tratase de una broma ingeniosa a costa del original de Stevenson, el filme Hammer (que partía de un guión estupendo de Brian Clemens) consiguió transformar, en vuelta de tuerca, la dualidad del original en todo un cántico a la pansexualidad (que no hermafroditismo), en el sentido woolfiano de su Orlando. En plena era de la liberación sexual (Dr. Jeckyll y su hermana Hyde es de 1.971) , un hombre que es capaz de convertirse de la noche a la mañana y mediante experimentos en una mujer (y en esa mujer, además; no en un fenómeno trans de feria) ejemplifica lo que bien pudiera ser una encantadora metáfora de los nuevos tiempos y, de paso, perpetrándose una loa al poderio femenino por encima del masculino (la Beswick es un torbellino de deshinbición frente al taciturno Ralph Bates) .
El pequeño pero contundente poderío de Martine se consolida en la década de los años sesenta. Nacida en Jamaica, donde en su adolescencia había ganado un certámen de belleza, emigra al Reino Unido paterno donde casi consigue ser una chica Bond en el primer título de la serie. Sin embargo, al final Ursula se llevó el gato (o el bikini) al agua, debiendo conformarse la chica con hacer la bailarina que aparece en los títulos de crédito.
Será en 1.966, ya avanzada la serie (y en su decadencia, sin duda: harto estaba Connery) cuando pudo hacer algo más que contonearse por John Barry y protagonizar a una agente secreto de nombre Paula Caplan. Fue en "Operación Trueno". Por entonces a Bond le sobraban superhembras y junto a ella se lo disputaron Luciana Paluzzi, Molly Peters y Claudine Auger, nada menos. Era evidente que a la Beswick se la estaba malgastando en este tipo de cometidos, o como mucho, se la minusvaloraba. Casi lo único que demostró fue su especial pericia para asir con saña cuchillos de largo filo. El resto, gratísimo exhibicionismo, y poco más. Por mucha fantasía que le echaran los guionistas a las aventuras de 007, no tenían ni punto de comparación con las que proponía la Hammer en aquella su década gloriosa. Y aunque Martine nunca se llegó a poner colmillos (a pesar de que su boca era tan imperfectamente adecuada, a la altura de una Steele) y pocas veces gritó aterrorizada en la onda victimista de una scream queen (término en el que se la catalogó) alcanzó la categoría de gran dama del fantástico, gracias a dos papeles providenciales: por un lado el de Mrs. Hyde; y por otro, el de chica ¿Cromagnon? en Hace un millón de años (1.966, Don Chaffey). Su combate a mordiscos, arañazos y tirones de pelambrera con la sinuosa, pero más recauchutada que ella, Raquel Welch fue de antología. Sigue siendo un regocijo visual para morbosos de los trapitos y la carne desbordada. Aparte que la película está francamente bien. Martine repitió personaje en Mujeres Prehistóricas, dos años después. Ya sin el encanto de los efectos especiales y reincidiendo más en el carácter erótico (con destellos oníricos acrecentados por una fotografía en colores chillones realmente espléndida) .
Aparte de la gran película de Ward Baker citada al principio del artículo se hace legítimo señalar su protagonismo en la ópera prima del realizador Oliver Stone, Seizure (1.974), sobre un escritor de novelas de terror que es asediado en su casa una noche por criaturas maléficas. Martine era La Reina del Mal, y la película era espantosa, como la mayoria de artefactos que se saca de la manga el señor Piedra.
Sea como fuera, el culto Beswick sigue siendo enorme. Para los cinéfilos morbosos es inolvidable. Y para algunos chicos de la acera de enfrente una imposible iniciadora en los placeres de Venus.





LUXURIA & CONFETTIS. Vol. I nº 11. TODO LO QUE INTERESA A LA MUJER


El altar de la moda ( incluye CD de TRANSIT KINGS "Living in a giant candle winking at God")

Moda invierno 2006-07


ESPECIAL DONYALE LUNA


La primera negra. Mercúrica, irreverente, enigma. ¿Es Donyale una prepotente?. ¿Se la pasa drogada las veinticuatro horas del día?. ¿Cuál es su actitud política ante la guerra del Vietnam?. ¿Es ambigua a la hora de hablar de los problemas raciales?.


Luna scrapbook. Terlenca Maturamis elige sus mejores posados para Harper's Bazaar y Vogue.

" Ya no la reconozco. Esta chica se está malogrando". Entrevista de Saba Sorrento con Richard Avedon, fotógrafo con la que tiene un contrato en exclusiva


Declaraciones de los hombres más importantes en la carrera de la modelo afro americana: su descubridor David McCabe (desde Detroit), Warhol (su mentor en Nueva York) y el actor alemán Maximilian Schell (con el que mantuvo un romance)



Paco Rabanne y las Lunas metálicas. Los mejores diseños del modisto hispano francés lucidos por la negra.


