24 diciembre 2006

DIALOGOS DE CARMELITAS

Hoy... Descalzas en la cocina


Carmelita A: Mira que lo amordazé y fíjate el ruido que hace.
Carmelita B: Ese gallo que tienes escondido tiene complejo de Pavarotti.
C.A: Pues no va a quedar más remedio que liquidarlo de un momento a otro.
C.B: Lo matas tú, bonita. Que yo soy incapaz.
C.A: Pues a mi me está entrando yuyu. Yo creo que la que debería matarlo mejor eras tú. En el fondo yo lo elegí, yo lo compré, yo lo transporté con mis propias manitas hasta este hogar. Yo le dí esta mañana el desayuno.
C.B: ¿Y?
C.A: Que se han creado unos vínculos afectivos evidentes que impiden que cometa un acto de tales dimensiones con el animal. Tu en cambio ni siquiera sabes como es. Yo tengo su cara metida en el cerebro, que me atormentaría...
C.B: Tu estás trastornada. Pues tiene la cara de cualquier gallo, o es que va a tener la cara de Oliver Twist. Yo no he venido preparada para ninguna carnicería.
C.A: Pues te pones el atrezzo. ¿Quieres el disfraz de Freddy Kruger o el de Jason?
C.B: El único atrezzo que te voy a pedir es una servilleta para no mancharme en esa cena tan apetitosa que vamos a preparar en breve. Por cambiar de tema, ¿estas son las felicitaciones de este año?.
C.A: Habrá de todo. Aún no he abierto nada.
C.B: ¿Y a qué esperas, Carmelita?. Fíjate que no te veo muy navideña este año.
C.A: Pues no, no lo estoy en absoluto. Sólo recordar la cena de Nochebuena de 2005 ya me da vomitona. Mi padre me mandó literalmente a la mierda. Y luego aquel cuchillo de trinchar el pavo volando por los aires.
C.B: Las discusiones esta noche están a la orden del día. Cuando sea así tu les enseñas el Niño Jesús y ellos paran de gritar.
C.A: Alli gritábamos todos. Fue espantoso, como de neorrealismo marca Parondi.
C.B: No pillo la referencia. Mira, carta de Fraulein Marie, desde Zurich.
C.A: Mi hermana la mayor, hermana del alma. Este año ni siquiera viene ella...
C.B: No gimiquees. La pasaremos juntas y sanseacabó. Pues qué postal bonita... con música del Tirol... Sin embargo no consigo descifrar lo que escribe, su grafología es aberrante.
C.A: Pobrecilla, tiene pocos estudios. A lo mejor viene en código secreto, escrita con limón. Ella fue espía en la segunda guerra mundial. Aunque como es emigrante de Lugo ahora lo que hace es mezclar el castellano con el gallego. Es lo que se suele decir una gastrapo parlante.
C.B: Más bien Gestapo parlante, porque los adornitos esos con las svásticas ya me dirás tú...
C.A: Siempre admiró mucho al Führer por su tenacidad y parafernalia. Pero no es mala mujer, a los israelitas los dejaría con vida. Deberías matar al gallo ya.
C.B: Al gallo lo sacas de en medio tú, ya te lo he dicho. Yo como mucho agarro.
C.A: Ay que decidirse... Abramos la portezuela.
C.B: Si, que si no se va a asfixiar.
C.A: Arrgg
C.B: Uhhh
C.A: Cógelo.
C.B: No puedo, vuela alto.
C.A: Busca la libertad.
C.B: Lo has dejado escapar, tía. Entre las dos lo rodeamos.
C.A: Imposible, es escurridizo. No es el gallo Claudio.
C.B: Espera... guardo en el bolso un líquido tóxico que he ingeniado esta semana en mi laboratorio personal. Esto lo adormecerá.
C.A: Rápido, está cagándome toda la cocina. Qué horror. Me mira con cara de desagradecido.
C.B: Es una cara que se me parece a alguien...
C.A: Se da un aire a la cantante Rosana. ¿A qué si?.
C.B: Ah, pues si. Cosa recia, chica. Aquí está la botellita.
C.A: Rocíale con ella. Amansa a esa fiera.
C.B: ¡Ahí va pues!. Abracadabra, jamalají jamala já. Pirulí chu chú, rascamí rascayú.
C.A: ¿Y ahora?. Parece que traga saliva... Y los ojos no se le cierran.
C.B: Hay que esperar un poco a que se active el suero en su organismo. Yo esto lo he comprobado con los ratoncitos que tengo en casa y es infalible. Quedan roques.
C.A: Pues este gallo no. Si se hincha... fíjate.
C.B: Ah, pues...
C.A:
No es que se hinche, es que está creciendo...
C.B: Ay ay ay... Que creo que me confundí de muestra y he traído el agigantador.
C.A: Pero bueno... qué vamos a cenar hoy...
C.B: Más bien pregunta qué va a cenar él, que yo te respondo... ¡A nosotras!.
C.A: Agarra esta escoba, yo abro la ventana. Salgamos pitando de aquí.
C.B: Es monstruoso, no respiro con tanta pluma...
C.A: Adios gallito mío. Nos vamos volando, hacia algún sitio donde estemos tranquilas estas Navidades.
(salen volando montadas sobre las escobas. De lejos ven al gallo cuya cabeza sobresale por el tejado del edificio de bloques. Los viandantes gritan aterrados, los vecinos emprenden la fuga. Se les ve gente humilde).

continuará