Luisito Bocú hace repaso de su carrera cinematográfica: Camp, Fellini Satyricon, Salomé...


Brian Jones y Donyale Luna. Leyendas del rock and roll circus... El descubrimiento del LSD y de la filosofia oriental. Por Cobrina Bannister


Y además...

* Andros Queerman entrevista a Angela Davis apuntado con una pistola en la sien.
* "¿Cómo crees que me encuentro después tu aband
ono?". Relato romántico de Atrocity Segurado
* La caida del cabello. Injertos, implantes por láser. Las últimas innovaciones en materia capilar. Vence la alopecia con firmeza y sin miedos. Deliria Tovarich, la mujer calva de esta revista, elimina prejuicios al respecto.

Para la mujer moderna que lee FANTASIA MONGO.
Nuevo... original... "algo" que las palabra
s no pueden definir...
Una revista creada para la "elite"

Celeste Verdugo se la ofrece en primicia para que el matiz favorito en los centros de la moda "ilumine" su toilette

Precio 5 $


Visite este blog a diario. Guardamos siempre una sorpresa para usted

27 septiembre 2006

DIA PARADE (1)

FLORA ROSTROBRUNO


Hay sólo seis maneras
de hacer esa comida
y todas llevan niño
en mayor o menor medida.

Pero una bruja experta
como Flora Rostrobruno
cometió el error más grande
y el más inoportuno.

Ella se prendó del niño
que sería su comida
de su semblante adusto
de su sonrisa torcida

Con los dientes afilados
y los bultos en la frente
le pareció tan guapo
que desperdició el banquete.

Las otras siete veces no había pasado igual
¿qué tendrá este niño de especial?.

Se pasó un día entero
para elegirle un nombre
le gustó su pelo negro
decidió llamarle Cuervo.

A partir de entonces
se volcó en su educación
en la casa de una bruja
hay que aprender un montón.

Decapitaciones, multiplicaciones, la tabla de asesin
ar,
mal de ojo, rabogato, y la eme con la a...

Pasado el tiempo el niño
se convirtió en un hombre
y él supo que era momento
de hacer honor a su nombre.

Con dos cuchillos blancos
con el mango oscuro
dio cuenta de la vieja
Flora Rostrobruno.


"Por mi padre y por mi padre
que convertiste en despojos,
cría cuervos, Rostrobruno,
y te sacarán los ojos"

Así acaba la historia

de una bruja depravada
cuya única flaqueza
fue quererse acompañada.


LETRA Y MUSICA: Antonio Galvañ
ILUSTRACIONES: Jesús Galvañ.
DIA PARADE (2)



TODAS LAS ESTRELLAS

Qué accidentada la llegada a mis manos del último Parade. Manuel Rios se apresuró en mandármelo y yo en ir a buscarlo a correos. El cartero se había demorado en su entrega en mano y al encontrar el acuse de recibo en el buzón corrí como loco a recogerlo. Vuelva usted mañana, me responde la apática funcionaria. Pero yo no podía: ¡llevaba esperando por el disco casi TRES años!. Por lo tanto emprendí una mini odisea de media hora en busca del Mr. Postman perdido. Hasta que lo encontré no paré. Muy torpón para los cambios y las vueltas lo notaba. Y yo ciego de codicias: él agarraba mi posible tesoro. Los discos Spicnic siempre resultan baratitos si los pides a Spicnic. Están a diez euros, con lo cual hay accesibilidad con respecto a lo que son el resto de las discográficas independientes. En total eran quince euros con los gastos de envío. Yo voy todo pertrechado de cambio y le doy cincuenta y cinco. El en vez de devolverme cuarenta me da treinta. Y yo que no me entero, que le doy las gracias. Y él somnoliento me responde: gracias a tí. Ambos nos despedimos con un bostezo. Y al llegar a casa me doy cuenta de todo. ¡Qué cabreo cogí!. ¡Qué sensación agridulce tuve con la primera escucha del disco! ( me negué a bajar otra vez a la calle en busca del estafador despistado) . ¡Menuda mierda de disco, Paradeíta mío!.
Y ¡qué injusta valoración!. Porque luego, más tarde, con los ánimos templados, a mediatarde pude empezar a saborear cada una de las doce gemas que nos regala este alquimista, este extraño en su paraíso pop. Siempre fue Galvañ una rareza, un tipo con afán de incomunicativo (a pesar de su oficio de docente, maestro de escuela, profesor de música de tiernos infantes) , un artista de talento especial para la melodía. Perfeccionista y elaborador impenitente. El que sabe que la fórmula del pop perfecto se halla en el ensayo-error, en el trabajo concienzudo.
Con este van cuatro discos y no encuentro una ruptura. Ni tan siquiera un ligero cambio con respecto a los tres anteriores. Es simplemente la entrega de más preciosidades iguales, que siempre parecerán distintas. Y esto no es nada negativo (es más: habría que ponerle en un pedestal al ser de los pocos chicos vecinos de la casa Canut que no se han dejado todavía fangorizar de Chueca sound). La preminencia del piano, de las guitarras y baterías acústicas sobre lo digital es evidente. Pero las bases programadas siguen siendo definitorias del afán de investigación (muy cauteloso) de Antonio en otros géneros supuestamente ajenos a su estilo ( así los ritmos hip hop que me recordaron a ciertos toques en lo fi de canciones de Momus o los experimentos inocentes de Errazquin para Single).
El universo letrístico de Parade sigue incólume: la ciencia ficción intimista, los cuentos de hadas y los de Disney o los más contemporáneos de Bissete/Totleben, cuando los cogió Alan Moore.

****

Todas las estrellas
se abre con la canción homónima que funciona a guisa de intro. Atmosférica en la onda Laguarda/Tapineria (salvando todas las distancias, empezando por la duración de la canción, muy cortita) . Me limitaré a contaros cuáles son mis favoritas después de tres escuchas:
* Cuando besó a la cosa del pantano.
La historia de Abby y su novio, la cosa del pantano, pero manipulada por Parade de manera harto ingeniosa. Utiliza dos planos diferentes: el primero muestra la opinión de los demás sobre el monstruo (en ritmo más rápido) , el segundo es lo que opina Abby, en ritmo más cadencioso (sorprendente, en tanto que es estribillo, y los estribillos suelen ser de otra forma).

* Determinista.
Triste canción de amor. Frases como "es el destino", "todo ya estaba planeado, no hay nada que hacer" traslucen muy bien el sentido amargo de quien se autojustifica al final de una relación. Y, claro, el título es la clave. Musicalmente es preciosa: loops finísimos, ritmos hip hop combinados con piano, y las guitarras de...Paco Tamarit, alias Serpentina (de universos parejos).

* Flora Rostrobruno.
Una historia de brujas y niños raptados. De brujas que son incapaces de serlo al prendarse de sus víctimas. La trampa de los corazones débiles ante la belleza ¿incontaminada?. Flora lo cuidará con profundo mimo. Con el paso de los años el niño se hace grande y como cuervo que era le sacará los ojos a su raptora. Una historia a la que Tim Burton le hincaría el diente seguro y al no serlo, se transforma en parte del más coherente imaginario Galvañ, que clava al piano un tangazo melodramático en la linea de El Informe. Tensional y la más sentida del disco.

* Algo mejor que hacer.
¿Cuántas disculpas damos durante el día para no saludar a ese amigo que va cruzando la calle, para no escribir a ese pariente tan olvidado, para no hacer lo que debieramos por inercia o pereza? . Lo malo es que son disculpas tontas y acabamos en su lugar realizando cosas absurdas e intrascendentes. De eso va una canción alegre, con guitarras, acordeones y mandolinas, coros de ensueño y el toque Serpentina ideal.

Y luego está el doo wop a capella de Miskatonic Universidad, la historia vainicosa de ¿Y usted qué sabe hacer?, el Battiato más interesante de Estación espacial, el pop electrónico desenfadado de El último hombre vivo (que podía ser el derecho a sentirse sólo en un mundo de tarados sino fuera porque al final Parade se autoreafirma negándose a vivir en una sociedad asi), la versión de Serpentina... Y la portada, desde luego. Este disco es tan bueno como los anteriores. Es cuestión de degustarlo con tiempo y predisposición.
NOTA FINAL: Mientras escribía esta crítica llamó el cartero para entregarme los diez euros
perdidos. Decididamente este último Parade es más que notable..
DIA PARADE (3)

Mis veinticinco canciones favoritas de Antonio Parade


1. Verdeazul
2. Silvia
3. Construye a tus amigos (alambre y hueso)
4. Yo fui un poltergeist adolescente
5. Sin Eduardo
6. Metaluna
7. Radiante Estrellabrillante Smith
8. La casa azul


9. Serpentina
10. Pez de lata
11. Primer contacto
12. ¡Asteroide!
13. Consecuencias de un mal uso de la electricidad
14. Consigue un traje espacial, viajarás
15. Gagarin en Calabuch
16. Niño zombi


17. Bucle surf
18. El informe
19. No connections
20. Oh! la inercia
21. ¡Llama!
22. Determinista
23. Flora Rostrobruno
24. Algo mejor que hacer
25. El último hombre vivo